trump retira a eeuu del pacto

El acuerdo nuclear con Irán salta por los aires: ¿y ahora qué?

Europa trata de salvar los fundamentos del pacto mientras el régimen iraní se concede un tiempo para decidir qué medidas adopta. Pero las consecuencias del gesto de Trump serán profundas

Foto: Trump muestra el decreto con el que abandona el acuerdo nuclear. (Reuters)
Trump muestra el decreto con el que abandona el acuerdo nuclear. (Reuters)

“El régimen iraní es líder en el patrocinio del terror. Exporta peligrosos misiles, alimenta conflictos en Oriente Medio y apoya a grupos terroristas”. Así abría ayer el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump,​ el discurso en el que anunció la salida definitiva de su país del acuerdo nuclear con Irán. Un pacto histórico con Reino Unido, Francia, China, Rusia y Alemania en el que la república islámica se comprometió en 2015 a limitar su programa nuclear a cambio del cese de las sanciones contra su industria petrolífera, bancaria y comercial. “El acuerdo ha permitido a Irán continuar su enriquecimiento de uranio”, siguió Trump aludiendo a supuestos informes aportados por la inteligencia israelí.

El acuerdo nuclear con Irán salta por los aires: ¿y ahora qué?

“Vamos a restablecer el nivel más alto de sanciones económicas. Y cualquier país que apoye a Irán en la construcción de armas nucleares también será sancionado”. En su discurso, Trump hizo referencia a la expansión militar de Irán en Oriente Medio, a la intervención en la guerra de Siria y Yemen y a la fabricación de misiles balísticos. Pero en estos tres años, la AIEA —la Agencia Internacional de la Energía Atómica— ha verificado que Irán está cumpliendo con el trato. “Si permito la continuación de este acuerdo, habrá una carrera de armamento nuclear en Oriente Medio”, concluyó Trump pese a todo ello. “América no será rehén del chantaje nuclear”.

El levantamiento de las medidas punitivas al sector energético iraní, que cuenta con las mayores reservas de hidrocarburos del mundo, aumentó las exportaciones de 1,1 millones de barriles diarios en 2013 a 2,5 millones en la actualidad. El 'boom' posnuclear elevó el PIB del país, aunque ha vuelto a bajar debido a la recesión doméstica. A pesar de que el acuerdo de Irán con el P5+1 fomentó la entrada de ingresos, el JCPOA —como se designa técnicamente al acuerdo— no ha aportado destacables mejorías a la vida del ciudadano medio. Las compañías petrolíferas están en manos de las fundaciones islámicas gubernamentales, por lo que los beneficios tardan en llegar a manos de los iraníes.

En estos tres últimos años, el Gobierno ha expandido su influencia en Oriente Medio: en Irak, Siria, Líbano y Yemen a través de sus fuerzas 'proxy' —grupos armados aliados, como Hezbolá—. Y esta es la principal obsesión del actual líder de la Casa Blanca. El presidente Donald Trump juzga el impacto del acuerdo nuclear como una amenaza para sus principales aliados en la región: Israel y Arabia Saudí. Incluso durante su campaña en 2016, Trump calificó al pacto de un “desastre” que podría traer un “holocausto nuclear”. Ya al frente del Ejecutivo, dijo que Estados Unidos se saldría del pacto si no se corregían “defectos desastrosos” del texto.

En los últimos meses, Trump ha presionado para incluir elementos adicionales alegando que Irán ha recuperado el programa nuclear. Los cambios que promueve la Administración estadounidense están relacionados con el endurecimiento de las inspecciones —para que no requieran aprobación previa de Teherán— y con el límite temporal en el enriquecimiento de uranio —ampliar el plazo posterior a 2030, algo que no existe en el texto de 2015—. Trump ha repetido en varias ocasiones que solo busca “un mejor acuerdo” y que para ello no aprobará la suspensión de sanciones en el sector petrolífero iraní, un escrito que debe firmarse cada 180 días y que debería renovarse el próximo sábado.

Trabajadores iraníes frente a la planta nuclear de Bushehr, en octubre de 2010. (Reuters)
Trabajadores iraníes frente a la planta nuclear de Bushehr, en octubre de 2010. (Reuters)

¿Qué consecuencias tendrá la decisión?

Una eventual salida de Estados Unidos del pacto nuclear, y la preocupación de una interrupción en los suministros del petróleo, ha subido los precios un 13% este año, que han alcanzado los niveles más altos desde 2014. Pero según los expertos, los valores se estabilizarán y la repercusión en el mercado global será mínima. Si, como medida de presión, “Arabia Saudí intenta bajar el precio del petróleo para dificultar la oferta, Irán tiene margen de actuación con China, India y Rusia, países con los que siempre ha comerciado para eludir las sanciones”, afirma a El Confidencial Félix Arteaga, investigador del Instituto Elcano.

Pero ¿cómo reaccionará el Gobierno de Teherán si terminan por imponerse nuevas sanciones? “Es probable que Irán intente trasladar la culpabilidad a Estados Unidos”, apunta Arteaga, “para preservar el capital económico y político logrado con el acuerdo”. De esta manera, el Ejecutivo del presidente Hasan Rohaní se guardará “la baza política que tiene frente a Rusia, China y los estados de la Unión Europea”. Probablemente, Irán tratará de aproximarse a los países de la UE para que no abandonen los proyectos iniciados en el país y así poder aislar a Estados Unidos.

Inevitablemente, los aliados europeos no respaldarán la postura de Trump, puesto que no quieren poner en peligro sus proyectos de inversión en los sectores energético y bancario iraníes. Reino Unido, Francia, Alemania y la Unión Europea han dejado claro que nuevas sanciones se interpretarán como una violación del acuerdo. Emmanuel Macron y Angela Merkel han sugerido que se castigue el desarrollo de misiles balísticos o el apoyo a milicias armadas como Hezbolá, Hamás o la Yihad Islámica, pero que se deje intacto el JCPOA. “Trabajaremos conjuntamente en un marco amplio que cubra la actividad nuclear, el periodo posterior a 2025, la actividad balística, y estabilidad en Oriente Medio”, ha declarado Macron para garantizar la supervivencia del pacto.

Otro de los riesgos a nivel geoestratégico es que la retirada de Estados Unidos, junto con las nuevas medidas económicas punitivas, pueda tener consecuencias bélicas en uno de los frentes más activos de la guerra de Siria, en el sur del país, entre Irán e Israel. “No ocurrirá a corto plazo porque la situación está bajo el control de los 'proxies' de Irán”, mantiene Arteaga, “pero si Arabia Saudí o Israel aprovechan esta decisión para incrementar hostilidades, habrá un enfrentamiento”.

El giro de Trump podría afectar también a sus conversaciones con el régimen norcoreano, con quien intenta celebrar una cumbre para la desnuclearización de la península asiática. “Después de la salida del acuerdo con Irán, EEUU ha perdido credibilidad. Y, por ello, es posible que el líder norcoreano le exija unas garantías adicionales”, argumenta Arteaga.

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