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El sector del automóvil en España lanza su enésima alerta sobre los peligros en el sector
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Más propuestas para relanzar el mercado

El sector del automóvil en España lanza su enésima alerta sobre los peligros en el sector

A través de Anfac, los fabricantes de automóviles han presentado su 'Hoja de Ruta 2023-2025' para relanzar las ventas y la producción, y evitar el fracaso de la electromovilidad en España con nuevas medidas fiscales y mejora de la red de recarga

Foto: Algunos de los dirigentes del sector en España junto a Wayne Griffiths, presidente de Anfac. (Anfac)
Algunos de los dirigentes del sector en España junto a Wayne Griffiths, presidente de Anfac. (Anfac)

Puede sonar a más de lo mismo que el sector del automóvil en España, representado en este caso por la patronal de los fabricantes, Anfac, reclame nuevas medidas que ayuden a desatascar la situación que protagoniza nuestro mercado, pero es que las demandas anteriores, o no fueron escuchadas, o fueron bien recibidas pero nunca se pusieron realmente en marcha, o se pusieron en marcha pero no han dado el resultado deseado por razones diversas.

Lo resume el presidente de Anfac, Wayne Griffiths, cuando recuerda que 2022 ha sido un ejercicio especialmente difícil, y que ha sido también el tercer año consecutivo en el que el mercado se ha situado bien por debajo de la situación normal. De hecho, Griffiths explica que España es, de los grandes mercados europeos, el que peor se está comportando en comparación con los años previos a la pandemia, pues las ventas se sitúan un 35% por debajo de lo que se entiende como un año normal, y en el último trienio se han dejado de vender alrededor de un millón de vehículos nuevos en nuestro país: "El sector no puede seguir así", sentencia el presidente de Anfac y también presidente de SEAT, quien recuerda que alrededor de dos millones de personas trabajan en el automóvil directa o indirectamente, y que somos el segundo productor europeo de automóviles. Y esta situación, a su juicio "pone en peligro el papel que juega el país en el sector".

Pero, además, Wayne Griffiths habla directamente de "fracaso en la electrificación", porque el promedio de ventas de vehículos electrificados en Europa es del 20%, mientras que España no llega ni al 10%. Y da un dato que fundamenta su análisis: en Portugal, la proporción de vehículos electrificados es el doble que aquí. Y es que en nuestro país solo se matricularon el año pasado 78.329 electrificados (eléctricos puros más híbridos enchufables), cuando el objetivo era alcanzar ya las 120.000 unidades. Además, la cosa no mejora al estudiar la infraestructura de recarga pública, pues se cerró el año con aproximadamente 17.000 puntos, cuando el objetivo era terminar el 2022 con 45.000 puntos. Y de los puntos de recarga en funcionamiento, ocho de cada 10 son lentos. El panorama se torna aún más delicado si tenemos en cuenta que Anfac establecía en su momento que España debería tener, como mínimo, 340.000 puntos públicos de recarga para que la electromovilidad funcionase con normalidad. Y 17.000 son exactamente un 5% de esa cifra.

Y el diagnóstico de Griffiths aún se agrava más al referirse a una consecuencia de esta situación, en la que se venden muchos menos coches nuevos de los necesarios para renovar el parque: la antigüedad media de los vehículos en España es ya de 13,9 años, y el 63,5% del parque tiene más de 10 años. De hecho, el 44,4% de los vehículos de nuestro país han cumplido ya 15 o más años, lo que se está traduciendo en un aumento de las emisiones, capítulo en el que el mercado español ya supera a los más comparables, como Francia, Alemania, Italia o Portugal. Según Anfac, si comparamos un vehículo nuevo con uno similar de hace 15 años (Euro 4), el actual emite un 70% menos de óxidos nitrosos, un 80% menos de partículas y un 30% menos de CO2. Por no hablar de la seguridad, donde en 15 años la evolución también ha sido enorme. Además, Anfac pronostica que al ritmo actual de envejecimiento, el parque español tendrá una edad media de 15,9 años en 2030.

La 'Hoja de Ruta 2023-2025'

Por todo ello, Anfac vuelve a la carga y presenta su 'Hoja de Ruta 2023-2025', un conjunto de medidas que deberían desarrollarse con carácter urgente entre este año y el 2025, y sin las cuales, a juicio de la asociación de fabricantes, no se lograrán ni los objetivos de reducción de emisiones ni se garantizará el futuro industrial de la automoción española. "No hay que olvidar que los centros de decisión de la industria del automóvil española están en otros países, y puede no ser interesante fabricar coches eléctricos donde apenas se venden", alerta Griffiths.

La idea sobre la que gira este nuevo plan es que el 2023 no sea un año perdido, con una prioridad: recuperar el mercado. De hecho, Anfac hace una proyección sobre los posibles efectos benéficos de aplicar su 'Hoja de Ruta 2023-2025', y según sus analistas, de las 813.396 unidades matriculadas el año pasado podría pasarse a 955.000 en 2023, 1.100.000 unidades en 2024 y 1.250.000 en 2025. El incremento sería especialmente notable en los vehículos electrificados, pues frente a los 99.000 que podrían venderse este año si no se introducen las mejoras propuestas, con la aplicación de estos incentivos podrían alcanzarse las 190.000 unidades, crecer a 280.000 en 2024 y alcanzar unas ventas de 372.000 vehículos electrificados en 2025. Y algo parecido sucedería, a juicio de Anfac, con los puntos de recarga de acceso público: con los incentivos propuestos, acabaríamos 2023 con 45.000 puntos, 2024 con 64.000 y 2025 con 91.000, en el camino correcto para tener 300.000 en 2030 y más de 600.000 en 2035.

placeholder Menos del 10% de los coches nuevos vendidos en España en 2022 eran enchufables.
Menos del 10% de los coches nuevos vendidos en España en 2022 eran enchufables.

¿Pero cuáles son esas medidas capaces de generar semejante transformación en el mercado español del automóvil en los próximos tres años? Griffiths las divide en tres, porque Anfac plantea mejoras en los planes de incentivo de la demanda, cambios en la fiscalidad y apoyo a la infraestructura de recarga, que en su opinión debe ser entendido como un asunto de Estado.

En lo que respecta al incentivo de la demanda, la patronal de los fabricantes cree que debe animarse más al consumidor a adoptar las nuevas tecnologías eléctricas, y que a pesar de que los planes Moves han mejorado, todavía no son eficaces, ya que el descuento no se realiza en el momento de la compra y la ayuda tributa como un ingreso. Por eso Anfac pide dos cambios inmediatos en el Moves III: eliminar el pago en el IRPF por haber recibido la subvención, en línea con lo que ocurre en el resto de países, y que se eliminen las listas de espera. Y para 2024 se propone una transformación radical del Moves, con un nuevo sistema global de incentivos con cobro en el momento de la compra y mayores ayudas en los planes Moves Flotas, Moves MITMA y un nuevo Moves Recarga.

En cuanto a las medidas fiscales incluidas en la 'Hoja de Ruta 2023-2025', destacaría la deducción del IVA en autónomos y empresas por la compra de vehículos electrificados, la mejora de las deducciones en retribución en especie para vehículos eficientes y la deducción en el impuesto de sociedades por inversión en la compra de vehículos electrificados e instalación de sus infraestructuras. No obstante, y pensando ya en 2024, Anfac ve necesaria también una reforma fiscal integral, en la que los impuestos de matriculación y circulación estén orientados a fomentar la electrificación y la renovación del parque.

Por último, la patronal de los fabricantes pone su acento en la infraestructura de recarga, y ya para este 2023 pide un impulso al Plan Moves de recarga de alta potencia (150 kW o más), la publicación de objetivos vinculantes de despliegue de infraestructura de recarga pública por años y potencias, la publicación inmediata del sistema de localización de puntos de recarga públicos con información dinámica y la aplicación de plazos abreviados para los trámites de acceso y conexión a las redes de transporte y distribución de energía eléctrica. Y para 2024 se proponen otras medidas en este sentido, como garantizar la interoperabilidad en el pago de los puntos de recarga de acceso público mediante la obligación de aceptar TPV (terminal de puntos de venta) para, por ejemplo, poder utilizar tarjetas de crédito.

Puede sonar a más de lo mismo que el sector del automóvil en España, representado en este caso por la patronal de los fabricantes, Anfac, reclame nuevas medidas que ayuden a desatascar la situación que protagoniza nuestro mercado, pero es que las demandas anteriores, o no fueron escuchadas, o fueron bien recibidas pero nunca se pusieron realmente en marcha, o se pusieron en marcha pero no han dado el resultado deseado por razones diversas.

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