CON POTENCIAS DE ENTRE 163 Y 510 CABALLOS

Cómo Mercedes convierte su todocamino de lujo GLC en uno imparable (por 1.800€)

Al volante del Mercedes GLC que ofrece dos versiones de carrocería, SUV y Coupé y como opción un kit off-road que le hace imparable

En las próximas semanas Mercedes lanzará al mercado su nuevo GLC, un vehículo que aporta diversos cambios estéticos y mecánicos, o motores más eficientes con la integración de la tecnología mild-hybrid de 48V que le permite contar con la etiqueta ECO. Cuenta con una amplia gama de versiones de gasolina y diesel, variantes AMG de hasta 510 CV y pronto tendrá versiones híbridas enchufables y de hidrógeno. También ofrece dos carrocerías diferentes, la denominada SUV y la Coupé, una opción con una estética más dinámica por su parte trasera en caída y su menor altura. C

El Mercedes GLC es un modelo todocamino premium muy completo, porque ofrece una amplia gama de versiones formada por 24 versiones diferentes, con potencias entre 163 y 258 CV hasta las variantes AMG con 476 o 510 caballos. Pero lo más importante es que pronto ofrecerá también versiones híbridas enchufables diésel y de gasolina y una variante de hidrógeno enchufable, única en el mercado. Además, aporta un kit off-road con el que un todocamino de lujo se convierte en un todoterreno casi imparable en conducción extrema. Y por supuesto sus dos carrocerías diferentes, una de estilo más todocamino y otra con un toque más deportivo, el GLC Coupé.

Mercedes es un gran fabricante de automóviles y de vehículos comerciales e industriales que tiene una gran experiencia en el mundo del todoterreno con dos modelos clave como son el Clase G y el Unimog. Ahora, con la llegada del GLC, que es un todocamino compacto del segmento premium, le aporta a este modelo un toque todoterreno que sus rivales alemanes no ofrecen.

El todocamino premium de Mercedes

Mercedes tiene en el GLC su modelo compacto todocamino del segmento premium, un vehículo que compite claramente con el BMW X3 y con el Audi Q5. Como ambos, ofrece una magnífica dinámica de marcha, también proporciona un gran confort y un equipamiento muy completo para disfrutar de cualquier recorrido con la máxima seguridad. Y como sus dos rivales ofrece versiones de alto rendimiento con las siglas AMG. El GLC es el modelo más vendido de la amplia gama todocamino de Mercedes. Desde el año 2008, cuando se lanzó el antecesor denominado GLK, la marca de la estrella ha vendido 1,5 millones de unidades de este modelo.

Interior del nuevo Mercedes GLC 300d.
Interior del nuevo Mercedes GLC 300d.

Lo que hace al GLC diferente frente a un modelo como el Audi Q5 o al BMWV X3 es que el Mercedes ofrece opcionalmente (con un precio que se situará en torno a los 1.800 euros) el kit Off Road con el que un todocamino de lujo se convierte en un todoterreno casi imparable. Y lo mejor es que todo eso lo consigue sin que sea necesario un gran conocimiento de la conducción en condiciones extremas. Es decir, sin necesidad de marchas reductoras ni de bloqueos de diferencial que requieren conocimientos específicos por parte del conductor. Todo es muy sencillo y el propio sistema del vehículo lo hace solo.

Para comprobar todas estas capacidades hemos realizado una toma de contacto con el nuevo GLC en sus distintas versiones por diferentes tramos de carretera en la zona de Fráncfort, pero sobre todo en una pista todoterreno muy selectiva. Sobre todo si tenemos en cuenta que las pruebas se hacen con un vehículo normal, con ruedas de serie, y sin ningún elemento adicional más que el kit off-road.

Para las pruebas en carretera hemos probado tanto la variante GLC 300 con motor de gasolina de 258 caballos como la variante 300d en cuyo caso la potencia es de 245 CV. En ambos casos, y como en toda la gama, asociado con la caja de cambios 9G Tronic automática de nueve marchas y con la tracción a las cuatro ruedas 4Matic. Su comportamiento dinámico es muy bueno en todo tipo de situaciones.

El nuevo modelo incluye de serie el sistema Dynamic Select con el que el conductor puede elegir cinco modos de conducción. Con ello podemos elegir, mediante un selector en la consola central, si queremos una conducción más confortable, más económica o una más deportiva. Incluso un modo Sport+ aún más radical en el que se eliminan o reducen algunas ayudas a la conducción. Y a ellos se suma un modo individual para dejar al gusto el conductor cada uno de los sistemas, el manejo del cambio, el funcionamiento del motor o de la dirección...

Kit off-road

Pero además de estos modos ofrece otros dos adicionales cuando el coche cuenta con el kit opcional Off Road. En este caso tenemos un modo off-road y otro modo off-road+. Estas dos posiciones adicionales, junto a la suspensión de altura regulable que permite ajustar la altura libre al suelo en casi 25 cm, hacen que este modelo puede afrontar situaciones que nunca jamás un conductor normal de un vehículo de este tipo se plantearía. pero el GLC puede con todo.

Con el kit off-road parece un verdadero todoterreno.
Con el kit off-road parece un verdadero todoterreno.

Durante nuestro recorrido de pruebas por la pista todoterreno, el experto de Mercedes que viajaba con nosotros en el coche nos iba poniendo en las situaciones más complicadas. Por ejemplo una pendiente muy pronunciada, de casi un 70%. El coche la subía con gran facilidad. Pero nos hizo parar en mitad de la pendiente y posteriormente volver arrancar. La ayuda al arranque en pendiente funciona a la perfección, incluso en estas condiciones límite, y el coche no cae ni 1 cm hasta que inicia nuevamente la subida.

Tampoco requiere marchas reductoras porque la gran cantidad de par disponible permite subir sin problema, a lo que contribuye la gestión en la entrega del par distribuida sobre cada rueda en función de las circunstancias. Igualmente hicimos una maniobra de cruce de puentes en la que la rueda exterior llegaba a levantarse 1 metro por encima del suelo. Pese a ello, el vehículo sigue avanzando sin ningún problema gracias a la precisión del control de tracción. En otra de las pruebas, la inclinación lateral llegaba a superar el 35% y con la sensación de que el coche se iba caer en cualquier momento. Pero parece que, por las pruebas que hicimos, el GLC es realmente imparable en cualquier terreno.

En la pantalla de la consola se pueden ver algunos detalles muy importantes para la conducción fuera de carretera. En este sentido, el GLC cuenta con un sistema de visión 360º que resulta especialmente útil conduciendo en modo off-road. Permite ver muy bien la situación, las piedras o lo que rodea nuestro vehículo en todo momento para poder decidir lo que queremos hacer. En la pantalla también tenemos muchos datos relativos al sistema de tracción, a los ángulos de inclinación o de las pendientes.

Otra novedad importante que aporta este GLC tiene que ver con las energías alternativas. A final de verano estará disponible una nueva variante híbrida enchufable basada en el motor de gasolina de 258 caballos en el que será el GLC 300e. A principios de 2020 se completará la gama con una variante híbrida enchufable con el motor diésel. En este caso será el GLC 300de, y en ambos casos las versiones híbridas enchufables ofrecerán más de 50 km de autonomía eléctrica.

Con la palanca de cambios en el volante, la consola queda diáfana.
Con la palanca de cambios en el volante, la consola queda diáfana.

Y por si todo esto fuera poco, además ya se fabrican unidades del GLC Fuel Cell, una variante propulsada por hidrógeno, con una característica que le hace único en el mundo: además de ser de hidrógeno es enchufable y tiene una autonomía por la carga de las baterías de más de 50 km. Con este coche tan innovador y futurista también hicimos una primera toma de contacto pero para no hacer más larga esta prueba del GLC, eso se lo contaré otro día. Ya se están entregando las primeras unidades de este GLC Fuel Cell a algunas grandes empresas mediante un acuerdo de leasing. Una operación pensada como una manera de probar la viabilidad de esta nueva tecnología en un uso diario. Y también de enseñar a los posibles usuarios la importancia y el buen funcionamiento de esta nueva tecnología que representa el futuro de la movilidad.

Por otra parte, el nuevo GLC también aporta un estilo más llamativo, más moderno y un interior que destaca por su gran calidad de terminación. Con respecto a su antecesor, el nuevo aporta el sistema MBUX que permite una comunicación muy directa y sencilla entre los ocupantes del vehículo y el propio sistema. Pero lo que no ofrece es el sistema de pantalla doble de otros modelos de Mercedes. En este caso, encontramos un cuadro analógico, que puede ser digital con pantalla de 12,3 pulgadas de manera opcional, al menos en las versiones de acceso. También lleva una segunda pantalla táctil en la consola central de 7" que puede ser opcionalmente de 10,5".

Un último detalle sobre las motorizaciones. Todos los propulsores de la gama normal del nuevo GLC son de 4 cilindros en línea, con una estrategia que se enmarca dentro de la ofensiva de la marca por reducir el tamaño de sus motores y su cilindrada. En cuanto a las variantes AMG, en ambos casos llevan un propulsor V8 de doble turbo, lo que hace a los GLC AMG únicos en el mercado con esta configuración dentro del concepto todocamino.

Amplia gama

De momento no hay precios, aunque se anunciarán en las próximas semanas, pero la gama está compuesta básicamente por las siguientes versiones en el momento de su lanzamiento:

Mercedes GLC 200 4Matic, 197 CV

Mercedes GLC 300 4Matic, 258 CV

Mercedes GLC 200d 4Matic, 163 CV

Mercedes GLC 220d 4Matic, 194 CV

Mercedes GLC 300d 4Matic, 245 CV

Mercedes GLC AMG 63 4Matic+, 476 CV

Mercedes GLC AMG 63S 4Matic+, 510 CV

Mercedes GLC Coupé 200 4Matic, 197 CV

Mercedes GLC Coupé 300 4Matic, 258 CV

Mercedes GLC Coupé 200d 4Matic, 163 CV

Mercedes GLC Coupé 220d 4Matic, 194 CV

Mercedes GLC Coupé 300d 4Matic, 245 CV

Mercedes GLC Coupé AMG 63 4Matic+, 476 CV

Mercedes GLC Coupé AMG 63S 4Matic+, 510 CV.

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