SU DEPÓSITO SE RELLENA EN 3 MINUTOS

El coche revolucionario de Mercedes, el GLC Fuel Cell: de hidrógeno y eléctrico

El novedoso Mercedes GLC Fuell Cell incluye dos depósitos de hidrógeno con una capacidad conjunta de 4,4 kg de hidrógeno, lo que permite una autonomía de 430 km

Foto: El Mercedes GLC F-Cell solo se venderá en algunas ciudades alemanas por la falta de suministro de hidrógeno.
El Mercedes GLC F-Cell solo se venderá en algunas ciudades alemanas por la falta de suministro de hidrógeno.

Mercedes lanza un coche muy innovador: el GLC Fuel Cell. Se trata de un vehículo todocamino del segmento compacto que aporta una revolucionaria motorización al combinar una pila de hidrógeno con un sistema híbrido enchufable. El coche siempre funciona con electricidad, pero unas veces ésta llega de la batería y otras de la reacción del hidrógeno con el oxígeno para producir agua y esa electricidad. La automoción sigue reinventándose.

Por si no fuera bastante toda la cantidad de opciones de motorización alternativas al diésel o a la gasolina, disponibles en estos momentos, Mercedes lanza al mercado, de momento solo en algunas ciudades de Alemania, una nueva opción que es un vehículo de pila de hidrógeno que además es híbrido enchufable. Es decir, una tecnología única en el mercado.

A las ya clásicas opciones de gasolina y diesel, los de gas natural, de GLP, el híbrido, el híbrido enchufable o el eléctrico, incluyendo también la opción de eléctrico de autonomía extendida, la marca de la estrella añade ahora una alternativa más: la del coche de hidrógeno híbrido enchufable. Es decir, que es un vehículo de hidrógeno, que utiliza este elemento químico para producir electricidad, pero que además cuenta con unas baterías que se recargan enchufándolo a la red eléctrica convencional.

Es un modelo de cero emisiones en su utilización y cuyo consumo eléctrico en el ciclo mixto según las pruebas WLTP, convertidos a los del anterior ciclo NEDC es de 13,7 kWh por cada 100 km. Es un coche único en el mundo, por esta tecnología, y las primeras entregas comenzarán en la primavera próxima a través de la sociedad de renting de la propia marca Mercedes.

Mercedes GLC F-Cell, un coche de hidrógeno que se enchufa.
Mercedes GLC F-Cell, un coche de hidrógeno que se enchufa.

430 km de autonomía de hidrógeno

Dado su esquema mecánico, es un vehículo que es 100% eléctrico e incorpora dos depósitos de hidrógeno con una capacidad de almacenamiento de 4,4 kilos. Según los primeros datos del fabricante alemán, la autonomía en modo solo hidrógeno es de 430 kilómetros, ya que su consumo homologado se situará en el entorno de 1 kg/100 km. A ello se suman los otros 50 km que el vehículo puede recorrer funcionando solo con la carga de la batería.

Hay dos datos importantes en este nuevo modelo. Por un lado el tiempo necesario para hacer un rellenado completo de los depósitos de hidrógeno es de solo 3 minutos y se hace exactamente igual que con uno de gasolina o diesel. El otro detalle importante es que este vehículo ofrece una buena dinámica de marcha por que cuenta con un motor de 210 CV de potencia. Lo mejor es que al ser un coche eléctrico, la entrega del par motor es inmediata desde el momento de acelerar.

El vehículo permite funcionar con diferentes modos de conducción. El modo híbrido debería ser el más habitual, porque emplea el funcionamiento de la pila del combustible encargada de proporcionar electricidad a partir del hidrógeno y la combina para los picos en los que se requiere más capacidad de aceleración con la energía almacenada en la batería. Cuando se trata de hacer distancias cortas el vehículo funciona con la pila de combustible apagada y solo tira de la carga de la bacteria. Es el modo batería.

Cuando se trata de hacer distancias más largas se utiliza solo la pila de combustible para mantener constante la carga de la batería de alto voltaje y este es el modo fuel cell. Además, tiene el modo carga con el cual el sistema prioriza recargar la batería mediante la pila de hidrógeno para poder contar con la máxima autonomía posible justo antes de repostar hidrógeno o para poder crear una reserva de energía.

En cualquier caso, y sea cual sea el modo de conducción empleado, el sistema también dispone de una función de recuperación de energía, que hace posible recuperar parte de la electricidad cuando se hacen bajadas pronunciadas o cuando se utiliza el freno.

De momento, solo en Alemania

De momento, este modelo solo se lanza en Alemania debido a que ese país ya tiene una cierta infraestructura de estaciones de repostaje equipadas con un surtidor de hidrógeno apropiado. Por ello las primeras entregas se van a realizar en ciudades como Stuttgart, Düsseldorf, Berlín, Hamburgo, Francfort, Munich o Colonia, donde ya hay varias hidrogeneras operativas. Pero el objetivo es ampliar su venta a otras ciudades alemanas, siempre a clientes seleccionados y mediante un contrato de renting que incluirá el mantenimiento y las posibles reparaciones, así como un paquete de garantía.

Este modelo, como todo lo que conlleva el uso de la tecnología del hidrógeno que tiene el mejor futuro según los expertos, requiere la ampliación de las infraestructuras de distribución de este carburante. En Alemania, la sociedad conjunta H2 Mobility en colaboración con Daimler ha elaborado un ambicioso plan de acción. Para finales del 2019 se espera que la red de estaciones pase de las 50 que hay en este momento operativas hasta 100 estaciones. El objetivo a largo plazo es alcanzar las 400 estaciones de recarga, lo que ya haría operativa esta nueva tecnología. Y de la misma forma se están poniendo en marcha nuevos proyectos para la instalación de infraestructuras de este tipo en todo el territorio europeo, en Estados Unidos y en Japón.

La marca alemana lleva muchos años trabajando en el desarrollo de esta tecnología del hidrógeno para la automoción que empezó en la década de los años 80. En el año 1994 la marca dio a conocer el primer vehículo de pila de combustible el Necar-1 que iniciaría una serie de modelos de este tipo que terminó a principios del nuevo siglo con la presentación de un Clase B Fuel Cell. De este modelo se fabricaron 200 unidades con las que se completaron más de 18 millones de kilómetros de pruebas y de desarrollo de esta tecnología. Se utilizaron para hacer una vuelta al mundo y, además, era el coche que utilizaba para sus desplazamientos particulares el presidente del grupo, Dieter Zetsche.

Otros fabricantes también apuestan desde hace años por esta nueva tecnología. Tal es el caso de Hyundai y Toyota. La marca coreana ya comercializó hace años una variante fuel cell de su todocamino compacto, el ix-35. En la actualidad dispone de un modelo recién lanzado al mercado, el Nexo, un modelo 100% operativo con carrocería de tipo todocamino. Por su parte Toyota también lleva años desarrollando esta tecnología y en la actualidad ofrece su modelo Mirai, un vehículo de tipo berlina pero con un aspecto bastante futurista.

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