HASTA 500 KILÓMETROS DE AUTONOMÍA EN EL LEÓN

Los motivos de Seat para apostar por los coches de gas natural

El gas natural reduce notablemente las emisiones y un 50 % el coste de utilización frente a un gasolina y un 30 % respecto a un diésel

Foto: La operación de recarga de GNC es muy sencilla, pero de momento solo hay 65 estaciones en España.
La operación de recarga de GNC es muy sencilla, pero de momento solo hay 65 estaciones en España.

Seat ha dado un nuevo paso adelante en su apuesta por el coche de gas natural con la llegada de una nueva gama GNC, ya disponible en el mercado, que incluye variantes con este combustible de sus modelos Mii, Ibiza, Arona y León. Estos nuevos modelos incorporan ahora más capacidad para gas natural mientras que el depósito de gasolina es solo para una emergencia. Ofrecen una autonomía de hasta 500 km en modo gas, en el caso del León.

La marca española pone en marcha la segunda fase de un ambicioso proyecto para potenciar el uso del gas natural comprimido como carburante, una opción que permite una reducción de las emisiones de CO2 de un 25 % con respecto a un gasolina equivalente. Pero lo más importante es que con esta tecnología se pueden recorrer 100 kilómetros por solo tres euros de carburante. El punto negativo es que, de momento, solo hay 65 puntos de recarga de este combustible que llegarán a más de 100 antes de acabar el año.

Seat, que vive el mejor momento de su historia por ventas, por beneficios o por su proyección de futuro, tiene en estos momentos dos vías importantes de. Por un lado el desarrollo de vehículos eléctricos, para lo que el grupo Volkswagen ha encargado al departamento técnico de la marca española desarrollar una variante de la plataforma eléctrica MEB para vehículos de cuatro metros de longitud. Es decir, la que llevarán todos los modelos de tipo Seat Ibiza, Arona, Volkswagen Polo, y T-Cross, entre otros.

Tres depósitos de gas y uno pequeño de gasolina.
Tres depósitos de gas y uno pequeño de gasolina.

Pero además, tiene el encargo del consorcio alemán de desarrollar la tecnología de gas natural comprimido, GNC, para todos los modelos del grupo, un gran proyecto con un interesante futuro. Dentro de este proyecto del GNC, lo que llega ahora es la segunda generación de modelos cuya gran novedad es que aportan mucha más capacidad de gas, y también mucha menos de gasolina. El anterior León ofrecía aproximadamente la misma autonomía con GNC que con gasolina, lo que le convertía en un modelo bi-fuel. Sin embargo el nuevo León TGi, como también el Ibiza y el Arona, incorporan un tercer depósito de gas por lo que su capacidad aumenta notablemente. Pero a cambio llevan un depósito de gasolina mucho más pequeño, solo para salir de una situación apurada. El coche está homologado solo como coche de gas.

Esto hace que si antes era un modelo más pensado para utilizar los dos combustibles en función de las posibilidades de recarga de cada momento, con los nuevos ya son coches pensados solo para GNC, aunque dejando abierta la puerta de poder usar gasolina para recorrer hasta 150 km como máximo con un depósito de menos de 10 litros de gasolina. Eso significa que desde ahora la gama GNC de Seat es más profesional, pensada para usuarios 100 % GNC.

Una gama de modelos, con cuatro versiones diferentes. El primero de todos ellos, el más importante, es el Seat León, que en esta variante TGI emplea un motor nuevo, más potente, de 130 caballos. En este modelo, y gracias a la tecnología GNC, se reducen las emisiones de CO2 en torno a un 25 % con respecto a la versión equivalente de gasolina. En cuanto a los óxidos de nitrógeno, la reducción es de un 75 % con respecto a un diésel equivalente. Y las emisiones de partículas y de compuestos de azufre son prácticamente nulas. Todos estos valores hacen que León TGI, ya sea la variante con carrocería compacta como la versión familiar ST cuente con la etiqueta Eco.

Toma de recarga de gas natural junto a la de gasolina.
Toma de recarga de gas natural junto a la de gasolina.


Esas mismas características son aplicables a todo el resto de la gama. El nuevo Ibiza TGI también incorpora tres depósitos de gas natural, lo mismo que el León, mientras que en la anterior generación solo eran dos depósitos. Nuevamente encontramos un depósito de gasolina muy pequeño, solo para solucionar una emergencia. Por ello es un coche pensado para usar siempre gas natural comprimido. Además, en la nueva gama también está disponible el Arona, la variante de estilo todo camino del Seat Ibiza, que hasta ahora no se ofrecía para usar GNC.

Es decir que la gran novedad de esta nueva gama TGI es la inclusión de ese tercer depósito de GNC, lo que permite que tanto el Ibiza como el Arona puedan superar los 400 km de autonomía en modo de utilización con gas, mientras que en el caso de León llega hasta los 500 km. Esta es una novedad importante, que según la propia marca se adapta a las peticiones de los clientes, y permite una notable reducción de las emisiones al hacer una mayor utilización del gas. Pero también tiene un aspecto negativo y es que para los usuarios que tienen unas posibilidades de recarga de GNC un poco limitadas esta opción le resulta ahora menos interesante.

Mucho más barato

La utilización de un coche de gas natural es exactamente la misma que la de un coche de gasolina. El coche funciona siempre en modo gas natural salvo que se acabe este combustible, en cuyo caso empieza a funcionar automáticamente con gasolina. El repostaje es muy sencillo y se hace en el mismo tiempo y de manera segura. En el cuadro de instrumentos hay dos medidores de la capacidad de combustible, uno para gasolina y otro para GNC. Este combustible es muy seguro, porque además si hay alguna fuga en el depósito, el gas natural que es básicamente metano, va hacia arriba lo que hace que sea poco peligroso.

Pero sin duda el punto clave del empleo de gas natural para mover un coche es que resulta un 50 % más barato que un modelo equivalente de gasolina en cuanto a su utilización. Si se compara con un vehículo diésel es un 30 % más barato, mientras que si lo que se utiliza es GLP el ahorro en el consumo es de un 10 %. Por último, si se compara con un vehículo híbrido no enchufable el ahorro se sitúa en torno a un 25%.

En cuanto al precio de adquisición, una variante TGI tiene un sobrecoste de aproximadamente 1.000 euros con respecto a una versión equivalente de gasolina. Es decir, esta tecnología tiene muchas ventajas de ahorro de costes de utilización, de mejora de las emisiones, pero también un aspecto negativo, la escasez de puntos donde recargar...

Por lo que se refiere a sus precios, el Mii, con un motor de 68 caballos, tiene un coste de 14.800 euros. Un escalón por encima el Ibiza TGi, con un motor de 90 CV, tiene un precio desde 18.340 euros. Si hablamos del Arona, también con el mismo motor de 90 CV, parte de los 20.160 euros. En cuanto al León con el motor de 130 caballos, el precio de partida es de 24.920 euros para el modelo compacto y en la variante con carrocería familiar está disponible a partir de 25.940 euros.

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