Es noticia
Menú
Cuando todos tienen miedo es buen momento de comprar bolsa... Esta vez, no
  1. Mercados
  2. The Wall Street Journal
factor común de las caídas: la Fed

Cuando todos tienen miedo es buen momento de comprar bolsa... Esta vez, no

Podríamos enfrentarnos a una serie de breves 'rallies' bajistas del mercado, lo que perjudicaría a los compradores de caídas y dañaría aún más la confianza de los inversores

Foto: EC.
EC.
EC EXCLUSIVO Artículo solo para suscriptores

Dado que el S&P 500 alcanzó brevemente el viernes una caída del 20% desde su máximo de enero, es muy tentador proclamar que ha llegado el fin de la liquidación. El problema es que solo se está dando una de las condiciones para un 'rally': que todo el mundo está asustado. Eso funcionó de maravilla para calcular el inicio del rebote de 2020, pero esta vez podría no ser suficiente.

Los otros requisitos son que los inversores empiecen a vislumbrar una forma de superar los retos a los que se enfrentan y que los responsables políticos empiecen a ayudar. Si esto no se da, podríamos tener que enfrentarnos a una serie de breves 'rallies' bajistas del mercado, lo que perjudicaría a los compradores de caídas y dañaría aún más la confianza de los inversores.

Esa confianza ya es débil. Las encuestas de opinión muestran que los gestores de fondos (encuestados por Bank of America), los inversores privados (la Asociación Americana de Inversores Individuales) y los boletines financieros ('Investors Intelligence') ya han alcanzado los niveles de cautela hacia las acciones que tenían en marzo de 2020. Las opciones que protegen contra las caídas del mercado tampoco han sido tan populares desde entonces. Y el sentimiento de los consumidores, medido por la Universidad de Michigan, es incluso peor que entonces.

Foto: EC.

En 2020 no hizo falta nada más, porque los banqueros centrales y los políticos también estaban asustados. Cuando intervinieron, ayudaron a los inversores a ver que, con el apoyo del Gobierno, las empresas podrían salir adelante.

Esta vez, a los banqueros centrales no les asusta la caída de los mercados o las perspectivas económicas, sino la inflación. Si se rompe una pieza importante del sistema financiero, no cabe duda de que volverían a centrarse en las finanzas, y una recesión podría hacer que se replanteasen las subidas de tipos. Pero, por ahora, la inflación implica que la caída de los precios de las acciones se ve simplemente como un efecto secundario del endurecimiento de la política monetaria, y no como una razón para invocar la 'Fed put' y rescatar a los inversores.

Una caída del 20%, la definición habitual de un mercado bajista, no tiene nada de particular. Sí es cierto que se produce con frecuencia: en los últimos 40 años, el S&P 500 ha tocado fondo con una caída de pico a valle del 20% en cuatro ocasiones, en 1990, 1998, 2011 y 2018. Otras cuatro veces tuvo pérdidas mucho mayores, cuando reinó el auténtico pánico.

Lo que me preocupa es que esta vez podría ser más como en 1973 y 1974. Al igual que entonces, la gran preocupación era la inflación

El factor común de estas caídas es la Reserva Federal. En cada ocasión, el mercado tocó fondo cuando el banco central suavizó la política monetaria, y la caída de la bolsa podría haber ayudado a que la Fed se tomase las amenazas más en serio de lo que podría hacerlo en otras circunstancias.

Lo que me preocupa es que esta vez podría ser más como en 1973 y 1974. Al igual que entonces, la principal preocupación de EEUU es la inflación, gracias a un 'shock' de precios del petróleo relacionado con la guerra. Al igual que entonces, el 'shock' inflacionario se produjo cuando la Reserva Federal tenía los tipos demasiado bajos dada la magnitud de los estímulos políticos para la economía. Al igual que entonces, las acciones favorecidas —entonces el Nifty Fifty, ahora las FANGS y otras agrupaciones asociadas— se habían disparado en los años anteriores.

Foto: EC Diseño.

Lo más importante es que, en 1974, la Reserva Federal siguió subiendo los tipos de interés, incluso a medida que se afianzaba la recesión, porque corría para ponerse al día con la inflación. El resultado fue un mercado bajista horrible, intercalado con repuntes temporales devastadores, dos del 10%, dos del 8% y dos del 7%, cada uno de ellos de poca duración. Tuvieron que pasar 20 meses antes de que se alcanzara el nivel más bajo, y no fue casualidad que coincidiera con cuando la Reserva Federal empezó por fin a tomarse en serio el recorte de los tipos.

Hasta ahora, las acciones no han salido tan mal paradas, entre otras cosas porque la economía no ha entrado en recesión. Si la inflación baja, la Fed no necesitará subir los tipos tanto como ha indicado, lo que sería una gran ayuda para las acciones que más han sufrido.

Todavía tengo la esperanza de que la economía demuestre ser resistente, aunque pasará mucho tiempo antes de que sepamos lo suficiente como para que sea una buena apuesta. En términos realmente sencillos, sin embargo, después de que las acciones se hayan duplicado con creces en dos años, una caída del mercado de más del 20% parece totalmente plausible.

*Contenido con licencia de 'The Wall Street Journal'.

Dado que el S&P 500 alcanzó brevemente el viernes una caída del 20% desde su máximo de enero, es muy tentador proclamar que ha llegado el fin de la liquidación. El problema es que solo se está dando una de las condiciones para un 'rally': que todo el mundo está asustado. Eso funcionó de maravilla para calcular el inicio del rebote de 2020, pero esta vez podría no ser suficiente.

Inversores Reserva Federal Acciones Inflación Recesión Bank Of America Sistema financiero Tipos de interés Wall Street Journal
El redactor recomienda