Alumnos de élite arruinados: los másteres de la Ivy League ya no compensan el gasto
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Alumnos de élite arruinados: los másteres de la Ivy League ya no compensan el gasto

Columbia y otras universidades prestigiosas ofrecen másteres que no generan los ingresos necesarios para que los graduados puedan pagar deudas de cientos de miles de dólares

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Los egresados en los últimos años del máster en Cinematografía de Columbia que pidieron un préstamo arrastran una deuda media de 181.000 dólares. No obstante, dos años después de graduarse, la mitad de ellos cobraba menos de 30.000 dólares al año.

Según un análisis del Wall Street Journal de datos publicados por el Departamento de Educación de Estados Unidos, este programa constituye un ejemplo extremo de cómo, en los últimos años, las universidades prestigiosas han estado otorgando títulos que no proporcionan a sus graduados ingresos suficientes en los primeros años de su carrera profesional para poder pagar sus préstamos federales para estudiantes.

El estudio concluyó que estos graduados del máster de Cinematografía de la Universidad de Columbia acarrean el mayor nivel de deuda entre los graduados en másteres de las principales universidades estadounidenses. Esta institución es una de las universidades más prestigiosas del mundo, y su fondo de dotación de 11,3 mil millones la convierte en la octava universidad más rica del país.

Atraídos por másteres prestigiosos, muchos alumnos de posgrado asumieron deudas más allá de lo que podían financiar

Según antiguos y actuales profesores, así como docenas de alumnos, durante años, los profesores, el personal y los alumnos han pedido a los administradores que empleen parte de esa riqueza en ayudar a los estudiantes de posgrado. Los contribuyentes deberán hacerse responsables de lo que quede sin pagar.

El estudio del Wall Street Journal determinó que, atraídos por másteres de instituciones prestigiosas, muchos alumnos de posgrado asumieron deudas más allá de lo que su sueldo podría financiar. En Columbia, esto incluye estudiantes de programas como historia, trabajo social o arquitectura.

Según Lee Bollinger, actual presidente de Columbia, los datos empleados en el análisis no reflejan de forma exacta las perspectivas salariales, ya que solo cubren las ganancias y los pagos de deuda dos años después de graduarse. “No obstante”, aseveró, “así no es como queremos que sean las cosas”.

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Campus de la Universidad de Yale (Reuters)

En la Universidad de Nueva York (NYU), según los datos sobre prestatarios recientes, los estudiantes del máster en Edición pidieron una media de 116.000 dólares en préstamos, mientras que cobran una media de 42.000 dólares dos años tras acabar sus estudios. En la Northwestern University, la mitad de los estudiantes para logopeda tienen 148.000 dólares o más en deudas de préstamos y cobran 60.000 dólares de media al año. Los egresados del programa de terapia matrimonial y familiar de la Universidad de California del Sur (USC) pidieron préstamos de 124.000 dólares de media y la mitad de ellos cobran 50.000 dólares anuales o menos.

John Beckman, portavoz de NYU, declaró que dicha institución “está enfocada hacia la accesibilidad, y una parte importante de ello es, por supuesto, ayudar a los futuros estudiantes a tomar decisiones informadas”. Hilary Hurd Anyaso, representante de Northwestern University, manifestó que su programa de logopedia está entre los mejores del mundo y lleva a “una trayectoria profesional muy gratificante que tiene gran demanda”. Lauren Bartlett afirmó, en nombre de USC, que proporcionar ayudas económicas y oportunidades de empleo es una de las prioridades del centro.

Los estudiantes de grado llevan años enfrentándose a saldos crediticios cada vez mayores, pero ahora son los de posgrado los que se enfrentan a los niveles de deuda más vertiginosos. A diferencia del programa de préstamos para estudiantes de grado, el programa federal equivalente para estudiantes de posgrado, conocido como Grad Plus, no fija un límite para la cantidad que pueden pedir prestada para pagar la matrícula, las tasas y sus gastos diarios.

Actualmente Zack Morrison (29 años) debe casi 300.000 dólares y cobra entre 30.000 y 50.000 dólares al año

Se trata del programa federal de préstamos estudiantiles de crecimiento más rápido, y en los últimos años se han cobrado intereses de hasta un 7,9%.

La ausencia de límites en estos préstamos hace de los estudiantes de posgrado una mina de oro para las universidades, que han expandido su oferta de másteres desde que el Congreso creó Grad Plus en 2005. Las cifras de préstamos federales muestran que, en el curso 2020-2021, los alumnos de posgrado iban encaminados por primera vez a pedir préstamos al mismo nivel que los alumnos de grado.

“Siempre están esos ataques de pánico a las 2 de la madrugada en los que piensas ‘¿cómo demonios voy a conseguir pagar esto?’” cuenta Zack Morrison, de 29 años, graduado del programa de cine del máster en Bellas Artes de Columbia en 2018. En su momento, elogió la calidad del programa. Actualmente debe casi 300.000 dólares, incluyendo los intereses devengados, y cobra entre 30.000 y 50.000 dólares al año de su trabajo como asistente en Hollywood y algunos trabajos adicionales de producción de videos comerciales y fotografía.

Las universidades altamente selectivas se han beneficiado de los abundantes flujos de dinero de los préstamos federales. La demanda de plazas en estos centros sobrepasa con creces la oferta, lo que les ha permitido subir el precio de la matrícula sin control alguno. La trayectoria histórica de estas prestigiosas instituciones, elemento fundamental de su imagen, les permite asegurar que la educación que proporcionan bien vale los precios que piden.

“Como persona que creció en una familia pobre y abandonó secundaria, un máster en una institución del Ivy League era importante"

“Los estudiantes gravitan hacia Columbia porque es Columbia, ¿verdad?” comenta Katherine Dieckmann, profesora de cinematografía, guionista y directora, en un breve video sobre el programa que el centro subió a YouTube en 2019. “Es una institución de clase mundial, perteneciente al Ivy League, que tiene acceso a todo tipo de departamentos e ideas. Es una universidad de clase mundial. Y además está en Nueva York. Yo creo que esta combinación es bastante atractiva”.

Este fue el caso de Patrick Clement, estudiante del máster en Cinematografía en Columbia, que estudió en una universidad pública en California antes de trasladarse a la Universidad de Kansas para obtener su título de grado.

“Como persona que creció en el seno de una familia pobre y abandonó la secundaria, obtener un máster en una institución del Ivy League era atractivo”, explicó Clement, de 41 años de edad. Obtuvo su título en 2020, tras pedir préstamos federales de más de 360,000 dólares. Está buscando actores para una película independiente y, mientras tanto, para pagar las facturas, da clase de cinematografía en una universidad pública y lleva una tienda de antigüedades.

placeholder Campus de la universidad de Columbia (Reuters)
Campus de la universidad de Columbia (Reuters)

El Wall Street Journal determinó que, por lo general, los graduados de 14 de los 32 programas de posgrado de Columbia de los que realizó seguimiento el Departamento de Educación pidieron préstamos que sobrepasaban sus ingresos anuales dos años después de haberse graduado. Según los datos que se han publicado por primera vez este año, la mayoría no estaban pagando el balance principal del préstamo o habían solicitado una prórroga.

Julie Kornfeld, la vicerrectora académica de Columbia, declaró que los programas de posgrado “pueden y deben ser fuente de ingresos”, de forma que cubran los gastos de la universidad en otros ámbitos. También aseveró que los estudiantes de posgrado necesitan más apoyos financieros.

La Facultad de Bellas Artes de Columbia ha manifestado que, en los últimos cuatro años, la media de becas ha aumentado en torno a un tercio, llegando a casi 24.000 dólares. La duración del máster en Cinematografía también se ha reducido de un máximo de cinco años a cuatro.

Columbia anunció que se llevaría a cabo una campaña de recaudación de 1,4 mil millones de dólares

En abril, Columbia anunció que se llevaría a cabo una campaña de recaudación de 1,4 mil millones de dólares, destinados a ayudas de financiación. Según Lee Bollinger, la administración aún no ha acordado qué parte de esa cantidad será para estudiantes de posgrado.

Los asesores crediticios recomiendan que los estudiantes no acumulen deudas mayores de lo que vayan a cobrar nada más graduarse. No obstante, según el análisis del Wall Street Journal de los datos sobre ingresos de los graduados entre 2015 y 2016, los más recientes disponibles, el 38% de los másteres de las universidades privadas de primer nivel de EE. UU. no cumplen este criterio.

El 30% de las universidades con ánimo de lucro, que son con frecuencia el blanco de reguladores de la deuda estudiantil y perspectivas laborales pobres, no sigue la recomendación de los asesores.

Foto: El secretario general de Universidades, José Manuel Pingarrón. (J. De Miguel)

Independientemente de si los estudiantes debieran haber sopesado mejor las consecuencias personales de pedir un préstamo de gran envergadura para estudiar para profesiones peor pagadas, las consecuencias son de gran alcance. Tras 20 o 25 años con un plan de pago de deuda dependiente de los ingresos, existe la posibilidad de perdonar el saldo restante de los préstamos Grad Plus, que ascendieron a 11,2 mil millones de dólares en el curso 2019-2020.

Dos años después de graduarse, al menos un 43% de los alumnos de posgrado que han pedido recientemente un préstamo para estudiar en una universidad privada prestigiosa, no habían pagado aún los préstamos que pidieron para el grado o habían atrasado los pagos.

Las universidades, que reciben los pagos por adelantado, tienen un incentivo económico para expandir sus programas de posgrado y no se ven afectadas si los alumnos no pueden pagar los préstamos federales una vez graduados.

“No se les responsabiliza por el mito que venden a los alumnos”, expone Ozan Jaquette, profesor asociado de la Facultad de Estudios de Posgrado de Educación y de la Información de la Universidad de California, en Los Ángeles. Su tesis doctoral trató sobre el auge de los programas de posgrado. “El dinero de las ayudas federales no debería ir a estos programas que cargan a sus estudiantes con deudas elevadas de forma sistemática”.

Movimiento entre clases sociales

Matt Black se graduó del máster en Cinematografía de Columbia en 2015, habiendo pedido 233,000 dólares en préstamos. Se apuntó a un plan de pago de deuda basado en sus ingresos que permite que no haga pagos en años de vacas flacas. Actualmente, debe 331,000 dólares con intereses.

Este guionista y productor de 36 años, que vive en Los Ángeles, se crio en una familia de clase media-baja en Oklahoma. Gana 60.000 dólares en un año bueno y menos de la mitad de eso cuando pasa por dificultades. Opina que los profesores de Columbia eran excelentes, pero culpa a la universidad de su “situación económica desastrosa”.

“Toda la vida, las élites nos han dicho que esta era la forma de poder pasar a clases sociales más elevadas” dijo, respecto a las instituciones Ivy League. Sin embargo, siente que objetivos como casarse, tener hijos o comprar una casa están fuera de su alcance.

El año pasado, durante un viaje en coche con tres amigos del programa de cinematografía, calcularon que entre los cuatro debían un millón y medio de dólares al gobierno federal por los préstamos. “Bromeamos con que arrastraremos la deuda toda la vida”.

Foto: Hojas de una planta de marihuana. (Pixabay)

Para muchos, es difícil decir que no a la oferta de estudiar en Columbia. Desde que fue fundada en 1754, la universidad presume de antiguas alumnos que han llegado a ser presidentes del país, jueces en el Tribunal Supremo y artistas, médicos y empresarios de primera categoría.

El máster en Cinematografía ha recibido más de 800 candidaturas para unas 72 plazas, lo que asciende a unos 300.000 dólares por la matrícula, las clases y los gastos diarios. Los alumnos aspiran a unirse a las filas de antiguos alumnos exitosos, que incluyen a Kathryn Bigelow, directora de ‘En tierra hostil’, y Jennifer Lee, guionista y codirectora de ‘Frozen’.

“Cuando algo está entre los mejores de su categoría, tiende a ser más caro que las alternativas de menor calidad”, opina Keith Goggin, un inversor privado neoyorquino que fue, hasta junio, el presidente de la Asociación de Antiguos Alumnos de Columbia. “Me gustaría pensar que el resultado de graduarse de Columbia justifica los costes”.

Los alumnos de grado con ingresos reducidos que pidieron préstamos lo hicieron por una cantidad media de 21.500 dólares

Como muchas instituciones del Ivy League, Columbia ofrece generosas ayudas económicas a sus estudiantes de grado. Los estudiantes más necesitados no pagan prácticamente nada. Los alumnos de grado con ingresos reducidos que pidieron préstamos lo hicieron por una cantidad media de 21.500 dólares, según los datos federales más recientes sobre alumnos que recibieron la beca federal Pell. Sin embargo, los estudiantes de máster graduados en 2015 y 2016, con niveles similares de ingresos, pidieron préstamos de más del doble de esa cantidad en todos los programas de posgrado para los que publica datos el Departamento de Educación.

Según Lee Bollinger, los alumnos de grado tienen, moralmente, más derecho a las ayudas económicas, ya que “son ellos los que más intentan empezar sus vidas y construir una base con los estudios”.

Desde otoño de 2011, las tasas de los másteres de Columbia han aumentado en mayor medida que las de los grados. En el último año, no subieron los precios de los grados debido a la pandemia, pero sí los de casi todos los másteres.

"Pide más préstamos"

Según los estudiantes, llevan quejándose de la deuda a los altos cargos de la administración desde al menos 2016.

Morrison, que debe casi 300,000 dólares, contó que le invitaron a un coloquio para alumnos de posgrado en casa de Bollinger, una vivienda adosada ubicada en Manhattan.

Relató que el anfitrión pidió que levantaran la mano aquellos que se veían preparados para pagar sus deudas y tener éxito en el trabajo. Morrison no levantó la mano y Bollinger le preguntó por qué.

Foto: Fuente: iStock

Morrison explicó que el mercado laboral para guionistas y directores parecía poco prometedor para alguien con una deuda de cientos de miles de dólares. Bollinger respondió que entendía su preocupación, pero que la educación en Columbia es realmente buena.

Unos días más tarde, Morrison contaba por escrito a un miembro del profesorado que “mi impresión es que hay una desconexión enorme entre la percepción que tiene la administración de la institución y aquello a lo que se enfrentan en realidad los estudiantes”.

Bollinger dijo que recordaba haber hecho esa pregunta y que era “muy consciente de las necesidades de la Facultad de Bellas Artes por lo que a ayudas económicas respecta”.

Ese mismo año, más de 160 alumnos del máster en Cinematografía enviaron peticiones a Billinger y a Carol Becker, la decana de la Facultad de Bellas Artes, lamentándose de las pocas ayudas que ofrecía Columbia. No recibieron respuesta del presidente y, según cinco alumnos, la decana les dijo que no podía hacer nada y que dependía de la administración de la universidad.

Los graduados de teatro que pidieron préstamos lo hicieron por 135.000 dólares de media, cuatro veces más de lo que cobraban dos años después

Según Paul Carpenter, un graduado en cinematografía en 2018 que colaboró en la petición, aunque la universidad creó un fondo de emergencia para estudiantes extranjeros, a los estudiantes estadounidenses “solo se les dijo que pidieran más préstamos”. Según la universidad, también habrían compensado los pagos de algunos estudiantes.

Las becas solo cubren una pequeña parte del precio de los másteres de Columbia.

Brigitte Thieme-Burdette, de 31 años, estudió el máster en Teatro en Columbia y consiguió negociar hasta obtener 30.000 dólares al año en becas, pero afirmó que, aún así, sus estudios constituyen una carga financiera. Hasta ahora ha pedido 102.000 dólares en préstamos federales. Dijo que la universidad le redirigió a la solicitud de préstamos federales cuando les hizo preguntas sobre financiación, y no le dijo que podía sacar menos de la cantidad máxima.

Los graduados del programa de teatro que pidieron préstamos lo hicieron por 135.000 dólares de media, cuatro veces más de lo que cobraban dos años después de graduarse.

Foto: Fuente: iStock

“Hay un sinfín de jóvenes, muchos de ellos muy ingenuos con respecto a las obligaciones financieras que están asumiendo” manifestó James Bundy, el decano de la escuela de teatro de la Universidad de Yale, que anunció en junio que dejaría de cobrar por la matrícula. “Creo que hay algunos centros con cargas de deuda injustificables”

Christian Parker, profesor del departamento de teatro de Columbia y antiguo jefe del departamento, dijo que él y sus colegas hablaban constantemente de la deuda de los estudiantes. "Nunca he asistido a una reunión del profesorado en la que no se sacara el tema y en la que el profesorado no abogara porque se hiciera ruido para que este tema siguiera estando al frente de la lista de prioridades para la dirección del decano", dijo.

Según Bollinger y otros altos cargos administrativos de la universidad, aunque Columbia es una institución adinerada, lo es menos que universidades como Yale, que limitan los fondos disponibles para becas.

Según la universidad, los aumentos más recientes de las ayudas para estudiantes de posgrado no se reflejan en los datos federales

Entre las otras prioridades de Columbia, cuyo presupuesto anual asciende a unos 5 mil millones, se incluye una expansión del campus en el Alto Manhattan, de unos 70.000 metros cuadrados, que se inició en 2008. Según Bollinger, la distribución de los recursos de la universidad conlleva una serie de decisiones complejas, y la mejora de las instalaciones podría atraer más donaciones.

Según la universidad, los aumentos más recientes de las ayudas para estudiantes de posgrado no se reflejan en los datos federales con los que trabajó el Wall Street Journal. Por ejemplo, la Facultad de Trabajo Social ha aumentado el número de becas de matrícula completa para estudiantes de máster de primer año de dos a doce.

La clase entrante de otoño de 2020 contó con unos 560 estudiantes.

Paseadores de perros

Un alumno extranjero recontó que contactó con representantes de la Facultad de Bellas Artes en 2016 que podría tener que dejar de estudiar dado que ya no se podía permitir la matrícula y otros gastos necesarios. Los estudiantes extranjeros no pueden pedir préstamos federales. En agosto, recibió una respuesta de la administración.

"Me han informado de que podrías estar interesado en oportunidades laborales en el campus", decía el mensaje, que el Wall Street Journal tuvo la oportunidad de leer. "Nos ha contactado la oficina del presidente Bollinger, que contrata estudiantes para cuidar perros".

Bollinger alegó que no sabía ni aprobaba que los representantes hubieran respondido a la situación del estudiante con esta oferta. Explicó que contrataba a estudiantes para cuidar de sus labradores, Arthur y Lucy, mientras viajaba, con idea de que obtuvieran algo de dinero para gastar, no como solución para necesidades financieras graves.

Foto: Una boda multitudinaria en Nueva Delhi. Muchos de estos compromisos son concertados. (EFE) Opinión

En 2018, un grupo de casi 130 estudiantes y antiguos alumnos del máster en Cinematografía detallaron sus preocupaciones financieras en una carta a un comité de la facultad que realizaba una revisión regular del programa. Según un profesor del programa que leyó el informe, la revisión criticó a la Facultad de Bellas Artes por dejar a los estudiantes hundidos en la deuda. Columbia dijo que los resultados de dichas revisiones eran confidenciales.

La decana Becker dijo que estaba trabajando para atraer un mayor nivel de apoyo de los donantes.

Según las última cifras federales publicadas, que combinan los másteres en cinematografía y en arte, en torno a dos tercios de los alumnos estadounidenses del máster en Cinematografía piden préstamos federales. La media de deuda de los estudiantes de este programa graduados entre 2017 y 2018 se redujo en un 5% en comparación con dos años antes, pero aún sobrepasaba los 171.000 dólares.

Grant Bromley, de 28 años, acumuló 115.000 dólares en deuda por préstamos federales mientras obtenía su máster en Cine y Medios de Comunicación en Columbia. Tenía la esperanza de entrar en el mundo académico después de graduarse en 2018. En cambio, se mudó de vuelta a casa con sus padres en Knoxville, Tennessee, durante un año, aceptando un trabajo en el TJ Maxx donde había trabajado cuando era adolescente. Ahora trabaja en un TJ Maxx cerca de Chattanooga.

Dedica su tiempo libre a elaborar su tercer largometraje y reconoce el papel que jugó Columbia al darle la oportunidad de dedicarse a su gran pasión.

Por ahora, Bromley cobra unos 16 dólares por hora y no puede permitirse pagar el saldo de su préstamo, que es de 156.000 dólares, incluyendo la deuda de los préstamos pedidos durante el grado y los intereses. "Es una cifra tan grande que parece como si no fuera real", dijo.

Nota del editor: Andrea Fuller es profesora adjunta en la Universidad de Columbia.

*Contenido con licencia de ‘The Wall Street Journal’.

Los egresados en los últimos años del máster en Cinematografía de Columbia que pidieron un préstamo arrastran una deuda media de 181.000 dólares. No obstante, dos años después de graduarse, la mitad de ellos cobraba menos de 30.000 dólares al año.

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