Máximos desde 2013

Los inversores se lanzan a por el refugio del oro y disparan el precio... ¿Pedro y el lobo?

Si en el mes de junio acumula una subida superior al 9%, en las últimas cinco sesiones el 'rally' ha sido superior al 5% para cerrar su mejor semana desde febrero de 2016

Foto: Monedas de oro. (Reuters)
Monedas de oro. (Reuters)

Los inversores se han acordado de pronto que el oro existe. Desde que comenzó el mes, el apetito del mercado por el metal precioso por rol financiero se ha disparado y, en la última semana ha pisado aún más el acelerador. Así, si en el mes de junio acumula una subida superior al 9%, en las últimas cinco sesiones el 'rally' ha sido superior al 5% para cerrar su mejor semana desde febrero de 2016.

Entonces, al igual que ahora, fue el miedo a un final de ciclo, la llegada del mercado bajista tras años de máximos y las políticas monetarias más laxas de lo descontado lo que lanzó a los inversores en busca de refugio. La pregunta, por tanto, es si esta vez es la vencida o nos encontramos ante el cuento de Pedro y el lobo.

Esta semana el precio del oro ha escalado por encima de los 1.410 dólares, firmando máximos desde septiembre de 2013 al calor de una serie de mensajes 'dovish' por parte de los principales bancos centrales del mundo. Mientras que en un principio la agenda semanal venía marcada por la reunión del FOMC de la Reserva Federal el miércoles, el presidente del BCE, Mario Draghi, sorprendía al mercado anunciando que si la situación no mejora “habrá un estímulo adicional”.

Eso ha provocado que el presidente de EEUU, Donald Trump, amenace a Europa y redoble las presiones contra su banquero central para que baje tipos de interés en un escenario muy distinto al que se planteaba hace menos de un año, cuando la hoja de ruta de la política monetaria de la primera potencia del mundo establecía la subida del precio del dinero.

Hay miedo en el mercado y hay una seria distorsión por parte de los bancos centrales, y el mejor reflejo de ello es el secundario, donde ya se está pagando un 0,3% por la deuda alemana a diez años o intereses negativos para los bonos españoles con un vencimiento hasta los 6 años.

Y, lo peor de todo, es que los gestores de fondos no saben dónde puede estar el límite. “Estamos en un punto en el que hoy se cobra un 0,3% por prestarle dinero a un país, pero es que no sabemos si esto se para aquí o podemos llegar al 0,5%, al 1%… no se ve un límite”, explica a Cotizalia un reconocido experto del sector en una conversación privada. “Soy una persona tranquila, nunca he sido de los alarmistas, pero he de reconocer que ahora estoy preocupado porque no sé qué puede pasar”.

“Dada la reciente laxitud de los bancos centrales, vemos que el interés en el oro va a subir en los próximos años”, explican desde el departamento de banca privada de UBS. “Si la Fed trabaja en mantener las expectativas de inflación ancladas entorno al 2%, los recortes de tipos mandarían el interés real hacia abajo a territorio negativo y, en consecuencia, el oro lo puede hacer bien en este escenario”, explica.

Revisiones al alza

Así, todas las firmas de análisis está revisando sus previsiones para el precio del oro y ya han empezado las primeras subidas como en el caso de Citigroup o de Natixis, uno de los más alcistas. No en vano, no es un factor el que está empujando a los inversores hacia el metal precioso, sino una combinación de varios. Políticas monetarias expansivas, dólar débil, aumento de las tensiones geopolíticas y el pico de crecimiento de EEUU.

En este sentido, el inversor Paul Tudor Jones ya afirmó la semana pasada, antes de las últimas declaraciones de intenciones por parte de los bancos centrales, que si el oro rompe los 1,400 dólares por onza, como parece que está ocurriendo, rápidamente saltará hasta los 1,700 dólares. De hecho, es su activo favorito de cara a los próximos 12-14 meses.

Por otro lado, con las tensiones geopolíticas que hay sobre el tablero, en un escenario de tipos bajos con la idea de mantenerlos un periodo prolongado de tiempo “hay suficientes riesgos como para que uno de estos acontecimientos te haga tener que retractarte”, afirma a Cotizalia Gonzalo Lardíes, gestor de A&G Banca Privada. “Por ejemplo si se cierra el estrecho de Ormuz y la inflación se dispara, los bancos centrales tendrían que subir tipos rápidamente y eso desencadenaría un shock en el mercado”.

El oro es el canario en la mina y lo estamos viendo muy nervioso últimamente

Una situación que no es del todo improbable viendo como en la madrugada del viernes, Trump ya amagó con lanzar un ataque contra Irán, aunque luego se echó atrás.

“El oro es el canario en la mina y lo estamos viendo muy nervioso últimamente”, continúa el experto. “Cómo rompa los 1,350-1,400, veremos las consecuencias porque, además es un activo financiero referenciado al dólar y los bancos centrales de Rusia y China están comprando mucho”.

De hecho, estos están diversificando sus activos reduciendo su exposición al billete verde. China ha incrementado sus reservas en mayo por sexto mes consecutivo, pero no son los únicos. En términos generales, las compras de oro por parte del resto de países en el primer trimestre alcanzaron su nivel más alto en seis años, según el Consejo Mundial de Oro. Otro factor que apoya la tendencia alcista del oro.

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