Nunca han valido tanto como bancos

Las eléctricas alcanzan a la gran banca en bolsa por primera vez

Las cuatro 'utilities' más grandes del Ibex-35 rozan ya la capitalización bursátil de los cuatro bancos más grandes del selectivo español. Los inversores buscan refugio ante los nubarrones económicos

Foto: Atardecer en un parque eólico. (Reuters)
Atardecer en un parque eólico. (Reuters)

La electricidad sostiene al Ibex-35 del mal momento que vive la banca, históricamente el sector con más peso dentro del selectivo español. Una situación que podría cambiar: las grandes 'utilities' cotizadas (Iberdrola, Endesa, Naturgy y Red Eléctrica), cuyas acciones se encuentran en máximos de una década, han llegado ya al nivel de cotización de las grandes entidades financieras (Banco Santander, BBVA, CaixaBank y Bankia), en el peor momento de al menos hace dos años.

La diferencia se ha estrechado hasta mínimos históricos este viernes, haciendo posible el sorpaso para las próximas reuniones. La suma de las cuatro grandes eléctricas alcanzó los 119.363 millones de euros por capitalización bursátil, un valor inferior únicamente en 163 millones al agregado de los cuatro bancos.

El gran impulsor de las energéticas es Iberdrola. La multinacional dirigida por Ignacio Sánchez Galán capitaliza ya casi por 58.000 millones de euros. Le sigue Naturgy. La compañía que preside Francisco Reynés ya suma cerca de 26.000 millones de euros. Endesa, controlada por la italiana Enel, roza los 25.000 millones de euros y Red Eléctrica de España suma más de 10.000 millones de euros. Esto suma cerca de 119.000 millones de euros.

En el lado financiero, Banco Santander es el más destacado, aunque la entidad presidida por Ana Botín ya está por debajo de los 65.000 millones de euros de capitalización bursátil. Le sigue BBVA a muchos cuerpos de diferencia. La multinacional dirigida por Carlos Torres capitaliza alrededor de los 33.000 millones de euros. CaixaBank suma más de 15.000 millones de euros y Bankia no llega a 7.000 millones de valor en bolsa. En total suman unos 120.000 millones de euros.

En los 'rankings' sectoriales que realiza BME, el Ibex energía ha subido más del 15,37% en este 2019 mientras que el Ibex Bancos ha caído un 2,35%. En este periodo, las 'utilities' han sido refugio de los inversores que quieren seguir en renta variable mientras que la banca ha cronificado su problema de rentabilidad, cumpliendo más de una década con retornos inferiores a los que reclaman los inversores (coste del capital), razón por la cual siguen cotizando por debajo del valor en libros. Es decir, destruyendo valor.

Todo ello ha desembocado en que la diferencia de valor para los inversores entre las eléctricas españolas y sus bancos prácticamente ha desaparecido, una situación histórica. Como tampoco nunca antes la primera eléctrica, Iberdrola, había estado tan cerca en valoración del mercado del único banco sistémico de España, Banco Santander. Los inversores están descontando situaciones diferentes en el largo plazo muy dispares de la situación actual. Santander ganó 7.810 millones de euros en 2018, mientras que Iberdrola tuvo un beneficio neto de 3.014 millones de euros, menos de la mitad.

La desaceleración económica, clave

Uno de los factores clave en esta situación es la coyuntura económica. Las previsiones de desaceleración y las revisiones a la baja de las instituciones más autorizadas como el FMI, la OCDE, la Reserva Federal o el BCE ha provocado una migración del capital desde los valores que más aprovechan el crecimiento económico (bancos) hacia valores refugio cuyos ingresos no dependen no tanto del PIB como de la regulación (eléctricas).

La puntilla para que las 'utilities' estén ya a punto de destronar a las entidades financieras lo ha dado el Banco Central Europeo. La reunión de este jueves presidida por Mario Draghi ha provocado nuevas caídas entre los bancos y ha impulsado más a las eléctricas. El aplazamiento de la subida de los tipos de interés y los últimos mensajes de la Fed estadounidense en ese mismo sentido ha puesto en guardia a los mercados, que entienden que la economía seguirá al ralentí en los próximos años.

Además, la nueva guía ('forward guidance') desde Fráncfort penaliza a los bancos, al revés que a las eléctricas por su elevado apalancamiento y el atractivo de sus dividendos con los tipos bajos. Sin embargo, las entidades financieras ven reducido al mínimo su capacidad de generar margen de intereses con su negocio tradicional de captar y prestar dinero. En el mercado también fluye la posibilidad de nuevos recortes en la tasa de facilidad de depósito (-0,4%), que supone una 'multa' de 22 millones de euros para los bancos europeos por sus excesos de reservas. La nueva barra libre de liquidez (TLTRO III) ha sido decepcionante, ya que el mínimo de -0,3% es 10 puntos básicos superior a la anterior y penalizará a los bancos que más usaron la segunda ronda, que fueron los italianos y los españoles.

Para las eléctricas españolas, la política de tipos bajos tiene además efectos beneficiosos sobre su situación financiera. Con elevados apalancamientos, poder financiar su deuda a coste más bajo es un elemento a tener en cuenta, ya que impulsa sus resultados. Precisamente a costa del margen de la banca. Además, en el largo plazo los analistas ven impulso entre las eléctricas gracias a la descarbonización medioambiental que están proponiendo las autoridades, en el marco del Acuerdo de París de lucha contra el Cambio Climático, cada vez más presente. Por el contrario, la intervención pública está penalizando a la banca con una mayor regulación, para evitar —o amortiguar— nuevas crisis financieras.

Uno de los vectores para lograr reducir las emisiones de CO2 es sustituir consumos tradicionalmente realizados con combustibles fósiles por electricidad, lo que le permite aumentar la penetración de su negocio. De ahí que empresas como Iberdrola o Endesa se hayan lanzado hacia la movilidad eléctrica para disputar un terreno históricamente en manos de las petroleras.

Algo similar buscan hacer con otros usos térmicos como el de calefacción, que pretenden se haga también a base de electricidad. A esto hay que sumar la transición hacia la generación renovable, en la que se encuentra inmerso. El Gobierno español ha asegurado que se necesitarán más de 200.000 millones de euros de inversiones para llevar a cabo la transición energética en la próxima década, lo que da una fuerte visibilidad a las 'utilities' cotizadas. Gran parte de ese desembolso de fondos será para infraestructuras de generación verde y despliegue de redes, dos de las actividades del 'core bussiness' de Iberdorla, Endesa, Naturgy y REE.

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