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Félix López-Rey, el 'abuelo rojo' de Cibeles que levantó el Madrid del sur hace 50 años
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El edil más veterano de Madrid

Félix López-Rey, el 'abuelo rojo' de Cibeles que levantó el Madrid del sur hace 50 años

Este activista vecinal vive una nueva etapa en política, aunque lo más característico es que quienes más saben de él son los vecinos de su barrio. Vivió 30 años en una chabola, ahora es concejal de Más Madrid

Foto: Félix López-Rey, pasea por su barrio.
Félix López-Rey, pasea por su barrio.

Diluvia en Orcasitas. Un hombre de 74 años pide un café en un bar de la calle Gran Avenida, a escasos metros de la asociación vecinal del barrio. “Félix, ¿qué te pongo?”, pregunta el camarero. Le saludan varias personas mientras desayuna. Es padre y abuelo. De sus hijos y sus nietos y de todo un barrio. “Yo haré lo que me pidan mis vecinos”, explica a El Confidencial. Aparentemente, este hombre podría ser simplemente el abuelo de los lectores de la Generación Z de este diario. Pero es uno de los concejales de Más Madrid en Cibeles y segundo en las listas de Rita Maestre para la alcaldía de Madrid. José Luis Martínez-Almeida se refirió a él irónicamente como una "joven promesa" de la política. "¡Llevo activo 52 años!", señala. Nació el 19 de junio de 1948, se llama Félix López-Rey, le gustan los churros, ha vivido más de 30 años en una chabola y podría ser, si se indaga en su historia, una especie de alcalde de los barrios del sur.

Foto: Imagen de las protestas por el fraude del pan. ('Orcasitas. Memorias vinculantes de un barrio')

Félix tiene vida y calle. Llamó a la radio con 22 años para denunciar la situación de su barrio, gestó la asociación de vecinos en su chabola, formó parte de la puesta en marcha de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM), ganó una batalla al Ayuntamiento de Madrid para conseguir una "vivienda digna" y fue uno de los primeros concejales de Izquierda Unida en Madrid a finales de los 80. Pero vayamos por partes.

Inicios de Félix: barro, frío y lluvia

El rey de Orcasitas es el hijo de la señora Tomasa –una mujer que siempre parecía estar de luto– y de un campesino de Toledo, también Félix, que vendió sus 38 olivos, una mula y un mulo en Polán (Toledo) para poder mudarse a Madrid. De aquella, López-Rey tenía ocho años. Era octubre del 1956. "Nos trajo el hambre, como a todos los de esa época", explica.

Foto: Los vecinos consiguieron transformar las chabolas en barrios dignos.

Uno puede pensar que el mal tiempo de los últimos días en la capital es un engorro, pero nada que ver con lo que la lluvia suponía antaño en Orcasitas. “¡Era todo barro!”, señala Félix. Y tanto que lo era. Los poblados chabolistas de los inmigrantes provincianos en torno a la Avenida de los Poblados estaban repletos de fango. El libro ‘Orcasitas: Memorias vinculantes de un barrio’ de López-Rey relata detalles como que, una vez, el lechero sufrió un infarto y se quedó tendido durante horas en el suelo porque ni siquiera la ambulancia era capaz de atravesar el barro. Ni tenían luz ni agua. Ni cama propia, claro: la ‘joven promesa’ de la política española durmió durante años a los pies del camastro de sus padres en la chabola. Y siendo un jovenzuelo, se enamoró.

placeholder Núcleo chabolista de Orcasitas. (Asociación de Vecinos)
Núcleo chabolista de Orcasitas. (Asociación de Vecinos)

“Conocí a mi mujer, Isabel, de casualidad. Había quedado con otra chica, llegué tarde… y fui a un baile cerca de la Glorieta de Bilbao y estaba ella”, destaca buscando en su memoria, aunque habla como si hubiera ocurrido ayer. “Ella trabajaba en una casa y yo quería hacer lo posible por darle una vida mejor”. De aquella, a Félix ya le picaban lo que él considera “injusticias”: estaba involucrado en un grupo de activistas católicos –“antes era católico, ya no. Aunque reconozco que son más felices que yo” –, pero quedaba mucho por hacer. Se casó, tuvo tres hijos, y su mujer falleció en el 1991.

Pregunta: ¿Y cómo se compagina tanto activismo con una familia?

Respuesta: Bueno, eso es lo que más me pesa. Mis hijos siempre dicen que quien de verdad les crio fue su madre. Me culpo de que ella solo vivió los periodos malos, cuando ella falleció es cuando empezamos a levantar cabeza con la tienda (montó una papelería en el mismo local donde ahora tiene una administración de loterías). Me repatea. Mis hijos ahora se dedican a su trabajo y les va bien, asi que intentó compensarlo cuidando a mis nietos.

Vuelve a viajar al pasado

“Mi padre tenía que cagar en una lata”, prosigue. Lo cuenta a este diario, lo cuenta en su libro y lo contó en directo en el programa Madrid Protagonista, presentado por Paco Galindo, en Radio España en el 70. “¿Cómo es posible que el hombre haya pisado la luna y aquí la gente tenga que cagar en una lata?”, preguntó. Le escuchó todo el vecindario. “¡El hijo de la Tomasa está hablando en la radio!”. Salieron todos –en el barro– a hablar con ese joven de 22 años y terminó siendo el portavoz de los desastres de Orcasitas. “A espaldas de los guardias amplié una habitación en la chabola en el 70 y ahí empezamos a reunirnos los vecinos”, explica. El 21 de diciembre de 1971 se legalizó la Asociación de Vecinos del barrio, con Félix como vicepresidente.

placeholder Vecinos construyendo la sede de la asociación. (AAVV)
Vecinos construyendo la sede de la asociación. (AAVV)

Empezaron a aparecer en prensa. “Orcasitas quiere algo más que ser escuchado”, tituló Nuevo Diario en 1973. Levantó (junto con otros tantos, como Rufino Hernández) el local de la asociación. Y fue una de las voces cantantes en la lucha porque el ayuntamiento de Madrid no destruyese su hogar.

Memoria Vinculante

“Eso lo hicimos todo nosotros”, continúa Félix, señalando hacia las calles de su barrio. “Aquí detrás está la Plaza de la Memoria Vinculante”. La historia es el ejemplo de la lucha vecinal, otro gol más en el currículum de López-Rey. “Cuando el TS nos dio la razón, cambió todo”, prosigue. El 22 de diciembre de 1977, el diario El País tituló: “El Supremo confirma el derecho de los vecinos a permanecer en su barrio”. Se puso un punto y final a un periodo de incertidumbre para los residentes de las chabolas. Y no es que ellos quisieran vivir en esas condiciones, sino que el plan del Ayuntamiento liderado por Miguel Ángel García Lomas era otro: el Plan Parcial pretendía derribar las infraviviendas para edificar en mejores condiciones, pero expulsar a los vecinos a pesar de haberles prometido inicialmente lo contrario.

placeholder Félix actualmente. (Cedida)
Félix actualmente. (Cedida)

“Félix es un hombre muy impaciente; no le gusta dejar las cosas a medias. Somos de generaciones muy distintas y siempre está abierto a escuchar. Yo creo que en la política tiende a una estandarización (sonríe pero no mucho, habla así o asa, etcétera) y él se sale de todo eso”, apunta la actual portavoz de Más Madrid en el Ayuntamiento, Rita Maestre.

El Supremo consiguió darles la razón en el 1977 –después de que el consistorio recurriese la sentencia de la Audiencia Territorial– y que permanecieran en su barrio, acorde con esa Memoria inicial del Plan Parcial que incluía que la edificación de las calles se haría para “realojar” a los chabolistas. Básicamente, viene a decir que todo lo redactado en un proyecto o memoria urbanística es vinculante. En esta lucha de David contra Goliat volvió a ganar David. “La sentencia es un triunfo histórico y da la vuelta a España [...] Recuerdo las palabras de Javier Delgado, presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial en los 90: “Hasta entonces, la memoria de los planes de urbanismo era un documento meramente literario. Aquella sentencia ha sido el cauce por el que el Supremo ha exigido no solo el cumplimiento, sino las motivaciones de las decisiones del planteamiento urbanístico””, cita Félix en su libro.

placeholder López-Rey y el consejero de Urbanismo de Tierno Galván y Leguina, el arquitecto Eduardo Mangada. (AAVV)
López-Rey y el consejero de Urbanismo de Tierno Galván y Leguina, el arquitecto Eduardo Mangada. (AAVV)

Los propios vecinos participaron en el diseño del Plan Parcial definitivo. Posiblemente los inicios de la llamada participación ciudadana sin que ellos lo supiesen. De todo aquello se acuerda María Antonia, nacida en Orcasitas hace 62 años e involucrada en la Asociación desde hace 40. “Félix es un referente. Un hombre honesto, un luchador que no da una causa por perdida. Un líder que ha conseguido ganarse la credibilidad de Orcasitas porque nunca nos ha fallado”, explica.

“Yo le veo a diario”, relata Paco, otro vecino del barrio. “Sigue activo, sí sí. No para. Lo último que hemos conseguido como barrio es eliminar el 90% del amianto de las viviendas, aunque quedan los de los colegios”, explica. “El tesón que pone en todo lo que hace y su capacidad para conectar con sus iguales le definen como líder vecinal incuestionable”, dice el actual presidente de la FRAVM, Quique Villalobos. Evidentemente, en el germen de dicha federación está Félix, iniciado en una reunión en el 75 en el Pozo del Tío Raimundo de Vallecas.

Un señor de su barrio

Empiezo a vivir como una persona el 20 de marzo de 1980, cuando entramos al piso”, explica. Cuando habla del pasado, pronuncia los verbos en presente. “Me acuerdo del día exacto, claro, porque esas cosas te marcan”, señala.

Nombraron sus propias calles, diseñaron las casas, consiguieron calefacción. Costó sudor y sangre conseguir una vivienda digna y llegó la droga y la inseguridad ciudadana. Fue una época ocupada; tanto, que Félix denegó ir de concejal en las listas del PCE“el cura de mi barrio me hizo ateo y Franco, comunista” – en el 1978 del Ayuntamiento de Madrid. “Miro atrás y posiblemente me equivoqué, pero yo entendía que era traicionar a los vecinos”, reconoce a este diario. Entonces se metió de peón de albañil en el Pozo del Tío Raimundo, aunque solo estuvo poco más de un año. Pero en el 1987 le vuelve a sonar el teléfono: le ofrecen entrar en la lista municipal de Izquierda Unida. Aceptó: fue uno de los tres primeros concejales de IU en Madrid.

placeholder Una manifestación en los 80. Félix en el megáfono. (AAVV)
Una manifestación en los 80. Félix en el megáfono. (AAVV)

“Mi generación es la historia no solo de Orcasitas, sino de toda la periferia de Madrid, especialmente desde la carretera de Barcelona a la de Extremadura, además de zonas del norte como el chorrillo”, dice López-Rey.

“No se rindió nunca”, señala María Antonia. “Todo lo que ha conseguido en la vida ha sido con mucho esfuerzo y sacrificio”, dice Villalobos. “Y tiene una memoria…”, continúa la vecina de Orcasitas, “se acuerda de todo”. Es cierto. Hablar con Félix es como hablar con una base de datos con fechas, días y acontecimientos exactos. Y no calla; puede hablar durante horas. “Es que tiene mucho que decir”, dicen sus ahora compañeros de grupo de Más Madrid.

Foto: Un contenedor calcinado, junto a un coche quemado este lunes, en la calle Beasaín, en Orcasitas. (C. B.)

Al margen de todo, Félix es un señor de su barrio. Lo contrario a lo burgués, sin que sea eso algo malo. “Yo no voy contra los ricos, pero quiero que los niños de Orcasitas vivan igual de bien que los del Barrio de Salamanca, y ya está”, continúa. "Yo creo que los madrileños del sur pueden sentirse identificados con él", señala Maestre.

“¿Sigue yendo a la asociación?”, se pregunta a los actuales miembros del grupo vecinal. “Sí sí sí, por aquí se pasa bastante”, señala Paco. Félix López-Rey no es una joven promesa de la política porque tiene 74 años, pero sí va con la ilusión de un novato. “Hace siete años, de camino a conocer a mi penúltimo nieto al 12 de octubre, me dio un infarto. Cuando me ofrecieron entrar ahora en listas hablé con mi médico y me dijo que hiciera lo que quisiese… pues aquí estoy”.

Diluvia en Orcasitas. Un hombre de 74 años pide un café en un bar de la calle Gran Avenida, a escasos metros de la asociación vecinal del barrio. “Félix, ¿qué te pongo?”, pregunta el camarero. Le saludan varias personas mientras desayuna. Es padre y abuelo. De sus hijos y sus nietos y de todo un barrio. “Yo haré lo que me pidan mis vecinos”, explica a El Confidencial. Aparentemente, este hombre podría ser simplemente el abuelo de los lectores de la Generación Z de este diario. Pero es uno de los concejales de Más Madrid en Cibeles y segundo en las listas de Rita Maestre para la alcaldía de Madrid. José Luis Martínez-Almeida se refirió a él irónicamente como una "joven promesa" de la política. "¡Llevo activo 52 años!", señala. Nació el 19 de junio de 1948, se llama Félix López-Rey, le gustan los churros, ha vivido más de 30 años en una chabola y podría ser, si se indaga en su historia, una especie de alcalde de los barrios del sur.

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