el instituto quiere recuperar influencia

'Toque' a Sánchez y sondeos secretos de Roig: así resucita el 'lobby' de la empresa familiar

El aviso de Riberas (Gestamp) a Sánchez destapa el deseo del Instituto de recuperar influencia. Encuestas de Metroscopia revelan que la sociedad valora más a empresarios que a políticos

Foto: Pedro Sánchez, entre Francisco Riberas y Juan Corona, presidente y director general del Instituto de la Empresa Familiar, respectivamente. (IEF)
Pedro Sánchez, entre Francisco Riberas y Juan Corona, presidente y director general del Instituto de la Empresa Familiar, respectivamente. (IEF)

Pocas semanas antes de la celebración del XXI Congreso del Instituto de la Empresa Familiar en Valencia, a los despachos de la Mercadona de Juan Roig llegó un estudio de Metroscopia sobre la percepción social y la imagen de los empresarios en España. Los resultados eran contundentes: una inmensa mayoría de los encuestados (75%) tiene una opinión positiva de la labor de los empresarios españoles. El dato contrastaba con la desconfianza que la misma muestra revelaba sobre la clase política patria, mal valorada por un 80% de las personas consultadas, en línea con el suspenso general que desde hace muchos trimestres revelan otros trabajos demoscópicos, como los que periódicamente publica el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).

Encuestas de Metroscopia revelan que la sociedad valora más a los empresarios que a los políticos

Con ese escudo, es lógico que la tercera mayor fortuna española (por detrás de Amancio Ortega y su hija Marta) subiese al atril el pasado lunes en el auditorio del Palacio de Congresos de Valencia para reivindicar el papel social de los empresarios e invitar a sus más de 700 colegas sentados en el auditorio principal a "salir del armario" y reivindicar en público y sin complejos su actividad. "Los empresarios y empresarias somos gente muy maja que hemos hecho muchas cosas. Hemos surgido de oportunidades que otros no han visto, hacemos cosas que no hacen los demás y así creado sólidos proyectos empresariales. Hemos creado empleo, prosperidad, riqueza, mejorado la calidad de vida, hemos pagado los impuestos que como empresarios nos toca y hemos de sentirnos orgullosos", aseveró. Así se titulaba su conferencia: 'El Orgullo de ser Empresario'.

Juan Roig en el XXI Congreso Nacional de la Empresa Familiar. (EFE)
Juan Roig en el XXI Congreso Nacional de la Empresa Familiar. (EFE)

En realidad, Juan Roig hizo de avanzadilla del que iba a ser el eje sobre el que pivotó el congreso del Instituto de la Empresa Familiar. Su nuevo presidente, Francisco Riberas, propietario de la cotizada de componentes para el automóvil Gestamp, se ha propuesto trazar una estrategia de puesta en valor de la figura del empresario para, a su vez, recuperar el papel del Instituto de la Empresa Familiar como portavoz autorizado del mundo emprendedor. "Lo que queremos es hacer planteamientos estratégicos a largo plazo, como la necesidad de que haya un pacto por la educación. Se trata de influir y ser escuchados. Para poder ser escuchados es necesario tener un prestigio social”, confesaba Riberas a un corrillo de periodistas tras la clausura de la convención en los pasillos del recinto de congresos valenciano.

Francisco Riberas: "Se trata de influir y ser escuchados. Para poder ser escuchados es necesario tener un prestigio social”

En un contexto de transición en la CEOE, que ha sido incapaz de recuperar el prestigio desde el escándalo que provocó la dimisión de Gerardo Díaz Ferrán, con Juan Rosell de salida y a la espera de un Antonio Garamendi que ha cegado cualquier alternativa con una recogida masiva de avales, no son pocos los empresarios que no perciben en la patronal 'oficial' una voz que haga valer sus intereses estratégicos más allá de las cuestiones propias de diálogo social. "Algunos ni siquiera son empresarios. Habría que resolver la condición escasamente empresarial de los representantes sociales", llegó a afirmar José Manuel Entrecanales (Acciona) sobre los representantes patronales que orbitan alrededor de la CEOE y sus organizaciones sectoriales en la mesa redonda en la que participó. Como Roig, abogó por "salir al ruedo a defender la figura del empresario o seremos un marciano al que atacar".

“No pretendemos usurpar ningún puesto", insistía Riberas para excusar a Entrecanales al ser preguntado por esta cuestión. Sea así o no, el Instituto de la Empresa Familiar quiere ser escuchado como 'lobby' que es y marcar su propio territorio. El modelo hacia donde parece querer dirigirse el IEF recuerda al de sus asociaciones hermanas en algunas autonomías, como la senda que la Asociación Valenciana de Empresarios que lideran Juan Roig y Vicente Boluda inició en la Comunidad Valenciana hace varios años, cuando estuvo presidida por Francisco Pons. Elaboración de documentos e informes sobre asuntos considerados estratégicos para la economía y una acción decidida y de interlocución permanente con agentes políticos y sociales en defensa de esos objetivos definen la forma de actuar de AVE, como demuestra la determinación mostrada en los últimos años a la hora de presionar a la Administración para el impulso del Corredor Mediterráneo de ferrocarril.

Hilario Albarracín (KPMG), Simón Pedro Barceló, José Manuel Entrecanales (Acciona) y Marc Puig (Puig), en el congreso del Instituto de la Empresa Familiar en Valencia. (AVE)
Hilario Albarracín (KPMG), Simón Pedro Barceló, José Manuel Entrecanales (Acciona) y Marc Puig (Puig), en el congreso del Instituto de la Empresa Familiar en Valencia. (AVE)

En esta clave hay que interpretar el 'toque' que Riberas dio a Pedro Sánchez el pasado martes. El presidente de Gestamp no dudó en advertir al jefe del Ejecutivo del PSOE sobre los riesgos que se ciernen sobre una economía que ha comenzado a desacelerarse. “Nuestra economía se encuentra hoy en peor estado que el que tenía en 2008, por ejemplo, a nivel de endeudamiento público o desempleo, para afrontar una futura recesión. Ese posible cambio de ciclo que llegará antes o después no puede pillar a España sin tener los deberes hechos. No podemos permitirnos que se sigan adoptando medidas de corto plazo con la finalidad principal de garantizar la gobernabilidad", afirmó. Sus palabras, y el escaso entusiasmo del aforo ante el discurso del presidente del Gobierno, fueron interpretadas como una crítica abierta y feroz al juego de alianzas parlamentarias de Sánchez y a su propia figura. “No hay margen de política fiscal. La deuda es alta y el paro está todavía en el 15%. Tenemos menos armas. Lo que no queremos es que cuando venga una crisis no haya margen”, detalló posteriormente el empresario.

Quizás Riberas pecó de parcial en su enfoque crítico. Hubo aviso a Pedro Sánchez, pero no hubo recado al Partido Popular y Ciudadanos

Quizás Riberas pecó de parcialidad en su enfoque crítico. No se pueden reclamar grandes consensos al presidente del Gobierno del PSOE, por más que haya preferido apoyarse en Podemos y formaciones nacionalistas, si no hay voluntad colaboradora en las dos principales fuerzas de la oposición, Partido Popular y Ciudadanos, para los que no hubo alusiones ni recado. Por regresar al ejemplo valenciano: uno de los éxitos de Juan Roig y sus colegas de AVE a la hora consolidarse como voz autorizada en su territorio ha sido precisamente la capacidad para tomar distancias con el poder político y ser tan amable como crítico con un lado u otro del espectro partidista. No casarse con nadie es la mejor forma de ganar credibilidad en el discurso.

Tampoco es que Sánchez haya sabido generar complicidades con el poder del dinero en los pocos meses que lleva en la Moncloa. Él mismo admitió en su intervención en el congreso del IEF que sus medidas tributarias, como la mayor presión en el Impuesto de Sociedades, podían tener mala prensa entre el universo empresarial, aunque defendió la necesidad de garantizar la progresividad del sistema y afirmó que hay grandes corporaciones que pagan tipos efectivos que no superan el 10%. "Me gustaría mucho saber cómo se paga ese 10%. Me gustaría saber de dónde salen esas cifras", opinaba el dueño de Gestamp.

Preocupados por la fiscalidad

Sobre el papel, España no tiene una fiscalidad de Sociedades inferior a la de otros países avanzados de Europa. Alemania, por ejemplo, ingresa lo mismo por este tributo, cerca del 2,4% del PIB, que España. Francia sí sigue por encima. La política fiscal, como reveló la encuesta interactiva realizada en el arranque de la convención celebrada los pasados 29 y 30 de octubre, es una de las grandes preocupaciones en el colectivo de las grandes empresas familiares, a los que no parece agradar la idea de tener que rascarse más el bolsillo.

Sin embargo, cada uno lo lleva a su manera. En medio del debate sobre la presión fiscal sobre el capital que ha abierto el Gobierno de Pedro Sánchez y su pacto presupuestario con Podemos, Roig representa una voz independiente entre la nube de discípulos y apologetas de la 'curva de Laffer' que suele hacer de corte en las organizaciones patronales. Consciente de que la sociedad valora más el empresario con visión compartida que el que se preocupa en exclusiva por defender su derecho legítimo a enriquecerse, suele protagonizar un discurso en el que siempre destaca la aportación fiscal de Mercadona, los beneficios que reparte en forma de pagas extra en la plantilla o una escala de componentes y prioridades en la que el cliente ocupa el primer lugar y el capital, el último. ¿Significa esto que Roig no quiere que su empresa gane dinero? Quien lo piensa se equivoca. Le gusta como al que más. Pero no lo parece. Esa es la diferencia.

Educación, innovación y crecimiento, las tres propuestas del IEF

El presidente del Instituto de la Empresa Familiar, Francisco Riberas, cerró el XXI congreso de esta organización celebrado en Valencia lanzando tres grandes propuestas para las que reclamó consenso político y social. "Es necesario tomar medidas e implementar reformas y precisamos avanzar sin dilación. Sabemos que la coyuntura política de nuestro país no es fácil, sin embargo, ahora que nos acercamos al aniversario de nuestra Constitución, sería necesario apelar el espíritu de consenso de aquellos años para tomar decisiones importantes para el futuro de nuestro país", explicó el también presidente de Gestamp.

Estas son las tres propuestas que lanzó Riberas, recogidas de forma textual de su discurso:

1. Educación

No tienen sentido las continuas reformas educativas de los últimos años. Es necesario consensuar un plan que permita adecuar la oferta educativa de nuestro país, incluida la formación profesional dual, a las demandas futuras de las empresas en un entorno cada día más digital. 

2. Un plan de innovación y competitividad

Es precio fomentar activamente la colaboración entre las universidades, centros tecnológicos y empresas. En un mundo global, nuestro país no podrá competir en el futuro por costes laborales sino por productos y tecnologías innovadoras y por niveles excelentes de calidad en sectores tan importantes para nosotros como el Turismo

3. Fomento de medidas que favorezcan el crecimiento de las empresas.

Solo con una masa crítica suficiente nuestras empresas podrán invertir en desarrollo tecnológico y globalización que les permita liderar sus mercados a nivel mundial, generando centros de decisión relevantes en nuestro país y un efecto tractor positivo para las empresas más pequeñas. Es positivo ayudar a las pymes y a las 'startups', pero las empresas medias y grandes son las que posicionarán adecuadamente a este país en el contexto internacional. 

 

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