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El independentismo radical repudia a Anna Gabriel y amenaza con "cortar mil calles"
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Acusada de "traidora"

El independentismo radical repudia a Anna Gabriel y amenaza con "cortar mil calles"

El colectivo Meridiana Resisteix acusa a la activista de pactar con Llarena y dinamitar la estrategia de Puigdemont del 'exilio'

Foto: Anna Gabriel, en una fotografía de archivo. (EFE/Salvatore Di Nolfi)
Anna Gabriel, en una fotografía de archivo. (EFE/Salvatore Di Nolfi)
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Del cielo a los infiernos. Así ha sido la trayectoria política de la ‘cupera’ Anna Gabriel durante los últimos días. La decisión de comparecer la semana pasada ante el juez Pablo Llarena, del Tribunal Supremo, ha soliviantado a un sector extremista del independentismo, el mismo que la había idolatrado y puesto en un pedestal hasta ahora, pero que de repente la tacha de traidora. Quienes la repudian por haber regularizado su situación procesal forman parte de un colectivo tan señalado como el de Meridiana Resisteix.

Que la ‘cupera’ haya arreglado su cuestión jurídica ha sido el detonante de una caza de brujas a la que el extremismo independentista acostumbra a someter a todos sus enemigos: este domingo, los que antes la adoraban la llevaron a la guillotina. Sectores extremistas comenzaron a inundar las redes sociales con dos fotos de Anna Gabriel (una con su imagen actual y otra en una manifestación cortando la propia Meridiana con el característico flequillo que llevaba entonces) con un mensaje muy escueto: "Malganada (o malvenida) Anna Gabriel". Un repudio en toda regla.

Foto: La exdiputada de la CUP Anna Gabriel. (EFE/Salvatore di Nolfi)

Los radicales la acusan de traidora a la causa por "pactar" con el juez Pablo Llarena y dinamitar la estrategia del "exilio". Y, además, la acusan de colaboracionista con España y de insolidaria. "Hemos dejado pasar unos días tras conocer la noticia, por si Anna Gabriel complementaba alguna información más esclarecedora", dice el grupo para justificar el súbito ataque contra la dirigente ‘cupera’. Ese heterogéneo colectivo, que ahora apunta con bala contra un símbolo del independentismo más irredento, ha mostrado en muchas ocasiones sus consignas supremacistas y en otros momentos ha hecho oír posicionamientos xenófobos.

Este lunes convocaba una gran manifestación, precisamente en Meridiana y como contestación a la iniciativa de Gabriel. "Los catalanes son trabajadores, fuertes y espirituales; son amantes de la independencia y padecen con la dominación de sus vecinos (Nicolas de Fer, francés gran productor de mapas del siglo XVII)", es el mensaje que distribuyó el grupo entre sus activistas a media mañana. "Pronto volveremos a las calles y todos unidos haremos fuerza. ¡Cortaremos Meridiana y mil calles más!", avisan. En un cartel distribuido también cuentan que llevan "822 días de acción" y que el grupo sigue "sin querer normalizar esta situación injusta".

El 'pacto' con Llarena

El colectivo hace una lectura muy particular de la decisión de Anna Gabriel de regularizar su cuestión procesal y le echa en cara que optó por "encontrar una solución individual en una lucha colectiva". Critica que un portavoz de la CUP haya dicho públicamente que lo que hizo la exdirigente de la formación es "aclarar su situación procesal" y dispara con bala contra la activista. "Es sabido que no se ha dictado ninguna orden de procesamiento desde 2018 como para haber cambiado de parecer sin más. Más que ‘aclarar su situación procesal’, lo que parece que se ha dado para cambiar de parecer es el interés en encontrar una solución individual en una lucha colectiva y, concretamente, ir a declarar al Tribunal Supremo una vez pactada con el magistrado Llarena una única acusación por desobediencia", dice el colectivo Meridiana Resisteix. De hecho, eso es una falacia, porque no hizo falta pactar nada con Llarena: esa es la única acusación que pesaba sobre ella desde el año 2018 y así sigue siendo.

Los radicales, sin embargo, consideran que su decisión daña la estrategia del independentismo, puesto que rompe la línea estratégica impuesta por Carles Puigdemont y el resto de fugados que no han ido a declarar ante el Supremo. "Estas iniciativas, lo que generan, es legitimar al Estado opresor y a sus verdugos, dinamitar la lucha en el exilio y dar una imagen internacional de normalidad democrática en un Estado con 4.900 personas represaliadas. Sorprende más en el caso de Anna Gabriel, una referente de la desobediencia y de la lucha antifascista".

Foto: Anna Gabriel, en 2021 en Francia. (EFE/Quique García)

Ante este ataque indiscriminado, el pequeño partido Endavant, que conforma el núcleo duro de la CUP, cierra filas con su compañera. No da nada por cerrado, ni siquiera su situación procesal, "porque tiene encima una acusación por desobediencia". Por eso, su mensaje es de activismo ‘guerrillero’, tal y como difundieron después de la comparecencia de la ‘cupera’ en el Supremo, y sigue siendo la mejor contestación a la 'caza de brujas' desatada: "La represión del Estado no se para, nosotros tampoco. Hasta que Anna no vuelva a casa, hasta que todas las presas y exiliadas sean libres, hasta que acabemos con este Estado injusto, ¡ni un paso atrás!". Un aviso a navegantes.

"Lo que hace falta es unidad"

El radicalismo soberanista rechaza cualquier acción que pueda comportar una cierta normalidad de la situación. En más de una ocasión, destacados ‘gurús’ soberanistas han dejado caer que no sería descabellado que hubiese sangre o muertos para llevar adelante el proceso de independencia. En esa deriva, sobran gestos como los de Anna Gabriel, que contribuyen a pacificar la vida ciudadana. "La injusticia española no tiene freno, esta misma semana, pidiendo la Fiscalía siete años de prisión para el manifestante agredido Francesc Colomines o reabriendo juicio contra los síndicos del 1-O… Lo que nos hace falta es unidad de acción de los que luchamos. Y sin una actitud solidaria no la reencontraremos".

El repudio a la activista de la CUP tiene mucha más enjundia porque la imagen de Anna Gabriel fue blandida en muchas ocasiones en las concentraciones de la avenida Meridiana y por ello consideran que la normalización de su situación es toda una traición al movimiento separatista. Gabriel había llegado a grabar mensajes para dar ánimos a los que cortaban la Meridiana, los mismos que ahora la rechazan por traidora.

Foto: La exdiputada de la CUP Anna Gabriel interviene en un acto por videoconferencia. (EFE/Susanna Sáez) Opinión

Este colectivo, que ha sido tradicionalmente dominado por varios comités de defensa de la república (CDR) y un sector de la extrema derecha catalanista en franca comandita, es el protagonista de los famosos cortes de la Meridiana que cada día se sucedían en el cruce de la avenida Meridiana con el paseo de Fabra i Puig, en la salida norte de Barcelona, provocando largas retenciones de tráfico y soliviantando a los vecinos. Su excusa era reclamar la independencia, la liberación de los presos y el regreso de los ‘exiliados’, además de la implementación de la independencia por los ‘resultados’ del referéndum del 1 de octubre de 2017.

En febrero pasado, el Govern de Pere Aragonès decidió prohibir los cortes de las dos importantes arterias (muchas veces protagonizados solo por una veintena de exaltados) y permitir las concentraciones de protesta en una plaza adyacente. Ese día, el corte haciendo caso omiso al aviso contó con la presencia de la presidenta del Parlament, Laura Borràs, de algún otro diputado de JxCAT y de un personaje tan señalado como el exterrorista de Terra Lliure Freddy Bentanachs, vinculado a la Asamblea Nacional Catalana (ANC), que se fotografió al lado de Borràs.

Del cielo a los infiernos. Así ha sido la trayectoria política de la ‘cupera’ Anna Gabriel durante los últimos días. La decisión de comparecer la semana pasada ante el juez Pablo Llarena, del Tribunal Supremo, ha soliviantado a un sector extremista del independentismo, el mismo que la había idolatrado y puesto en un pedestal hasta ahora, pero que de repente la tacha de traidora. Quienes la repudian por haber regularizado su situación procesal forman parte de un colectivo tan señalado como el de Meridiana Resisteix.

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