Es noticia
Menú
Sánchez y Aragonès superan la crisis de Pegasus y enfocan un pacto de presupuestos
  1. España
  2. Cataluña
Presión para que JxCAT se sume

Sánchez y Aragonès superan la crisis de Pegasus y enfocan un pacto de presupuestos

El Ejecutivo central aumentó la presión para que JxCAT se incorpore a la mesa de diálogo "y el acuerdo sea lo más amplio posible", pero el socio de Gobierno en la Generalitat se niega

Foto: Pedro Sánchez y Pere Aragonès reunidos en la Moncloa. (EFE/Emilio Naranjo)
Pedro Sánchez y Pere Aragonès reunidos en la Moncloa. (EFE/Emilio Naranjo)

El desbloqueo de la mesa de diálogo tras superarse la crisis por el caso de espionaje de Pegasus baliza la negociación para los presupuestos. La principal garantía para que Pedro Sánchez pueda seguir adelante con su hoja de ruta llevando a término la legislatura. De hecho, ya existe el compromiso entre las partes de que antes de final de año se vuelva a reunir la mesa de diálogo en Barcelona, lo que coincidiría con la votación de las cuentas para el próximo año.

ERC tiene una agenda en marcha al margen de JxCAT, con cambios legislativos, para que la secretaria general de ERC, Marta Rovira, en la actualidad huida a Suiza, se pueda sumar a la vía Meritxell Serret, que pueda volver a España, para afrontar sus causas pendientes y, si fuera necesario, ser indultada, según explican fuentes cercanas a la negociación. Lo que el ministro de Cultura, Miquel Iceta, denominó como "soluciones felices" en una reciente entrevista con RAC-1.

Foto: Reuters/Dado Ruvic

Lo mismo, pero sin indultos, se extendería a las causas pendientes de los diputados Josep Maria Jové y Lluís Salvadó, además de una cuarentena de independentistas, repartidos en diversas instrucciones de los tribunales derivadas del 1 de octubre. Para el Gobierno es clave no generar más mártires.

La recomposición del bloque de investidura, con piezas como la de ERC que se habían desgajado y otras que amenazaban con distanciarse a las puertas del nuevo ciclo electoral, se visualizó en el pleno de Congreso tras el debate sobre el estado de la nación. Un pleno escoba en el que los republicanos pasaron del no a todo de las últimas semanas a apoyar todas las medidas del Ejecutivo, incluido el decreto anticrisis, tras votar en contra del primero. Se abstuvieron también en la Ley de Memoria Histórica, en contra de la sensibilidad de los sectores del partido que ha trabajado en esta materia.

Foto: El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. (EFE/Kiko Huesca)

Por su parte, el Gobierno central aumentó la presión para que JxCAT se sume a la mesa de diálogo "y el acuerdo sea lo más amplio posible". Fuentes de JxCAT descartan que esto vaya a pasar en un breve plazo. El autodescarte de los de Carles Puigdemont implica que, en la práctica, la mesa de diálogo, más que una mesa Gobierno-Generalitat, es una mesa PSOE-PSC-ERC.

El giro a la izquierda decretado por Pedro Sánchez para afrontar la recta final de la legislatura sirvió para cohesionar a sus socios de Gobierno y parlamentarios. De este modo, la crisis con Unidas Podemos por el aumento del gasto militar, sin compensarse con medidas sociales de calado y nuevos impuestos a las grandes empresas para financiarlas, queda superada. Fuentes moradas del Gobierno reconocían tras el debate de política general que la situación se había reconducido y las medidas anunciadas por el presidente servían para "encarrilar" la negociación de los presupuestos.

El deshielo Gobierno-Generalitat tiene de fondo el apoyo de ERC a los presupuestos de 2023

El acercamiento materializado este viernes es fruto de los trabajos previos que vienen realizando el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, y su homóloga en la Generalitat, Laura Vilagrà. Ambos ya sellaron la pasada semana un 'Acuerdo marco para el diálogo y la negociación'. Entre otras cuestiones, se incluía el compromiso de dar salida a la principal reivindicación de los republicanos. Esto es, convocar la mesa de diálogo "para la resolución del conflicto político". "La voluntad de las partes es celebrar un mínimo de dos reuniones públicas de la mesa en lo que queda del año 2022, con acuerdos en cada una de dichas reuniones", recogía el acuerdo previo ratificado hoy en la Moncloa entre Sánchez y Aragonès.

Acuerdos parciales

Desde la Moncloa avanzan que, más allá de la desjudicialización, se está trabajando en otros acuerdos de cara a ratificarlos en el encuentro de Madrid. Algunas de estas medidas se centran en el capítulo de inversiones, concretamente en garantizar su ejecución, lo que también contribuiría a acercar posiciones de cara a los presupuestos de 2023.

Por su parte, en la Generalitat apuntan que en la reunión de finales de julio se buscarán "acuerdos parciales", en palabras del propio Aragonès, que sirvan para desactivar las causas judiciales pendientes.

Concreciones y acercamientos

"Acabar con la criminalización y con la represión es imprescindible para reforzar y para avanzar en el proceso de negociación. El conflicto de Cataluña con España necesita soluciones políticas y eso exige hechos, exige concreciones", ha manifestado Aragonès en su rueda de prensa posterior al encuentro, que ambas partes han valorado “positivamente”.

En lo que sigue sin haber acercamientos es en materia territorial. Tras el encuentro de este viernes, la portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez, reconoció que "estamos en posiciones muy distintas" y con "diferencias enormes". "Este Gobierno tiene clara su vocación en defensa del Estado autonómico y el título octavo de la Constitución", valoraba en rueda de prensa para concluir que "es posible seguir avanzando en el perfeccionamiento del Estado autonómico". Desde el Govern, sin embargo, siguen insistiendo en la máxima del derecho a decidir. Pese a ello, se mantiene la apuesta por seguir manteniendo vivas las relaciones y la búsqueda de soluciones.

El desbloqueo de la mesa de diálogo tras superarse la crisis por el caso de espionaje de Pegasus baliza la negociación para los presupuestos. La principal garantía para que Pedro Sánchez pueda seguir adelante con su hoja de ruta llevando a término la legislatura. De hecho, ya existe el compromiso entre las partes de que antes de final de año se vuelva a reunir la mesa de diálogo en Barcelona, lo que coincidiría con la votación de las cuentas para el próximo año.

Pedro Sánchez Pere Aragonès Generalitat de Cataluña
El redactor recomienda