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Aragonès ya puede volver a convocar elecciones (y pilla a JxCAT sin candidato claro)
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Desde el 22 de diciembre

Aragonès ya puede volver a convocar elecciones (y pilla a JxCAT sin candidato claro)

Jordi Puigneró, Jaume Giró y Elsa Artadi se perfilan como la alternativa electoral, ahora que el partido busca opciones a una Laura Borràs radicalizada y en la lupa de los tribunales

Foto: El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès. (EFE/Enric Fontcuberta)
El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès. (EFE/Enric Fontcuberta)

Pere Aragonès ya puede volver a convocar elecciones catalanas. Es una potestad que tiene, la más importante, y que puede ejercer desde el pasado 22 de diciembre. No es que vaya a hacerlo, nada sería más remoto en sus planes en este momento. Pero la cuestión es que esta capacidad pilla a su socio de gobierno, JxCAT, sin candidato claro a la presidencia de la Generalitat y, por lo tanto, en desventaja durante lo que queda de legislatura hasta que la formación que preside Carles Puigdemont resuelva esta cuestión.

El problema en el seno del partido radica en que Puigdemont encabezó la lista que perdió contra Aragonès. Lo hizo sabiendo que no sería 'president', que no volvería. La candidata real era Laura Borràs, pero como Aragonès ganó por 35.000 votos Borràs fue aparcada, contra su voluntad, en el Parlament.

Foto: La presidenta del Parlament, Laura Borràs. (EFE)

Borràs no ha abandonado, pero sus perspectivas no son claras. Si hubiese otras primarias en JxCAT, todo el mundo dice que Borràs arrasaría. Y la presidenta del Parlament, a su manera, ha seguido haciendo campaña. En la defensa del diputado de la CUP Pau Juvillà, marcando distancias con la Generalitat en muchos temas y asumiendo como algo personal la estrategia de defensa de la escuela catalana, como hizo en el caso Canet, donde puso en serios apuros al 'conseller' de Educació, Josep González-Cambray.

Pero dentro de JxCAT ya nadie apuesta por Borràs. Su relación con Carles Puigdemont está falta de confianza. En Waterloo no la querrían ver como presidenta de la Generalitat. El secretario general del partido, Jordi Sànchez, tampoco la quiere de candidata en las listas catalanas. Pero eso no deja de aumentar la dimensión del problema. El entorno belga de Puigdemont no desea que vuelva a presentarse y el partido da de lado a Borràs, a la que se identifica como el torrismo sin Torra, en palabras de Josep Martí Blanch.

Por tanto, hay un problema. Puede haber elecciones y mientras que su socio de gobierno tiene un candidato cada vez más consolidado, JxCAT lo tiene todo por hacer mientras crecen las facciones y capillitas en el seno de la formación.

Alternativas sobre la mesa

Las alternativas sobre la mesa son tres: cada una tiene puntos fuertes y puntos débiles. Y desde luego no se cuenta con Borràs, que además ha de afrontar problemas judiciales por haber fragmentado contratos en su época al frente del Institut d’Estudis Catalans.

La primera alternativa es el vicepresidente catalán, Jordi Puigneró, quien se ha vendido a sí mismo como el favorito de Waterloo. Puigneró nunca se ha presentado a unas primarias dentro del partido y su gestión práctica resulta problemática. Defendió la ampliación del aeropuerto de El Prat, pero Aragonès le dejó tirado. Otro hubiese dimitido, pero Puigneró se ha especializado en tragarse sapos y eludir responsabilidades. El ejemplo de lo primero fue cuando Aragonès dejó fuera a JxCAT de la mesa de diálogo. De lo segundo, cuando se cayó la web de Salut en plena crisis del covid y el vicepresidente se volvió invisible.

La relación entre Puigneró y Giró se ha tensionado en los últimos meses

Pero hay otro 'conseller' que le disputa el liderazgo en la rama de JxCAT en la Generalitat. Se trata de Jaume Giró, el 'conseller' de Economía. Giró es un independiente y aún no se ha afiliado a JxCAT. Pero ya cuenta con sectores del partido, como los que rodean al 'exconseller' Jordi Turull, que le respaldan y que creen que el discurso de Giró, muy independentista pero con un poso tecnocrático, puede volver a entusiasmar a unas bases que han caído en el desánimo. Pero Giró también tiene problemas. Lleva muy poco en política, no se ha formado en las juventudes de ningún partido. Nunca ha participado en una campaña, a excepción de la del FC Barcelona. En términos políticos, Giró es todavía un aprendiz. Tal vez porque ambos son alternativa, la relación entre Grió y Puigneró se ha tensionado en el seno del Govern, según explican fuentes del Ejecutivo catalán.

El rol de Artadi

Elsa Artadi también es una candidata que se ha barajado. Waterloo mantiene una buena relación con ella, no así Jordi Sànchez. Elsa quiere presentarse al Ayuntamiento de Barcelona, pero tiene escasas posibilidades y menos ahora que vuelven Ada Colau y el colauismo. JxCAT se ha alejado de sus votantes de la capital catalana. En la actualidad es el quinto partido. Y si Colau vuelve a presentarse, y lo hará, tiene escasas posibilidades. Y eso debilita sus opciones: nadie quiere poner a una perdedora a encabezar una lista para las catalanas.

Pere Aragonès ya puede volver a convocar elecciones catalanas. Es una potestad que tiene, la más importante, y que puede ejercer desde el pasado 22 de diciembre. No es que vaya a hacerlo, nada sería más remoto en sus planes en este momento. Pero la cuestión es que esta capacidad pilla a su socio de gobierno, JxCAT, sin candidato claro a la presidencia de la Generalitat y, por lo tanto, en desventaja durante lo que queda de legislatura hasta que la formación que preside Carles Puigdemont resuelva esta cuestión.

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