El clima electoral en Madrid retrasará los indultos para los presos independentistas
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En Cataluña se pide la amnistía

El clima electoral en Madrid retrasará los indultos para los presos independentistas

Los indultos se alejan para no dar munición política al PP y a Vox en Madrid. A medida que crece la polarización y la tensión política en la capital, el papel de ERC va a menos

placeholder Foto: El exvicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras. (EFE)
El exvicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras. (EFE)

Los esperados indultos para el independentismo catalán tardarán. El clima electoral en Madrid hace poco probable que el Gobierno acelere le proceso de los indultos para los presos condenados por el 'procés'. Las elecciones del 4 de mayo en la Comunidad de Madrid se han vuelto demasiado importantes como para darle más munición gratuita a la derecha. Así que pese a las expectativas de ERC, no parece que vaya a haber indultos a medio plazo hasta que se clarifique la situación en Madrid. Mientras, en Cataluña el soberanismo sigue renegando de los indultos en público, pero solicitándolos por debajo de la mesa.

Todo el soberanismo sigue enfrascado en exigir la amnistía. El último, Jordi Cuixart en 'La Vanguardia'. Pero no es solo este activista. Hoy JxCAT y ERC presentan su proyecto de ley de amnistía, un intento de ley que nace aritméticamente muerto en un Congreso con 52 diputados de Vox. La petición se basa en dos principios: una exigencia para consumo interno de sus bases y una manera de no reconocer ante estas la derrota que supuso octubre de 2017.

Foto: Juicio a los líderes del 'procés' en el Supremo. (Reuters)

En el plano del realismo político, los indultos son la clave para liberar a Oriol Junqueras y el resto de condenados en el juicio del 'procés'. Por tanto, los indultos son una de las cartas que necesita ERC para justificar seguir en la Mesa de Diálogo. Más allá de lo que se reconozca en público, todo el mundo sabe en Cataluña que la amnistía no es una solución viable y que los indultos son una solución viable. Una solución que ahora tendrá que esperar.

Pablo Iglesias, que era uno de los defensores de los indultos ahora queda fuera del Ejecutivo. Y, aunque se trata de un trámite reglado, el Gobierno puede modular los tiempos, incluso denegarlos en función de razones objetivas: por ejemplo, el “ho tornarem a fer” de Cuixart, que denota escaso arrepentimiento ante lo acontecido.

Por ahora están pendientes de los informes preceptivos tanto del Tribunal de Cuentas como del propio tribunal sentenciador, el Supremo. Pero, más allá de eso, el Ejecutivo español es el que puede acelerar o adormecer una cuestión que será clave para para un independentismo que vende cualquier cosa como una victoria, aunque no lo sea. Véase, por ejemplo, el regreso de Meritxell Serret, encumbrada como una santa en su reaparición en el Parlament de Cataluña.

Foto: a exconsellera Meritxell Serret, huida en Bélgica desde octubre de 2017, a su salida del TS junto a Gabriel Rufián. (EFE)

En ERC se vive todo este proceso con decepción. Los de Gabriel Rufián se esfuerzan en su gesto de mano tendida hacia el ejecutivo de Pedro Sánchez que solo sirve para que JxCAT los desgaste en Cataluña mientras que no logran gran cosa en Madrid. No ya la amnistía, que ya saben que no, sino en los indultos. Hasta una parte del PSC espera los indultos como una manera de afianzar ese "pasar página" por el que aboga Salvador Illa.

Reforma pendiente

Además, esta pendiente, la reforma del delito de sedición, clave para otros pasos, como por ejemplo, el retorno de Marta Rovira. Desde ERC la reforma de sedición será bienvenida si al final se llega a concretar, pero no soluciona el problema de la cantidad de gente que tiene causas abiertas “por pensar como piensa”, en palabras de fuentes de ERC.

Incluso es posible que la Mesa de Diálogo siga sin reunirse hasta pasado mayo

Ahora, la reforma de sedición tampoco avanzará hasta que pasen las elecciones en Madrid. Incluso es posible que la Mesa de Diálogo, el principal punto de discrepancia entre ERC y JxCAT no pueda reunirse hasta después de mayo, para no dar más argumentos a una derecha que en Madrid resulta muy sensible al problema catalán.

Camino de la irrelevancia

A medida que crece la polarización y la tensión política en Madrid, el papel de ERC va perdiendo peso político. Uno por la voluntad de Pedro Sánchez de dar vida política al agonizante Cs de Inés Arrimadas. Y otro porque cualquier nivel de acuerdo con la Cataluña independentista complica las perspectivas electorales del PSOE en Madrid.

Foto: El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, recibe en la Moncloa a la líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas. (EFE) Opinión

La falta de realismo del soberanismo tampoco ayuda. No se reconoce que se quieren los indultos. Se pone el acento en una amnistía, pero ni siquiera la aceptan como tal. La pretensión de que se amnistíe a los encausados por el 'procés', pero se juzgue a los policías que pegaron a activistas en los colegios electorales, por ejemplo, demuestran las grandes diferencias entre lo que el independentismo exige en público ante sus votantes y lo que luego espera de verdad en la mesa de negociación. Para influir hay que aceptar lo que se quiere. Si no se asume, luego, cuando el interlocutor da largas, resulta complicado reclamar a la otra parte.

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