Serret preparó en secreto la entrega durante tres meses a espaldas de Puigdemont
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comenzó a preparar la vuelta en diciembre

Serret preparó en secreto la entrega durante tres meses a espaldas de Puigdemont

A principios de año, cambió de abogado y sustituyó a Gonzalo Boye —que representa al resto de fugados— por Iñigo Iruin, histórico abogado 'abertzale'

placeholder Foto: La 'exconsellera' Serret, huida en Bélgica, se entrega en el Tribunal Supremo. (EFE)
La 'exconsellera' Serret, huida en Bélgica, se entrega en el Tribunal Supremo. (EFE)

La 'exconsellera' de Agricultura del Gobierno catalán Meritxell Serret, fugada desde 2017, comenzó a preparar en diciembre su regreso a España y su entrega al juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena. No tomó la decisión en caliente, sino que la preparó con mimo. Durante todo ese tiempo, tres meses, mantuvo en secreto sus planes pese a que se relacionaba de forma habitual en Bruselas con el resto de sus compañeros huidos. No comunicó a Puigdemont, ni a ningún otro, lo que pretendía hacer.

Pese a todo, los pasos que fue dando en ese plazo habían dado pistas sobre sus planes. A principios de año, cambió de abogado y sustituyó a Gonzalo Boye —que representa al resto de fugados— por Iñigo Iruin, histórico abogado 'abertzale' que goza de un profundo respecto entre la judicatura. "Desde ese momento, supimos que iba a buscar algún tipo de solución", aseguran fuentes cercanas al 'expresident'. Hace solo unos días, en una nueva señal, abandonó el cargo que la Generalitat le había proporcionado y que le permitía trabajar en Bélgica con un salario generoso.

La espantada de la de ERC deja sin embargo una visible grieta en el bloque compacto de Waterloo y se produce en un momento delicado: a las puertas de la formación de Gobierno en Cataluña y tras la pérdida de la inmunidad de los europarlamentarios. Con su decisión de ponerse a disposición de la Justicia española, Serret daña el elaborado trabajo de menoscabo de la confianza en la independencia de los jueces españoles, violación de derechos fundamentales y persecución política incluida, que el equipo legal de los fugados viene armando desde hace más de tres años con notables éxitos en territorio belga.

Foto: a exconsellera Meritxell Serret, huida en Bélgica desde octubre de 2017, a su salida del TS junto a Gabriel Rufián. (EFE)

De forma pública, Puigdemont remitió un mensaje de apoyo en el que, sin embargo, hay quienes ven una nota de acidez: "Me alegro mucho por Meritxell Serret y su familia y le deseo toda la suerte del mundo. Que el reencuentro con los suyos, tan deseable para todos nosotros, le compense toda la injusticia padecida". Menos comprensivo se mostró otro de sus compañeros, Lluís Puig, que, en declaraciones a la Agencia Catalana de Noticias, aseguró que la noticia le dejó muy sorprendido. "No me avisó de que se marchaba, espero que le sirva para su objetivo".

Las fuentes consultadas muestran un evidente recelo del grupo más próximo a Puigdemont no ya hacia Serret, hacia ERC. Desde Junts, se sospecha que la operación era conocida e incluso alentada por Esquerra. Minutos después de conocerse que la 'exconsellera' se había entregado en el alto tribunal, mandó un comunicado explicando con detalle sus motivos y anunciando que tomará posesión del escaño que obtuvo en las elecciones autonómicas. Lo que para Puigdemont y los suyos fue la confirmación de una sospecha, para los de Junqueras fue la inauguración de una nueva forma de actuar. "Mantener la lucha haciendo política desde Cataluña", explicaban en su declaración oficial.

Excluida

Detrás de este trasfondo político había también motivos personales. Desde 2017 hasta ayer, Serret fue sintiéndose cada vez más sola, aislada y excluida. Su nombramiento como delegada de la Generalitat no acabó de llenar el vacío de la distancia de los suyos y el apoyo incondicional de ERC no le bastaba. Pese a ser procesada por desobediencia a las decisiones del Tribunal Constitucional y por malversación, Llarena decidió hace meses, tras la sentencia del 'procés', no reactivar la busca y captura en su contra, lo que la dejaba fuera del tira y afloja de la entrega, de la pelea internacional. "Ya no estaba en este tema, no pintaba nada", aseguran personas que la trataron en Bruselas.

Foto: La 'exconsellera', Meritxell Serret, tras comparecer en el TS. (EFE)

El camino que comenzó a diseñar en diciembre acabó a las 10:40 de la mañana en la entrada que el Tribunal Supremo tiene para aquellos que lo visitan en la calle Marqués de la Ensenada. Acompañada por su abogado, se presentó a los agentes que custodian la puerta para anunciar que quería presentarse ante el instructor del 'procés' para regularizar su situación. Llarena no llegó siquiera a verla. Se limitó a indicar que debía ser citada junto al resto de las partes para el próximo 8 de abril a las 11 de la mañana y que debía quedar en libertad.

Fue la letrada del TS la encargada de llevar a cabo la comparecencia, la citación y la notificación del auto que dejaba sin efecto la única de las órdenes de detención que quedaban activas, la dictada para España. Permaneció en el edificio del alto tribunal bajo custodia policial algo más de dos horas y abandonó el lugar con un deseo: "Ahora de lo que tengo ganas sobre todo es de hacer los últimos 406 kilómetros hasta mi pueblo para abrazar a mi familia y a mis amigos y seguir adelante".

Otra evidente señal del apoyo de ERC fue la acogida que la esperaba en la puerta. Para darle la bienvenida y acompañarla, se desplazó al lugar el portavoz en el Congreso, Gabriel Rufián, que alabó su "enorme valentía". También estuvieron allí la diputada de la CUP en el Congreso Mireia Vehí y el diputado de EH Bildu Jon Iñarritu. Junqueras lanzó en Twitter: "¡Qué ganas de abrazarte!".

Tras la citación acordada para abril, se abre una etapa que conducirá a Serret al banquillo. Permanecerá hasta entonces libre, ya que el único delito por el que se condenó a los tres 'exconsellers' no huidos en su misma situación fue el de desobediencia, penado con multa e inhabilitación pero no con prisión. Esta circunstancia impide dictar su ingreso provisional en la cárcel a la espera de la vista oral, pese al riesgo de fuga. Es muy probable que la apertura de juicio sea posterior a su toma de posesión en el Parlament, por lo que el procedimiento quedaría en manos del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña.

La 'exconsellera' de Agricultura del Gobierno catalán Meritxell Serret, fugada desde 2017, comenzó a preparar en diciembre su regreso a España y su entrega al juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena. No tomó la decisión en caliente, sino que la preparó con mimo. Durante todo ese tiempo, tres meses, mantuvo en secreto sus planes pese a que se relacionaba de forma habitual en Bruselas con el resto de sus compañeros huidos. No comunicó a Puigdemont, ni a ningún otro, lo que pretendía hacer.

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