JxCAT y ERC pretenden que los fugados Puig y Serret sean diputados sin ir al Parlament
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Nuevo conflicto jurídico a la vista

JxCAT y ERC pretenden que los fugados Puig y Serret sean diputados sin ir al Parlament

El plan es firmar de manera electrónica el acta y actuar de manera telemática, sin sentarse nunca en el escaño, aprovechando que durante la pandemia se ha podido votar a distancia

Foto: El 'exconseller' Lluís Puig interviene por videoconferencia en un acto electoral. (EFE)
El 'exconseller' Lluís Puig interviene por videoconferencia en un acto electoral. (EFE)

Esta legislatura se abrirá con un conflicto jurídico, otro más. Igual que las muchas crisis que jalonaron la legislatura anterior. Esta vez, será a costa de dos diputados en situación legal dudosa, puesto que están reclamados por la Justicia por su participación en el intento de sedición de octubre de 2017. Se trata de Lluís Puig, número nueve de JxCAT por Barcelona, y de Meritxell Serret, número dos de ERC por Lleida. Según fuentes del entorno de Waterloo en Bélgica, ambos han resultado elegidos diputados en las últimas elecciones catalanas y quieren ejercer su puesto a distancia, sin pisar la Cámara catalana, ya que los dos se fugaron a Bélgica. Este planteamiento complicará la constitución de la Mesa del Parlament, prevista para el 12 de marzo.

Se ha preguntado a ERC y JxCAT por la cuestión. Según JxCAT, "no está decidido lo que haga Lluís Puig". Por su parte, ERC no ha respondido a las cuestiones de El Confidencial. Las fuentes del entorno soberanista en Bruselas explican que se quiere dar visibilidad a lo que se denomina "el exilio" y también la injusticia que para el independentismo supuso que no se permitiese la investidura telemática de Carles Puigdemont.

El plan es firmar de manera electrónica y actuar de manera telemática, sin sentarse nunca en el escaño, aprovechando que durante la pandemia se ha permitido a muchos diputados trabajar y votar a distancia sin acudir en persona el hemiciclo. Pero esta pretensión abrirá un conflicto jurídico. No solo con los partidos constitucionalistas. Hay que recordar que Vox tiene 12 diputados en la Cámara catalana.

Foto: Unos vecinos apagan un fuego provocado por los manifestantes en Girona. (EFE)

En abril del año pasado, a causa del coronavirus, los servicios técnicos del Parlament implementaron un sistema que permitía el voto telemático en las sesiones plenarias, reducidas al mínimo por el impacto de la pandemia. Por tanto, la aspiración de Puig y Serret de votar a distancia estaría avalada por los usos y costumbres de la pasada legislatura. Los Presupuestos de la Generalitat de 2020 ya se votaron bajo esta modalidad.

Según fuentes jurídicas, el problema radicaría en la recogida del acta. Lluís Puig y Meritxell Serret no pueden pisar España sin ser detenidos. Así que no pueden presentarse en el Parlament. Pero no está regulado que los diputados tengan que recoger el acta de manera física, solo que deben firmar su recepción. Estamos hablando de la especialidad del independentismo: el vacío legal.

Papeleta para la Mesa de Edad

El problema tendrá que lidiarlo la Mesa de Edad, que presidirá el diputado de ERC Ernest Maragall, con los dos diputados más jóvenes ejerciendo de secretarios suyos cuando vaya a celebrarse la sesión constitutiva de la XIII Legislatura. Con la pretensión de que Puig y Serret sean diputados de pleno derecho, la sesión se prevé complicada. Incluso podría dificultar la constitución de la Cámara, ya que si todos los diputados no pueden tomar posesión, el pleno no estaría constituido de manera oficial.

La batalla jurídica podría elevarse a los Servicios Jurídicos del Parlament, que encabeza Joan Ridao. También podría extenderse a otros ámbitos judiciales si alguno de los grupos inicia una batalla legal.

El pulso de estos dos diputados coincide con las negociaciones de ERC con JxCAT


Además, con este nuevo giro de los acontecimientos, la constitución de la Mesa y la elección de un presidente del Parlament están muy complicadas. La CUP está pidiendo tener presencia en ella, lo que implicaría que o ERC o JxCAT deberían cederle uno de los dos puestos a los que tiene derecho cada uno. Además, ERC está coqueteando con la idea de que la CUP, en concreto Dolors Sabater, sea la nueva presidenta de la Cámara. Pero la oposición se niega y JxCAT quiere la presidencia para su formación.

Cuestiones personales

La maniobra no es solo política. Carles Puigdemont ya anunció que iba a renunciar a su acta de diputado. Pero Puig, no. Lluís Puig podría disponer de unos ingresos mínimos de 63.000 euros brutos anuales, que es lo que gana como mínimo un diputado. Puig se ha convertido en uno de los símbolos del soberanismo fuera de España desde que los tribunales belgas rechazaron su extradición, alegando que no debería haber sido juzgado por el Tribunal Supremo.

Meritxell Serret, por su parte, es la delegada de la Generalitat ante la UE, pese a su inexperiencia en temas europeos. La nombró Ernest Maragall cuando era 'conseller' de Exteriores. Según el portal de Transparencia de la Generalitat, cobra 87.456 euros brutos. Pero ahora JxCAT se está pidiendo la Conselleria de Exteriores, tal y como explican fuentes políticas conocedoras de los entresijos de las conversaciones entre los de Puigdemont con ERC, con lo que su puesto actual peligra. La manera de asegurar sus ingresos en la legislatura que comienza es que ahora pueda cobrar como diputada.

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