El independentismo intentará impedir la investidura de Illa con la 'doctrina Torrent'
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Decide el presidente del Parlament

El independentismo intentará impedir la investidura de Illa con la 'doctrina Torrent'

Por mucho que el líder del PSC quiera presentarse, el presidente del Parlament puede decidir que rechaza su candidatura, al carecer de los 68 escaños que respaldarían sus opciones

placeholder Foto: El candidato del PSC, Salvador Illa. (Reuters)
El candidato del PSC, Salvador Illa. (Reuters)

Salvador Illa ha repetido por activa y por pasiva que se presentará como candidato a ser investido presidente. Pero el 'cordón sanitario' aplicado al PSC por el independentismo ya ha empezado a funcionar y fuentes soberanistas han explicado que aplicarán lo que se denomina 'doctrina Torrent' para evitar que el candidato socialista pueda presentar en un debate de investidura su plan de gobierno, el cual tiene difícil de llevar a cabo al carecer de la mayoría necesaria. En principio, hay un vacío legal al respecto, en el Estatut y la Ley de Presidencia.

No basta con que el candidato quiera presentarse. Eso lo ha de decidir el presidente del Parlament tras una ronda de contactos con los partidos. Y sin su conformidad, Illa no podrá cumplir uno de sus principales compromisos electorales: presentar su candidatura a la presidencia de la Generalitat. Los plazos, por tanto, empiezan a correr: la Cámara legislativa catalana debe constituirse dentro de los 20 días hábiles posteriores a las elecciones, lo que supone que el 12 de marzo es la fecha clave. Tras la formación del Parlamento, tienen que discurrir otros 10 días hábiles para celebrar la sesión de investidura, lo que expande el calendario al 26.

Foto: Foto: El Confidencial Diseño.

La 'doctrina Torrent' se llama así porque el primero en aplicarla fue el anterior 'president' del Parlament, Roger Torrent. Cuando Quim Torra fue cesado, Torrent desplegó una ronda de contactos con los presidentes de los grupos parlamentarios. Así, evitó que el tiempo corriese y retrasar más las elecciones, como pretendía Carles Puigdemont. En esa ronda, Torrent concluyó que nadie tenía los apoyos necesarios, por lo que no se propuso candidato alguno y el reloj empezó a correr antes. Pero lo cierto es que Carlos Carrizosa sí intentó que el constitucionalismo presentase un candidato. Al final se desistió, porque se vio que Torrent tenía la ley de su parte.

Por tanto, por mucho que Illa pretenda presentarse, el 'president' del Parlament puede decidir que no acepta su candidatura al carecer de los 68 escaños que respaldarían sus opciones. Algo con lo que sí contaría Pere Aragonès de sumar el apoyo de JxCAT, la CUP y, como pretende pero no tiene, los 'comunes'. El compromiso de Illa de usar una sesión de investidura para presentar un programa de gobierno alternativo al independentismo quedaría en la cuneta, según avanzan fuentes de JxCAT y de ERC.

Foto: Debate de RTVE.

El soberanismo tiene más votos gracias a la subida de la CUP. Por lo tanto, no dejará escapar el control de la Mesa del Parlament y su presidencia. Tiene hasta el 12 de marzo de plazo legal para constituir el pleno.

Como JxCAT ha quedado segundo, el reparto de poder irá de la siguiente manera: Pere Aragonès asumirá la presidencia de la Generalitat, pero, a cambio, ERC deberá ceder la presidencia del Parlament. Aunque ya hay algunos radicales que están pidiendo que se entregue a la CUP, en concreto a Dolors Sabater, lo normal es que la que se considera segunda autoridad del país se reserve para JxCAT.

ERC trata de cerrar un Gobierno independentista mientras Illa insiste en ir a la investidura

Waterloo entra en juego

Desde Waterloo, Carles Puigdemont aboga por que la presidencia del Parlament sea para Josep Costa, según apuntan fuentes belgas del entorno del 'expresident'. Costa no ha entrado, al perder JxCAT dos diputados. Pero podría hacerlo, ya que Carles Pugidemont no recogerá su acta —ya lo dijo en el momento de encabezar la lista— y tampoco lo hará presumiblemente el 'exconseller' de Cultura Lluís Puig. Si la lista corre dos posiciones, Costa, que no se ha afiliado a JxCAT y que sigue jugando la carta de independiente, entraría en el pleno.

Los aspirantes de JxCAT a presidir el Parlament son Josep Costa y Meritxell Budó

Costa fue uno de los abogados que prepararon el suplicatorio de Puigdemont en el Parlamento Europeo junto a Gonzalo Boye. Tiene una relación de privilegio con Puigdemont y es de una radicalidad probada. Sin embargo, tampoco está claro que pueda ser él. La presidenciable Laura Borràs preferiría a Montserrat Budó, que le solicitó este puesto a cambio de su apoyo. Budó tendría más números para ocupar el cargo y más posibilidades de tener el apoyo de otros partidos.

Confluencia de intereses

En cualquier caso, la confluencia de intereses juega en contra de Illa. Ni Budó ni Costa facilitarán que pueda presentar su candidatura. Los 'comunes' de Jéssica Albiach también se oponen, al considerarlo un esfuerzo inútil y una pérdida de tiempo. De manera que el ganador de las elecciones quedaría fuera de juego, más allá de convertirse en líder de la oposición. Se repetiría la situación por la cual el soberanismo dejó fuera a Miquel Iceta del Senado. Y en 2019 no habían firmado ningún compromiso antiPSC.

Fuentes de los socialistas catalanes ven un hueco de oportunidad si Aragonès no consigue ser investido. La CUP no lo ha garantizado y JxCAT está elevando las exigencias. Podría pasar, teniendo en cuenta el historial de tensiones y traiciones que acumulan los partidos independentistas. En ese caso, el PSC se vería respaldado moralmente para exigir al presidente o presidenta del Parlament que, ahora sí, le dejase presentarse a la investidura.

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