La 'exconsellera' Serret se entrega al Supremo y rompe la unidad de los huidos del 'procés'
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Para regularizar su situación

La 'exconsellera' Serret se entrega al Supremo y rompe la unidad de los huidos del 'procés'

La política de ERC, procesada por desobediencia y malversación, abandonó su cargo de delegada de la Generalitat en Bruselas esta misma semana

placeholder Foto: a exconsellera Meritxell Serret, huida en Bélgica desde octubre de 2017, a su salida del TS junto a Gabriel Rufián. (EFE)
a exconsellera Meritxell Serret, huida en Bélgica desde octubre de 2017, a su salida del TS junto a Gabriel Rufián. (EFE)

La 'exconsellera' de Agricultura, Meritxell Serret, fugada desde octubre 2017 para evitar la causa del 'procés', se ha entregado este jueves ante el Tribunal Supremo. Procesada por desobediencia y malversación, la política de ERC rompe así la unidad de los huidos, un grupo que ella misma inició al marcharse a Bélgica junto a Carles Puigdemont. Aunque Bélgica había rechazado hasta ahora su entrega, Serret ha decidido cruzar la frontera para responder por los hechos que le imputa la Justicia española y presentarse ante el juez instructor, Pablo Llarena.

La 'exconsellera' ha comparecido voluntariamente junto a su abogado, Iñigo Iruin, con la intención de regularizar su situación procesal de rebeldía. No se había cursado contra ella ninguna orden europea de detención después de la sentencia del 14 de octubre de 2019, pero existía una orden nacional de detención para tomarle declaración y continuar el procedimiento contra ella que ahora queda sin efecto. Una vez finalizada su comparecencia de este jueves, Llarena ha decidido citarla para ser interrogada el próximo 8 de abril y con la participación del resto de las partes personadas. Hasta entonces, queda en libertad con obligación de designar domicilio y teléfono donde pueda ser localizada, así como de comparecencia ante el alto tribunal cuantas veces fuera llamada.

Foto: El 'expresident' de la Generalitat Carles Puigdemont. (EFE)

En junio 2019, después de rechazarse su recurso de apelación, la Sala de lo Penal confirmó el procesamiento de Serret por los delitos de desobediencia y malversación de caudales públicos. Mantuvo así la decisión inicial de Llarena de 2018, apuntando a que existen indicios de que los máximos dirigentes del 'procés' “planificaron, organizaron e implementaron la ejecución del referéndum, con conocimiento de los elevados riesgos de actos de violencia que conllevaba, a lo que ha de sumarse que no solo no lo suspendieron cuando se les recordó sus probables consecuencias, sino que el día de los hechos estaban en el espacio territorial catalán donde se estaba celebrando, es decir, en lo que se podía considerar el escenario de la fase de ejecución de la conducta ilícita e inconstitucional que habían proyectado y organizado”.

Pero entre esos máximos dirigentes del 'procés', Serret jugó un papel secundario. Así se refleja en el hecho de que no fuera procesada por el delito de rebelión, como ocurrió con aquellos que los investigadores señalaron como principales responsables. En esa segunda línea de 'exconsellers' que tampoco fueron procesados por rebelión se encontraban Carles Mundó, Meritxell Borràs o Santi Vila, que sí se quedaron en España. Aunque a todos ellos se les atribuyó también los supuestos delitos de malversación y desobediencia, el Supremo solo les condenó por el segundo de ellos: este conlleva pena de inhabilitación y multa, pero no de cárcel.

placeholder Puigdemont, Comín, Lluis Puig y Meritxell Serret en la Unión Europea. (Reuters)
Puigdemont, Comín, Lluis Puig y Meritxell Serret en la Unión Europea. (Reuters)

La sentencia del 'procés' abordó a estos tres 'exconsellers' de forma conjunta y concluyó que todos fueron destinatarios de los requerimientos del Tribunal Constitucional, así como de las providencias de suspensión y de todas aquellas decisiones judiciales "consecuencia de la respuesta del Gobierno de la Nación frente a la intensa y precipitada actividad legislativa, encaminada a la creación de un marco jurídico que pudiera ser invocado para dar aparente cobertura a la celebración del referéndum ilegal”. Pese a ello, no fuerton condenados por malversación, antecedente con el que Serret puede salir beneficiada. "Hasta ahora no se ha atribuido que su departamento realizara pagos concretos por la organización del referéndum del 1-O", ha advertido el Supremo tras su entrega.

Al frente de la 'embajada' de Bruselas

En junio de 2018, ocho meses después de su huida, Serret fue nombrada nueva delegada de la Generalitat en Bruselas ante la Unión Europea. Lo hizo pese a su falta de experiencia diplomática y encontrándose huida de la Justicia española, con un sueldo que superaba los 80.000 euros brutos anuales. Pero dentro del grupo de huidos, la 'exconsellera' siempre mantuvo un perfil bajo y, esta misma semana, se anunció que dejaría el cargo en "los próximos días".

Su paso atrás en la delegación de Bruselas se relacionó con el hecho de que se hubiera convertido en diputada del Parlament tras presentarse a las elecciones catalanas del 14 de febrero como número dos de ERC por Lleida en sustitución del actual 'conseller' de Acción Exterior en funciones, Bernat Solé, que no pudo estar en las listas electorales al ser inhabilitado por un delito de desobediencia por el 1-O cuando era alcalde de Agramunt (Lleida). Ahora, esta renuncia adquiere un nuevo significado: Serret ha vuelto a España.

Foto: La 'exconsellera', Meritxell Serret, tras comparecer en el TS. (EFE)

Tras conocerse su entrega, ERC ha lanzado un comunicado con la versión de la procesada. Asegura que tomará posesión de su escaño en el Parlament "para continuar su lucha política contra la represión". Desde la cámara, mantendrá la pelea "a favor de la autodeterminación, haciendo política desde Cataluña y tratando de abrir camino al resto de "exiliados políticos".

En declaraciones a los medios a su salida del alto tribunal, Serret ha insistido en esta misma idea, explicando que ha dado el paso "en coherencia" con su nueva responsabilidad como diputada electa. "Quiero seguir trabajando como política". "Es notorio que hace más de un año que no había orden de detención ni persecución a nivel internacional en mi contra". No ha querido concretar quiénes conocían su decisión: "Muy poca gente lo conocía y no voy a revelar quién lo sabía y quién no lo sabía". "Ahora de lo que tengo ganas sobre todo es de hacer los últimos 406 kilómetros hasta mi pueblo para abrazar a mi familia y a mis amigos y seguir adelante".

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