lista única por Barcelona

Puigdemont acelera con la Crida para tener más protagonismo frente a Valls y ERC

En teoría, la Crida quiere constituir listas conjuntas del soberanismo en las ciudades más pobladas. En la práctica, ERC lo rechaza y prefiere, después, armar pactos poselectorales

Foto: El 'expresident' Carles Puigdemont, en la presentación de su libro 'La crisis catalana'. (Reuters)
El 'expresident' Carles Puigdemont, en la presentación de su libro 'La crisis catalana'. (Reuters)

Carles Puigdemont acelera con la Crida para mantener el protagonismo ante la ofensiva de Manuel Valls (con el apoyo de Cs) y de ERC, con el fichaje estrella de Ernest Maragall. Por eso hoy da una rueda de prensa para presentar el calendario de los próximos meses para esta nueva formación del independentismo, que quiere funcionar como un entidad paraguas para todos los partidos del soberanismo. Un paraguas que por ahora rechazan tanto los republicanos como los antisistema de la CUP.

La rueda de prensa la darán tres personas: Ferran Mascarell, el hombre que Puigdemont había escogido para alcaldable de Barcelona, la diputada de JxCAT Gemma Geis y el alcalde de Cerdanyola, Antoni Morral, la persona que Puigdemont envió a la prisión para convencer a Jordi Sànchez para ser la cabeza visible de la Crida. Por tanto, el puigdemontismo de los convocantes está fuera de toda duda.

El eje del acto será hacer público un calendario de los actos. El día 27-O se llevará a cabo una declaración fundacional del movimiento en Manresa coincidiendo con el aniversario de la fallida DUI. Después, en noviembre, se llevará a cabo el congreso constituyente del nuevo partido.

Se prevé que dos formaciones se integren en la Crida: el antiguo PDeCAT, que está retrasando el proceso; JxRep —que integra a los miembros del grupo parlamentario de JxCAT—. En todo caso, la integración se prevé lenta —los militantes del PDeCAT han de votar a favor de su disolución—. Por lo tanto, pese a que las municipales son la prioridad de la nueva enseña política, todo apunta a que llegarán tarde para esta convocatoria.

En teoría La Crida quiere constituir listas conjuntas del soberanismo en las ciudades más pobladas. En la práctica, ERC rechaza este modelo y prefiere, después, armar pactos poselectorales.

La Crida hace este anuncio para no perder protagonismo. Valls está copando espacio en los medios y en cambio nadie sabe si la Crida aceptará un papel subordinado a la candidatura republicana de Ernest Maragall o si podrá presentar un cabeza de cartel por la capital catalana con suficiente entidad para enfrentarse al resto de candidatos. Barcelona en las municipales se ha convertido en el equivalente al grupo de la muerte en la Champions: todos son muy buenos y solo puede quedar uno. Por ahora, se batirán el cobre Ada Colau, Manuel Valls y Ernest Maragall. El primer reto de la Crida es encontrar un número uno o un número dos que pueda estar a la altura de este cartel.

Ausencias

Otro de los problemas de la formación es el vacío de poder. El inspirador de la formación está en Bruselas y todo apunta a que no podrá volver en unos años. Jordi Sànchez tendrá que hacer frente al juicio en el Tribunal Supremo y lo más previsible es que acabe inhabilitado. Por tanto, la Crida necesita una cara conocida que pueda estar operativa en Barcelona.

Quim Torra pidió protagonismo de la calle, pero el problema es que esa misma calle está eclipsando mediáticamente a partidos como la Crida

En la trepidante vida política catalana, con Quim Torra llamando a las movilizaciones, cuesta mucho conseguir el protagonismo que necesita una campaña electoral. Ayer, el foco de atención estuvo en cómo los Mossos obligaron a levantar el campamento independentista que protestaba en plaza Sant Jaume.

Fin de semana

El fin de semana no pinta mejor. De nuevo la tensión estará en la calle. La ANC ha convocado a través de redes sociales una sentada para impedir la manifestación de policías de mañana en Barcelona. La jugada es la misma que contra los defensores de la educación en lengua castellana: ocupar el espacio público, obtener el apoyo de los Mossos y lograr así que terceros no puedan ejercer su libertad de expresión y manifestación. Solo que esta vez la ANC está enfrentando a policías con policías. Es muy difícil para la Crida, y para cualquiera, competir con cosas así.

La ANC debería tener en cuenta que hay diferencias notables entre esta convocatoria y la de hace dos semanas. Esta vez lo ha hecho una institución, no ha sido una protesta que nace de manera anónima en las redes. Y ocupar así el espacio público para impedir manifestaciones que ya cuentan con autorización legal está penado por ley. Así reza en los artículos 513.1 y 514.1 del Código Penal. A lo mejor no hay un enfrentamiento entre policías, pero seguro que los agentes que han convocado conocen ambos puntos de la ley.

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