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Feijóo obliga a Moreno a una renovación más profunda de su segundo Gobierno
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Nuevo Ejecutivo andaluz

Feijóo obliga a Moreno a una renovación más profunda de su segundo Gobierno

A la salida prevista de Elías Bendodo hay que sumar la confirmación de Juan Bravo, los dos pesos pesados del primer mandato del líder del PP, que tendrá que innovar en la conformación del Ejecutivo

Foto: Juan Bravo y Elías Bendodo, cada uno en un extremo, junto a Patricia del Pozo, Juanma Moreno y Alberto Núñez Feijóo, en un mitin en Sevilla. (EFE/Julio Muñoz)
Juan Bravo y Elías Bendodo, cada uno en un extremo, junto a Patricia del Pozo, Juanma Moreno y Alberto Núñez Feijóo, en un mitin en Sevilla. (EFE/Julio Muñoz)
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Juanma Moreno tendrá que renovar a más de la mitad de su primer Gobierno por obligación. A la salida de los consejeros de Ciudadanos, aunque la intención del presidente es mantener en Empleo a Rocío Blanco, se suma la marcha segura de Juan Bravo y Elías Bendodo. Los dos pesos pesados del actual Ejecutivo, ya en funciones, no seguirán en el gabinete a partir de julio porque van camino de Madrid y los puestos que desempeñarán son incompatibles con la tarea de un consejero.

En la planta noble de Génova 13 ejercerán la misma función que en el equipo del presidente de la Junta. Bendodo, escudero de Moreno durante toda su carrera, será el fontanero orgánico del PP de Alberto Núñez Feijóo. Bravo tiene encomendada la misión de dar empaque económico a la oposición del gallego, como ha hecho con el discurso económico del Gobierno andaluz.

Foto: Juan Bravo y Alberto Núñez Feijóo en Jaén. (EFE/José Manuel Pedrosa)

La salida del malagueño era conocida casi desde que el líder nacional del PP lo nombró coordinador general del partido en el congreso de Sevilla. Bendodo tendrá que tener presencia en los territorios y no es descartable que se convierta en el número dos 'de facto'. Cuca Gamarra, secretaria general, puede acabar como candidata en las autonómicas que se celebran dentro de un año en su comunidad, La Rioja. Y a ese argumento hay que sumar la capacidad del todavía consejero de Presidencia en el trabajo orgánico.

Bendodo ya habla por boca de Génova, aunque seguirá en Andalucía varios meses más, como mínimo. Era número tres por Málaga y tomará posesión de su escaño en el Parlamento el 14 de julio, cuando se constituye la Cámara. Pero en el PP estudian la posibilidad de que sea elegido senador por designación autonómica. El escaño en la Cámara Alta le proporciona más agenda en Madrid y, además, es compatible con el asiento en el antiguo Hospital de las Cinco Llagas, sede del legislativo andaluz.

La mayoría absoluta permite a Moreno prescindir de Bravo: no tendrá que fajarse para negociar un presupuesto con Vox

En el plano orgánico, el portavoz de la Junta en funciones es presidente del PP de Málaga desde hace 14 años, pero tendrá que dejar el cargo por incompatibilidad. A esa incompatibilidad apeló el propio Bendodo cuando levantó la liebre sobre el futuro de Juan Bravo. El caso del político balear, aunque vinculado a Jaén, tiene similitudes y diferencias con el del malagueño. Tiene una responsabilidad en Madrid que es crucial para Feijóo, pero tenía también la tarea casi segura de negociar un presupuesto con Vox.

Con la formación de Santiago Abascal ha negociado con éxito tres cuentas, y los cálculos electorales del PP, que no contemplaban la mayoría absoluta inicialmente, hacían pensar que Bravo tendría que volver a intentarlo tras el fracaso de 2022. Los 58 escaños le han quitado ese problema y Juanma Moreno cree que el mallorquín será más útil en Madrid que en Sevilla. La tesis es que ya no tendrá dificultad para aprobar las cuentas a pesar de la insistencia en que su voluntad es gobernar como si no tuviera mayoría absoluta y negociar con el resto de grupos.

Manos libres para diseñar su Gobierno

El calibre de la victoria permite a Juanma Moreno diseñar el equipo que quiera. No tiene que mantener equilibrios con ningún partido, como ocurrió en la pasada legislatura. Hay que recordar que el PP tenía 26 escaños y Ciudadanos 21, lo que se tradujo en un gabinete casi dividido en dos. Ahora se da por hecha la presencia de miembros naranjas del actual Ejecutivo, aunque como independientes, en los segundos niveles. Pero el presidente tiene las manos libres para incorporar a perfiles de su partido que no han tenido oportunidad antes.

Las principales dudas están en los huecos que dejan libres Bendodo y Bravo, que han sido los consejeros con mayor peso del Gobierno. Ahí se incluye la portavocía, que ha ejercido el malagueño. Pero también en otros detalles, como el número de departamentos que tendrá la nueva Junta. El PP y Ciudadanos hicieron bandera de la austeridad en sus tiempos de oposición y eso les llevó a diseñar un gabinete que después se quedó corto. A mitad de mandato se planteó la posibilidad de dividir la macroconsejería de Agricultura, Pesca, Ganadería y Desarrollo Sostenible, pero el discurso de reducir el gasto chocaba con el aumento del número de departamentos. El exceso de competencias acabó provocando una división en los niveles provinciales que se extendió a otras tres consejerías.

Foto: El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso (EFE/Emilio Naranjo)

En el entorno del presidente aseguran que ni estos detalles están ya preparados. No dan pistas sobre si habrá un aumento de consejerías, aunque es probable que haya más de 11 porque alguna de las actuales se desgaje en dos. El objetivo es evitar ese exceso de competencias y dar lustre a algunas, como las de medio ambiente, que han quedado opacadas a pesar del perfil verde que cultiva Juanma Moreno en sus discursos. Lo que sí aseguran en San Telmo es que los nombres no se conocerán hasta que se acerque la fecha prevista para el arranque del Gobierno, en la tercera semana de julio.

Y más allá de la renovación y los perfiles que prefiera el jefe del Ejecutivo en funciones, hay que tener en cuenta otros factores. En un año son las municipales y no sería descartable que alguno de los actuales consejeros fuera a una candidatura en una capital. Y será la primera vez que el Parlamento andaluz tenga un presidente del PP, ya que los 58 escaños permiten a los populares controlar la Cámara como nunca antes. Dependerá de cómo de generoso quiera ser el PP, pero como mínimo se reservará cuatro de los siete puestos de la Mesa del Parlamento, que son los que dan la mayoría. Ahí hay perfiles como el de Patricia del Pozo, que ya tiene experiencia en la Mesa y podría salir del Ejecutivo camino de ser la segunda autoridad de la comunidad.

Juanma Moreno tendrá que renovar a más de la mitad de su primer Gobierno por obligación. A la salida de los consejeros de Ciudadanos, aunque la intención del presidente es mantener en Empleo a Rocío Blanco, se suma la marcha segura de Juan Bravo y Elías Bendodo. Los dos pesos pesados del actual Ejecutivo, ya en funciones, no seguirán en el gabinete a partir de julio porque van camino de Madrid y los puestos que desempeñarán son incompatibles con la tarea de un consejero.

Partido Popular (PP) Juanma Moreno Alberto Núñez Feijóo Cuca Gamarra
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