12 congreso regional

Nuevo ciclo de CCOO Andalucía: bienvenida a Podemos y riña al PSOE de Susana Díaz

Carbonero se despide del sindicato reprochando el giro conservador tras el pacto con C’s en Andalucía y llamando a la izquierda a unirse para evitar que haya gobiernos del PP

Foto: La presidenta andaluza, Susana Díaz (c), junto a los secretarios general y regional de CCOO, Ignacio Fernández Toxo (2i), y Francisco Carbonero (3d). (EFE)
La presidenta andaluza, Susana Díaz (c), junto a los secretarios general y regional de CCOO, Ignacio Fernández Toxo (2i), y Francisco Carbonero (3d). (EFE)

Francisco Carbonero, secretario general de CCOO Andalucía desde 2004 y miembro de la ejecutiva regional del sindicato los últimos 26 años, se despide y pone punto y final a toda una época. Con Carbonero se marcha el último de las grandes fotos de la concertación y la paz social regada con millones de euros de subvenciones públicas.

Junto con Manuel Pastrana (UGT), hoy gravemente enfermo, Santiago Herrero, expresidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA), la exconsejera Magdalena Álvarez y los presidentes Manuel Chaves y José Antonio Griñán, que rehuyen el foco público pendientes del juicio de los ERE pero que fueron recordados en el discurso de despedida, la marcha de Carbonero entierra una etapa y certifica un nuevo ciclo en Andalucía.

Carbonero será relevado en el cargo sin contestación interna por una mujer Nuria López, abogada de 38 años y natural de Écija (sevilla), como su homóloga en UGT, Carmen Castilla, que tomó la palabra en el 12 congreso de CCOO-A para prometer “unidad de acción”. Ambos sindicatos de clase suman el 80% de representación en Andalucía.

Giro conservador

La marcha de Carbonero dejó claves interesantes y la constancia de que hay preocupación en las filas sindicales por el rumbo del Gobierno andaluz. El secretario general de CCOO-A saliente no dudó desde la tribuna en dar la bienvenida a Teresa Rodríguez, líder de Podemos en Andalucía, que, según él mismo recordó, por primera vez acudía a un gran acto del sindicato. Igual que hizo este guiño a Podemos recriminó sin medias tintas al PSOE su ruptura del pacto de Gobierno con IU y la nueva alianza sellada por Susana Díaz con Ciudadanos, lo que no dudó en calificar de “un giro conservador”. Pidió un aplauso para Diego Valderas, exlíder andaluz de IU y vicepresidente del Gobierno de coalición de izquierdas allí presente, recordando el dirigente de CCOO-A “su valentía” al pactar con el PSOE, era el año 2012, para evitar un gobierno del PP.

Aplauso a Diego Valderas, exlíder de IU, que pactó con el PSOE para evitar que gobernara el PP en 2012

Junto a la líder de Podemos Andalucía estaba el coordinador regional de IU, Antonio Maíllo, y el vicepresidente del Gobierno andaluz, Manuel Jiménez Barrios. En primera fila, también estaba la presidenta de la Junta el líder de la patronal andaluza, Javier González de Lara, Castilla (UGT-A) y los consejeros María Jesús Montero (Hacienda) y José Sánchez Maldonado (Empleo). De la primera criticaron los sindicalistas sin micrófono delante su férreo compromiso con el cumplimiento del déficit público (recortes salariales, plantillas públicas congeladas...) y del otro, cuyo departamento revisa desde hace tres años todos los expedientes bajo sospecha de subvenciones a los sindicatos, directamente “su falta de pulso y su desnortamiento”, en palabras exactas de un dirigente actual de CCOO-A. “Han hecho políticas neoliberales”, dijo otro compañero. Con el segundo son mucho más duros.

Sin diálogo PSOE-Podemos

Susana Díaz y Teresa Rodríguez, pese a estar separadas por dos sillas, ni se miraron. Tampoco Maíllo dedicó demasiado tiempo a su exjefe Valderas, mucho más mimado por los socialistas. Podemos e IU negocian ya su integración en un bloque político ante las próximas municipales con una condición primera de la formación morada sobre la mesa, que se rompan los gobiernos locales conjuntos con el PSOE.

PP y Ciudadanos mandaron representación de segundo nivel. En el actual Parlamento andaluz, las relaciones del PSOE a su izquierda son casi inexistentes. Esa falta de sintonía de PSOE y Podemos fue objeto de muchos comentarios en los corrillos informales durante el congreso de CCOO que reunió a 300 delegados en un hotel de Sevilla. En las filas del sindicato, tras la caída estepitosa de Díaz en las primarias, ven posible que por primera vez el PP llegue al Gobierno de Andalucía y temen que la izquierda no se una para evitarlo como ocurrió en 2012.

En las filas sindicales ven posible, tras la caída estrepitosa de Díaz en las primarias, que el PP alcance el Gobierno andaluz

El otro gran tema en las charlas informales fue la necesidad “urgente” de un cambio en el Gobierno andaluz. Sindicalistas históricos y jóvenes, muchos representantes de trabajadores en los servicios públicos de la Junta, como la sanidad y la educación, compartían su tiempo y sus reflexiones y no ocultaban su preocupación por la parálisis y la falta de rumbo en la Junta. Díaz no ha descartado una crisis en su gabinete para relanzar su acción y abrir nueva etapa. El próximo 7 de junio, miércoles, comparece en el Parlamento andaluz y muchos creen que para entonces debería precipitar los cambios. “Las crisis ni se anuncian ni se comentan”, señalan desde su equipo. “Éste es el peor gobierno de Andalucía que he conocido en los últimos 25 años”, confesaba en privado un dirigente de CCOO.

Lección de lucha de Coca-Cola

La presidenta de la Junta tomó la palabra a pesar de que su discurso estaba en el aire por una afonía. “Le damos la palabra a Susana Díaz que está un poco perjudicada”, dijo quien dirigía el acto y se oyó un fuerte murmullo en el salón, “de la garganta, de la garganta”, aclararon desde la mesa presidencial. Le sucedió el secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, que lanzó un mensaje duro llamando a ser mucho más combativos contra el Gobierno de Mariano Rajoy. Cuando se reforme la Constitución para dar encaje a Cataluña, advirtió, empujarán para que haya un anclaje constitucional de derechos sociales. “Diálogo sí, pero si no hay resultados, a la movilización”, llamó Toxo, alabando “la lección” de los empleados de Coca-Cola España.

El presunto desvío de fondos públicos de los sindicatos abrió una brecha con el Gobierno de Díaz que no se supera

UGT sobre todo, pero también CCOO en Andalucía, han sido acusados de desvío de subvenciones públicas para su financiación. El fraude de la formación reventó las relaciones con la Junta en 2013. Susana Díaz cortó de raíz e interpuso un cordón sanitario con los sindicatos. Durante años hasta evitó fotos y ahora recuperar las relaciones está siendo costoso, sobre todo porque la realidad política es muy distinta. Las muestras de apoyo público de UGT a Pedro Sánchez durante las primarias han molestado mucho a Díaz. CCOO optó por quedarse al margen aunque Toxo tuvo que pedir la dimisión del líder del PSOE de Málaga y diputado nacional Miguel Ángel Heredia tras difundirse un audio donde mentía asegurando que el líder del sindicato le había advertido de un intento de pacto de Sánchez con los independentistas.

Ola de 'Andalufobia'

Carbonero sacó pecho en su despedida. Llamó al orgullo de ser de CCOO y presentó al sindicato como víctima de una campaña de “pérdida de reputación y descrédito”. “Pese a las condenas mediáticas somos gente digna”, defendió. “Los sindicatos se financian en un 90% por las cuotas de sus afiliados. ¿Pueden los partidos políticos decir lo mismo? No”, se respondió para pedir una ley andaluza que regule la participación de los sindicatos en los fondos públicos. También se quejó de que falte dureza del Gobierno andaluz frente a Rajoy y lamentó una lealtad institucional mal entendida desde el gabinete de Susana Díaz, acudiendo a los últimos Presupuestos Generales del Estado que ese mismo día aprobaba el Congreso. Habló de una ola de “andalufobia” que advirtió pone en peligro las cotizaciones sociales a la gente del campo andaluz, estigmatizada por el subsidio agrario, lamentó.

Dio las gracias a los periodistas, con quien siempre ha tenido, incluso en los momentos judiciales más tensos, una relación fluida y de mucha transparencia. Nada que ver con los momentos ‘oscuros’ de UGT. “A veces por mi vehemencia arreo fuerte pero lo he hecho siempre desde la lealtad”, se despidió Carbonero con palabras al Gobierno andaluz, “creo que hay momentos en los que hay que apretar”. Sin duda su despedida fue uno de ellos.

Andalucía

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios