A las puertas de la aprobación del Presupuesto

El Gobierno de Susana Díaz y los sindicatos firman su divorcio en pleno récord de paro

Aunque el Gobierno andaluz lleva cinco meses pronosticando la bajada del paro por debajo del millón, los números vuelven a retorcer esas previsiones

Foto: La presidenta andaluza, Susana Díaz, y el vicepresidente, Diego Valderas. (Efe)
La presidenta andaluza, Susana Díaz, y el vicepresidente, Diego Valderas. (Efe)

Los datos de la última Encuesta de Población Activa (EPA) son malos para Andalucía sí o sí. Aunque el Gobierno andaluz de Susana Díaz lleva ya casi cinco meses pronosticando la bajada del paro en la comunidad por debajo del millón de desempleados, los números vuelven a retorcer esas previsiones a pesar de un récord turístico en la comunidad y unos meses tradicionalmente bondadosos con la creación de empleo. Andalucía no logra subirse al tren de la recuperación y se ahonda la brecha. Si en España ascendió el número de ocupados con la última EPA en la mano, en la comunidad andaluza ocurrió justo lo contrario. La tradicional brecha de diez puntos frente al dato de España se eleva a un 11,44% de paro más para los andaluces, con 1.419.000 ciudadanos de esta comunidad en la cola del Inem.

Lejos de encender las alarmas o volver a reunir a sindicatos, empresarios y Gobierno andaluz en una mesa, esas cifras no han hecho más que evidenciar el divorcio del Ejecutivo andaluz con los agentes sociales y económicos. No es ningún secreto. Las dos décadas de concertación social regadas con cuantiosos fondos públicos pasaron a la historia. Los siete acuerdos consecutivos han movilizado unos 128.000 millones de dinero público y privado y los resultados, frente al 35,21% de paro actual, palidecen. Los escándalos de corrupción que ensombrecen esas subvenciones, sobre todo el caso de presunta financiación ilegal de UGT-A y el de los cursos de formación, han frenado en seco las relaciones con la Junta y elevado el ruido en el diálogo. Aunque el Gobierno de Susana Díaz aseguró que su voluntad era someter a revisión el actual modelo y volver a sentar en una mesa a empresarios y sindicatos con una nueva hoja de ruta sobre la mesa, el encuentro sigue pendiente de fecha meses después de su anuncio. La controvertida paz social en Andalucía hace meses que tiene certificado de defunción.

Los secretarios generales de CCOO y UGT de Andalucía, Francisco Carbonero y Carmen Castilla. (Efe)
Los secretarios generales de CCOO y UGT de Andalucía, Francisco Carbonero y Carmen Castilla. (Efe)

El más beligerante en su discurso es el secretario general de CCOO en Andalucía, Francisco Carbonero, que no oculta su decepción por la política en materia de empleo del Gobierno andaluz. Los planes puestos en marcha por la Junta destinados a rescatar a jóvenes y parados de larga duración, incentivar contrataciones en el sector de la construcción y aligerar las trabas burocráticas suman 900 millones de euros pero la evaluación de estas medidas no se ha hecho pública y los sindicatos están convencidos de que sus resultados dejan mucho que desear. Fuentes del sindicato CCOO aseguran que el problema no es que estén “rotos los puentes” con el Gobierno de Susana Díaz, con quien al parecer Carbonero sí tiene comunicación. Por cierto que el líder de CCOO también ha mantenido, según han confirmado desde el sindicato, un encuentro discreto recientemente con el líder de la oposición en Andalucía, el presidente del PP-A, Juan Manuel Moreno Bonilla.

“Parálisis” en la Junta

Desde CCOO señalan que el agujero más profundo está en la “parálisis” de la administración andaluza y apuntan directamente a la Consejería de Economía y Hacienda, donde hablan de “desastre”. Carbonero ha trasladado, según fuentes de CCOO, su análisis a Susana Díaz. Desde los sindicatos temen que en el próximo Presupuesto, que está previsto que llegue al Consejo de Gobierno el martes, no haya una auténtica apuesta por el empleo en Andalucía ni “planes serios”. Exigen que se reúna a todas las partes y se realice una propuesta con contenidos, objetivos y cuantificación económica. Solo en ese escenario, advierten, estarían dispuestos a ir de la mano de la Junta a Madrid a pedir al Gobierno de Mariano Rajoy que ponga “su parte” en este plan. “Vamos con ellos, pero con un proyecto serio”, advierten.

Las dos décadas de concertación social regada con cuantiosos fondos públicos pasaron a la historia. Los siete acuerdos consecutivos han movilizado unos 128.000 millones de dinero público y privado y los resultados, frente al 35,21% de paro actual, palidecen. La controvertida paz social en Andalucía hace meses que tiene certificado de defunción

El otro gran problema, a juicio de los sindicatos, se sitúa en el frenazo a las políticas activas de empleo, donde se ubican precisamente los fondos para formación a parados, frenados desde 2011, en el peor momento de la crisis, y objeto ahora mismo de investigación en una docena de tribunales andaluces. El Gobierno andaluz ha aprobado un anteproyecto de ley que cambia radicalmente las subvenciones a la formación y en el que sindicatos y empresarios dejan de tener un trato privilegiado frente a otras entidades o empresas privadas que quieran acaparar estos fondos. Fuentes de la Junta insinúan que esta medida está muy relacionada con el enfado de los agentes sociales y económicos. Ante la juez Mercedes Alaya, que instruye un macroproceso sobre el presunto fraude con los cursos de formación, el principal testigo en la causa ha declarado que los sindicatos cobraban comisiones ilegales de hasta un 20% en la subcontrata de cursos a terceros. CCOO y UGT han anunciado que se querellarán por esta acusación.

Las relaciones de los líderes de los dos principales sindicatos en la comunidad sí es “fluida”, confirman ambos agentes sociales, aunque la dirigente de UGT-A, Carmen Castilla, está atrapada por el propio escándalo de su sindicato. Más aún después de que sus antecesores Manuel Pastrana y Francisco Fernández hayan sido imputados en el caso de presunta financiación ilegal. Castilla, que prometió hace un año a su llegada medidas de regeneración, lejos de actuar ha cerrado filas y apela a la presunción de inocencia. La debilidad de UGT en Andalucía en estos momentos es clamorosa.

Desde la cúpula regional de CCOO son muchas las voces que reprochan a Susana Díaz una política de grandes anuncios y titulares que tapa una “parálisis gorda”, en palabras de un destacado dirigente, de la administración andaluza. Tampoco gusta a los sindicatos la política de reuniones y fotos de la presidenta con los grandes del Ibex 35. Se preguntan retóricamente “cuántos empleos ha destruido La Caixa en Andalucía y cuántos créditos a buen interés tendrían que habilitar para compensar esto”.

“Nos dijeron que a principios de septiembre nos íbamos a volver a sentar y desde entonces solo hay silencio, silencio y silencio”, reprochan al Gobierno andaluz desde CCOO. Los sindicatos además lamentan que esta ocasión han estado más apartados que nunca de la elaboración del próximo Presupuesto andaluz. El divorcio es sonado y llega en pleno récord de paro en Andalucía.

Andalucía
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
9 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios