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Julio Anguita no se presta a la campaña de Garzón y rechaza la oferta de Izquierda Unida
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No quiere convertirse en arma arrojadiza

Julio Anguita no se presta a la campaña de Garzón y rechaza la oferta de Izquierda Unida

La federación de izquierdas sabe del empujón que supondría un gran mitin como el que recuperó la figura del ‘califa rojo’ en las municipales tras 15 años sin participar en un gran acto

Foto: El exlíder de Izquierda Unida, Julio Anguita. (EFE)
El exlíder de Izquierda Unida, Julio Anguita. (EFE)

Llevaba unos quince años sin participar en un mitin electoral y saltó a la arena de nuevo en las pasadas elecciones municipales para dar su apoyo a Izquierda Unida en un multitudinario acto en Málaga. Desde aquellas tablas Julio Anguita trató de empujar con fuerza para la confluencia electoral con Podemos. Nunca ha ocultado su apuesta por “la unidad popular” y la alianza con el partido de Pablo Iglesias. Fue su mensaje desde que, en sus orígenes, los dirigentes de Podemos, que no han dudado en loarlo en público como un gran referente, lo visitaran en su casa de Córdoba para tantear su entrada en el nuevo partido.

Frustrada, tras meses de negociaciones, la opción de confluencia electoral de la izquierda, IU ha vuelto a tantear a Anguita para ver si Alberto Garzón puede contar con el apoyo del ‘califa rojo’ ante la cruzada electoral del 20 de diciembre. Un camino muy difícil para el candidato malagueño. Oferta declinada, por más que en privado aseguren que Anguita habla ahora muy mal de Iglesias por su “prepotencia” y calcule que su rechazo a confluir con IU le pasará factura electoral. De hecho, Anguita, que ha vuelto en estos días a la escena pública para presentar el libro 'Atraco a la memoria', en el que junto al historiador Juan Andrade repasa su vida política, se ha dejado ver con el candidato de IU, ha subrayado su valía política y ha lanzado serias advertencias públicas del coste de que la confluencia no haya prosperado. Sin embargo, de momento, no le han convencido para que dé un paso más. Su respuesta es que no quiere convertirse en un arma arrojadiza entre ambas formaciones políticas.

Desde Izquierda Unida restan importancia a esta decisión de Anguita e incluso no renuncian a que cambie de opinión. Consideran que su irrupción en las pasadas municipales fue importante para el partido y creen que una participación más activa del histórico comunista sería un buen gancho electoral en un momento en el que el candidato de IU da la sensación de caminar en soledad. De momento cuentan con quien fue pareja de Anguita y madre de sus hijos, Antonia Parrado, como número uno al Congreso de IU-Unidad Popular por la provincia de Córdoba. Una profesional de “extraordinario prestigio profesional y político, solvencia y rigor”, en palabras del propio coordinador de IU en Andalucía, Antonio Maíllo, durante un acto reciente en la capital cordobesa.

En privado aseguran que Anguita habla ahora muy mal de Iglesias por su “prepotencia” y calcula que su rechazo a confluir con IU le pasará factura electoral

Andalucía volverá a ser un territorio clave para salvar los muebles y doblar el pulso a las encuestas que hablan de la debilidad electoral de IU ante la fragmentación del voto de la izquierda. Garzón planea actos en varias provincias andaluzas, con Sevilla y Málaga como zonas más relevantes, aunque en la agenda tampoco se descarta su presencia en Cádiz, donde Podemos ostenta, no sin dificultades, la alcaldía más potente en la comunidad andaluza. La estrategia de campaña será esta vez distinta. Garzón prevé intensificar su presencia en cada territorio y dedicar más de un día a recorrer cada una de las provincias donde se juegan su futuro electoral. Además de Andalucía, Madrid, Valencia, Alicante o Asturias son otras provincias marcadas en rojo en su mapa de campaña. El candidato de IU no estará en Cataluña o Euskadi, lo que le permite intensificar su presencia en otros territorios que pueden ser definitivos para salvar a IU de bajar de un suelo electoral del 5%, un resultado que sería dramático para una formación castigada por las fracturas internas.

No han convencido a Anguita para que dé un paso más. Su respuesta es que no quiere convertirse en un arma arrojadiza entre ambas formaciones políticas

En un momento en el que las diferencias internas en el seno de la federación de izquierdas siguen aflorando y provocando fugas en plena precampaña, la dirección andaluza que dirige Antonio Maíllo sigue siendo uno de los principales apoyos de Garzón ante las próximas generales. Andalucía participó en el primer momento en el relevo de Cayo Lara, abogó por un cambio generacional e impulsó a Garzón como el único capaz de salvar al partido de una debacle frente a Podemos. Después Maíllo también se convirtió en uno de sus grandes respaldos en su estrategia de confuencia con Pablo Iglesias. De hecho, el PSOE de Susana Díaz dinamitó su pacto de gobierno con IU en Andalucía con el argumento de que se habían arrojado a los brazos de Podemos.

Las andaluzas de marzo encendieron las alarmas de un partido que perdió más de la mitad de escaños y vio cómo Podemos se convertía en tercera fuerza política. Las conversaciones por la confluencia llegaron a dar buenas perspectivas en Andalucía, donde IU y Podemos tuvieron a la mano la posibilidad de cerrar acuerdos en candidaturas conjuntas, a pesar de que la dirección andaluza de la formación morada nunca llegó a ver con buenos ojos esta fórmula. Las exigencias de Podemos, que llegaron a plantear a Garzón su renuncia como candidato y su presencia en la lista de Málaga, acabaron por dinamitar esta posibilidad después de los malos resultados de las elecciones catalanas.

En Andalucía, escenario natural de influencia política del secretario general del PCE, el cordobés José Luis Centella, también se han oído voces minoritarias en contra de una estrategia que consideraban de entreguismo de Garzón a Podemos y que advierten de que duró demasiado tiempo. La confección de las listas en la provincia de Sevilla tampoco ha estado exenta de problemas después de que Iniciativa por Andalucía, dentro de IU, reclamara a Garzón y Maíllo que frenaran lo que critican como un “pucherazo” del Partido Comunista de Andalucía en las primarias para ordenar la lista de Ahora en Común. Se tuvieron que repetir las primarias y el proceso quedó convertido en un espectáculo que culminó con la retirada de la histórica feminista Lidia Falcón como número dos de la candidatura con duras críticas de “sectarismo”. Este episodio, en el que los comunistas han exhibido su control del aparato político, ha tensionado a IU en Andalucía hasta el punto de que muchos temían un estallido como el de Madrid que finalmente fue reconducido.

Llevaba unos quince años sin participar en un mitin electoral y saltó a la arena de nuevo en las pasadas elecciones municipales para dar su apoyo a Izquierda Unida en un multitudinario acto en Málaga. Desde aquellas tablas Julio Anguita trató de empujar con fuerza para la confluencia electoral con Podemos. Nunca ha ocultado su apuesta por “la unidad popular” y la alianza con el partido de Pablo Iglesias. Fue su mensaje desde que, en sus orígenes, los dirigentes de Podemos, que no han dudado en loarlo en público como un gran referente, lo visitaran en su casa de Córdoba para tantear su entrada en el nuevo partido.

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