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Ayuso y Feijóo prometen unir las 'dos almas' del PP para frenar a Vox y a Pedro Sánchez
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"NUEVA ETAPA"

Ayuso y Feijóo prometen unir las 'dos almas' del PP para frenar a Vox y a Pedro Sánchez

El líder nacional y la presidenta madrileña apuestan por dos discursos que el Partido Popular quiere hacer "complementarios": ella liderará la batalla ideológica, y él empuñará la bandera de la gestión

Foto: Alberto Núñez Feijóo e Isabel Díaz Ayuso en el congreso del PP de Madrid. (EFE/Juan Carlos Hidalgo)
Alberto Núñez Feijóo e Isabel Díaz Ayuso en el congreso del PP de Madrid. (EFE/Juan Carlos Hidalgo)

El fin de semana de la coronación de Isabel Díaz Ayuso como nueva presidenta del PP de Madrid ha sido algo más que eso. El partido ya hizo clic durante el congreso nacional de Sevilla, pero se ha reseteado en la capital. "El PP abre hoy una nueva etapa", pronunciaba alto y claro Alberto Núñez Feijóo. Y así es. El nuevo líder popular no solo ha enmendado a su predecesor, sino que, de la mano de Ayuso, ha borrado todo rastro de su etapa. Génova ya no trata de apagar a la madrileña, sino que potencia su liderazgo y también su "libertad". El gallego no revisó ni una sola coma del discurso de clausura de Ayuso. Ni ella lo consultó, ni él se lo pidió. Quizá por eso ambos pronunciaron un mensaje "distinto", que no contrario. Feijóo reivindicó su perfil gestor y pidió no desviar el foco de "los problemas reales". Ayuso, mucho más contundente, sacó la bandera ideológica e instó a no abandonarla.

El fin de la era Casado ha motivado un cambio de estrategia en la que el PP ya no niega la existencia de 'dos almas' en el partido. El anterior líder nacional trató de dirigir los argumentarios de los populares por un mismo cauce, negando unas divergencias internas que ahora representan Feijóo y Ayuso. Hay diferencias importantes, por ejemplo, en el modo de afrontar la relación del PP con Sánchez —él apuesta por la mano tendida, y ella por no acercarse "ni de lejos" al PSOE— o con Vox —Ayuso le reconoce como socio preferente y Feijóo trata de arrinconar el "populismo"—. Ella rehúye el "nacionalismo" y él aboga por un "bilingüismo" y "catalanismo" cordial. El líder nacional rechaza "debates estériles" y la presidenta regional pide estampar el sello del PP "en sus convicciones e ideas".

placeholder Isabel Díaz Ayuso y Alberto Núñez Feijóo durante el congreso del PP de Madrid. (EFE)
Isabel Díaz Ayuso y Alberto Núñez Feijóo durante el congreso del PP de Madrid. (EFE)

"Lo lógico es que cada uno tenga un perfil", comentan en el entorno de Ayuso. "Si los dos dicen lo mismo, ¿cómo vamos a ensanchar el partido?", coinciden en la cúpula nacional. Aunque la receta sea diferente, el objetivo, dicen, es el mismo: que Pedro Sánchez salga de Moncloa en las próximas elecciones generales y blindar "mayorías absolutas" del PP en las plazas territoriales para frenar también a Vox. Cada uno se centrará en su punto fuerte: Feijóo, en el de la oposición desde la gestión de los "grandes problemas" de los españoles, sin algaradas; Ayuso, en la batalla cultural sin complejos y sin imposiciones, ni dentro ni fuera del PP.

Foto: La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. (EFE/Mariscal)

Pese a la verbalización de sus diferencias, el recinto ferial de Ifema fue testigo este sábado de ese apoyo mutuo entre los dos principales líderes del PP. "Isabel y yo somos personas muy distintas", reconoció Feijóo. "Podrán buscar divisiones, fricciones, pero no somos puzles, somos piezas que formamos esta gran familia del Partido Popular", añadió Ayuso. El objetivo del PP en su conjunto pasa ahora por convencer de que dos discursos y perfiles diferentes pueden ser "complementarios", aptitud que estiman necesaria para dar la batalla desde todas las vertientes, ensanchar el partido y perseguir la eterna asignatura pendiente: unir al espacio de la derecha bajo sus siglas. "Somos un partido amplio no, amplísimo, diverso, en el que cabe mucha gente y muchos acentos", reivindicó Feijóo.

"Si los dos [Feijóo y Ayuso] dicen lo mismo, ¿cómo vamos a ensanchar el partido?", justifican en el Partido Popular

El congreso del PP de Madrid se caracterizó esta vez por la plena sintonía entre la dirección nacional y regional, una 'rara avis' en un cónclave históricamente conflictivo. Feijóo, en tono humilde, cedió a Ayuso el discurso de clausura, a pesar de que estaba previsto al revés, para no opacar su protagonismo. "Este es el congreso de la presidenta de la Comunidad de Madrid", justificó, deshaciéndose en elogios hacia la mandataria, que observaba con una sonrisa de oreja a oreja desde la primera fila. A la mente de algunos dirigentes populares volvió el episodio de la celebración de la victoria del 4-M, en que Casado 'forzó' su intervención y la presencia de Teodoro García Egea, Ana Camins y Pío García Escudero en el 'balcón de las victorias' de Génova, pese a la negativa de la presidenta y de su equipo. "¡Vaya cambio!", celebran.

placeholder Isabel Díaz Ayuso y Alberto Núñez Feijóo durante el congreso del PP de Madrid. (EFE)
Isabel Díaz Ayuso y Alberto Núñez Feijóo durante el congreso del PP de Madrid. (EFE)

Durante la intervención de Feijóo, Ayuso se percató de que su discurso y el que había pronunciado el presidente eran muy distintos, tanto en la forma como en el fondo. "No hay choque de nada", se apresuró a aseverar más tarde, para anular la tesis de una supuesta confrontación entre ambos. Como aseguran en su entorno, la mandataria retocó y acortó su alocución antes de subir al atril para clausurar el cónclave, pero no evitó meterse en todos los charcos ideológicos que por el momento no ha pisado el gallego.

Ayuso se lanzó contra el feminismo que representa Irene Montero, "una señora que nos da lecciones mientras su mayor éxito es ser pareja de", contra la "frivolización del aborto", y contra el discurso de que "ETA es pasado y Franco rabiosa actualidad". También lanzó algún recado a Génova, comentando que "el centroderecha no puede dejar que la izquierda colonice problemas y pasar después a arreglar solo la economía mientras se asientan las transformaciones ideológicas de la izquierda". Reivindicó que, a su juicio, Sánchez no es una figura con la que poder llegar a acuerdos, pero reconoció y enarboló el liderazgo de Feijóo como líder indiscutible para desbancarle de Moncloa. "Que me diga Dios qué hay que hacer para que pronto llegues al Gobierno de España", concluyó.

Feijóo pide resultados

La dirigente preparó en solitario y durante días un discurso que sirvió para inaugurar una nueva etapa en la que Génova ya no tutela sus movimientos. Ayuso se ha lanzado a liderar la batalla de las ideas en el PP con una intervención especialmente dura y en clave nacional, convencida de que ya no es un discurso que pueda incomodar a la nueva dirección de Génova. En su entorno aseguran que "no ha cambiado" ni un ápice sus convicciones ni sus palabras, que "siempre ha dicho lo mismo", con la diferencia de que ahora cuenta con el aval de la dirección nacional para hacer y deshacer a su antojo.

Las fuentes consultadas aseguran, además, que Feijóo no intervino en la confección de su equipo para el PP de Madrid ni exigió cuotas para que la dirección nacional pudiese tener un cierto control sobre las listas de cara a las próximas nacionales y autonómicas. Hubo "libertad absoluta". La única imposición de Feijóo a Ayuso fue la de escoger a "perfiles ganadores" que peleen las siglas en los comicios de mayo de 2023. Ella ha reducido la estructura del PP de Madrid y ha priorizado perfiles poco mediáticos para su nuevo equipo, en el que ya no queda rastro del casadismo.

Foto: El nuevo presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo (i), junto a Pablo Casado en el congreso de Sevilla. (EFE/Julio Muñoz)

Ayuso hizo de su lema de campaña —la "libertad"— una ambición dentro de su propio partido. Tras el fin de la era Casado, el nuevo presidente nacional ha prometido autonomía absoluta a sus barones autonómicos, pero la 'cesión' de Feijóo es una lanza con doble punta. La ausencia de tutelas por parte de Génova implica que sus líderes autonómicos se llevarán todo el mérito de sus victorias, pero también deberán responsabilizarse de sus derrotas. A Ayuso en particular le puso "deberes": alcanzar una mayoría absoluta en las autonómicas de 2023. La premisa es clara para todo el PP, también para el propio Feijóo: "ganar". Y, si no es posible, dar un paso a un lado y dejar que pase el siguiente.

El fin de semana de la coronación de Isabel Díaz Ayuso como nueva presidenta del PP de Madrid ha sido algo más que eso. El partido ya hizo clic durante el congreso nacional de Sevilla, pero se ha reseteado en la capital. "El PP abre hoy una nueva etapa", pronunciaba alto y claro Alberto Núñez Feijóo. Y así es. El nuevo líder popular no solo ha enmendado a su predecesor, sino que, de la mano de Ayuso, ha borrado todo rastro de su etapa. Génova ya no trata de apagar a la madrileña, sino que potencia su liderazgo y también su "libertad". El gallego no revisó ni una sola coma del discurso de clausura de Ayuso. Ni ella lo consultó, ni él se lo pidió. Quizá por eso ambos pronunciaron un mensaje "distinto", que no contrario. Feijóo reivindicó su perfil gestor y pidió no desviar el foco de "los problemas reales". Ayuso, mucho más contundente, sacó la bandera ideológica e instó a no abandonarla.

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