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El CGPJ, Vox... y Ayuso: las 10 enmiendas de Feijóo a la 'era Casado'
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NUEVA ETAPA EN EL PP

El CGPJ, Vox... y Ayuso: las 10 enmiendas de Feijóo a la 'era Casado'

En tan solo 20 días, el líder gallego ha reformado de arriba abajo el legado de la anterior dirección de Génova desde el punto de vista político, económico y orgánico

Foto: El nuevo presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo (i), junto a Pablo Casado en el congreso de Sevilla. (EFE/Julio Muñoz)
El nuevo presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo (i), junto a Pablo Casado en el congreso de Sevilla. (EFE/Julio Muñoz)
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Alberto Núñez Feijóo aterrizó en Génova con un objetivo ambicioso: resucitar el partido después de la peor crisis de su historia. El PP respira aliviado apenas dos meses después del estallido interno, con un nuevo presidente nacional que, en pocas semanas, ha presentado una enmienda a la totalidad a la 'era Casado'. "Va a aplicar las mismas políticas que han guiado su mandato en la Xunta", resume un diputado cercano al gallego. "Hay un gran cambio respecto a Pablo, tanto en las formas como en el fondo", coincide un barón regional, otrora afín al equipo de Pablo Casado. En efecto, una a una, muchas de las recetas del anterior líder nacional en materia económica, política u orgánica han ido cayendo como un castillo de naipes.

En los días previos a su coronación oficial como presidente del PP, Feijóo prometió integrar tanto a Casado como a la anterior cúpula en su objetivo de "sumar" a todas las sensibilidades posibles dentro del nuevo proyecto. Pero, en la práctica, el legado del expresidente del PP ha quedado un tanto desdibujado. En menos de un mes, el todavía presidente de la Xunta ha abierto Génova a los barones, ha recuperado eel 'marianismo' en el día a día orgánico, ha cambiado de 'libro económico' y ha recuperado la sintonía no solo con los poderes empresariales, también con los sindicales. La formación ha iniciado un nuevo rumbo y, por el momento, ha ejecutado 10 grandes reformas respecto a la anterior etapa para lograr llevar el barco a Moncloa.

1.- Ayuso, de rival a principal aliada de Génova

Feijóo no perdió un solo minuto en resolver el conflicto que abrió el partido por la mitad. En la hoja de ruta del 'nuevo PP' está marcada a fuego la premisa de no competir con su líder más mediática —a un nivel solo comparable al del propio Feijóo—, ni por el poder orgánico, ni por los discursos ni por los aplausos. Ese fue precisamente el "error", como repiten una y otra vez diferentes voces del partido, por el que Pablo Casado terminó firmando su sentencia. En esta nueva etapa, y al menos de momento, Feijóo y Ayuso serán aliados. Es el pacto no escrito que han firmado ambos mandatarios. Génova dejará hacer y deshacer a la próxima baronesa del PP y no obstaculizará su ascenso al trono de Madrid. En Sol, por su parte, arroparán al nuevo líder nacional para crear, por fin, un bloque compacto sin luchas cainitas que puedan desviarle de su objetivo nacional.

Los guiños de Feijóo para 'mimar' a Ayuso no han cesado desde que llegó a Génova. Además de reafirmar su compromiso de dejar manos libres a las direcciones territoriales, Génova ha fijado ya la fecha del congreso del PP de Madrid —se celebrará el 20 y 21 de mayo—, un cónclave que Casado dilató durante meses y que se convirtió en detonante de la guerra con la madrileña. Esta vez, el de Madrid no es el último, sino el primero en la lista de congresos pendientes. A diferencia del anterior líder nacional, que trató de frenar el ascenso de la presidenta regional al PP de Madrid planteando, incluso, una candidatura alternativa de José Luis Martínez-Almeida, Feijóo sí ha ratificado a Ayuso como líder natural de la organización.

placeholder Alberto Núñez Feijóo (i) e Isabel Díaz Ayuso (d). (EFE)
Alberto Núñez Feijóo (i) e Isabel Díaz Ayuso (d). (EFE)

2.- Los barones, protagonistas en el 'nuevo PP'

Que los presidentes autonómicos del PP iban a tener un protagonismo mayúsculo en esta nueva etapa era algo que nadie dudó desde que Alberto Núñez Feijóo oficializó su candidatura. Fueron ellos quienes, comandados por el gallego, obligaron a Pablo Casado a firmar su renuncia durante la larga reunión que se celebró en Génova la noche del 23-F. Y en ellos se apoyará en el diseño y confección de un PP descentralizado en el que, a diferencia de la anterior etapa, los territorios serán partícipes del día a día de Génova. Al menos en teoría.

Sin ir más lejos, la dirección nacional ha recabado propuestas de sus consejeros autonómicos para diseñar su ambicioso plan fiscal; y tanto el coordinador general, Elías Bendodo; como el secretario de Organización, Miguel Tellado, acaban de iniciar una ruta por toda España para constatar de primera mano la situación en que se encuentra cada territorio tras la etapa de Casado. Feijóo tiene pendiente convocar un total de ocho congresos autonómicos, en los que primará "currículo por encima de afinidades".

Foto: El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo. (EFE/Emilio Naranjo) Opinión

Durante la anterior etapa, las relaciones con las baronías se habían enrarecido por la 'mano de hierro' con que Teodoro García Egea había actuado en los distintos territorios para imponer a los suyos en las direcciones regionales y municipales. Sucedió en País Vasco, con el 'adiós' fulminante de Alfonso Alonso; en Sevilla, donde Génova se enfrentó al criterio de Juanma Moreno, o en Valencia, tras la despedida de Isabel Bonig. El líder de Cataluña, Alejandro Fernández, y el de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, también tuvieron importantes rencillas con la anterior dirección nacional, aunque fue Ayuso quien protagonizó la madre de todas las peleas con Génova. Ahora todo forma parte del pasado. Feijóo garantiza "libertad, autonomía y capacidad de decisión".

Bendodo y Tellado viajarán por toda España para constatar la situación de cada territorio tras la etapa de Casado

3.- Vuelve el 'marianismo' al PP

"Antes no nos llamaban ni para pedir la hora". Estas palabras las pronuncia un exministro del PP, que celebra la nueva etapa de interlocución "constante" con la dirección de Génova por parte de 'pesos pesados' de anteriores etapas del partido que han permanecido "ocultos" en los últimos años. Varios de estos cargos, que han ido adquiriendo relevancia y foco desde que comenzó la 'era Feijóo', denuncian que el anterior líder nacional no descolgó el teléfono ni una sola vez para pedir asesoramiento u opinión. "Si íbamos a algún acto de partido, hasta se nos miraba mal", comenta un dirigente con galones durante la etapa de Mariano Rajoy.

No es la receta de Feijóo. Aunque no ha incorporado a ninguno de estos perfiles en la primera línea de Génova, el gallego ha diseñado una especie de 'gobierno en la sombra', en el que importantes 'gurús' de la talla de Fátima Báñez, Cristóbal Montoro, los hermanos Nadal o Rafael Catalá —sin perder de vista a los dos expresidentes del Gobierno, Mariano Rajoy y José María Aznar— susurran al gallego recetas políticas y económicas para armar su proyecto, unas propuestas que Feijóo pretende canalizar a través de un órgano propio: la llamada Oficina del Presidente.

Desde la caída de Pablo Casado, decenas de cargos del 'marianismo' se dejaron ver en diferentes actos del partido. Desde Fernando Martínez Maíllo, Carlos Floriano o Rafa Hernando —que esperan a que Feijóo confirme los cambios en el Senado— a Alfonso Alonso —defenestrado por Casado—, Íñigo de la Serna, Javier Arenas, Juan Carlos Vera o José Antonio Bermúdez de Castro —al que algunas quinielas posicionan bien como nuevo segundo de Cuca Gamarra en el Congreso—.

placeholder Alberto Núñez Feijóo (d) y el expresidente del PP vasco Alfonso Alonso (i). (EFE)
Alberto Núñez Feijóo (d) y el expresidente del PP vasco Alfonso Alonso (i). (EFE)

4.- Feijóo recupera el 'liberalismo social'

En apenas dos semanas, Feijóo ha elaborado un nuevo 'libro económico' con un detallado plan fiscal. El documento sirve de pistoletazo de salida a una nueva etapa en la que Génova recupera un modelo económico marcado por un "liberalismo menos agresivo" que el que predicaba Pablo Casado. La enmienda a la anterior dirección en el plano económico se centra tanto en los perfiles de los que se ha rodeado —gestores reconocidos frente a las figuras más académicas que acompañaron a Casado— como en la propia recuperación de la llamada 'economía social de mercado', que, como aparece en la ponencia aprobada en el congreso nacional de 2017, combina libre iniciativa con progreso social.

El nuevo líder del PP ya ha remitido su primer plan fiscal al Gobierno, un documento de 40 páginas que sirve de carta de presentación de Feijóo en el terreno económico nacional. La consigna es mantener el compromiso de bajar impuestos, pero con carácter temporal y acotado a determinadas rentas para que no se traduzca en un deterioro de los servicios públicos. De hecho, algunos de los responsables económicos que asesoraban a Casado en la anterior etapa creen que el plan es "insuficiente", según reconocen a este medio.

5.- Negociar con sindicatos y recuperar a la CEOE

En apenas 20 días de gestión, una de las mayores enmiendas que ha presentado Feijóo a su antecesor ha sido su intención de entenderse no solo con los empresarios —el contacto con la CEOE se enrareció tras varios desencuentros entre Casado y Garamendi— sino también con los sindicatos mayoritarios, cuya relación con el PP estaba en punto muerto. "Debe mantener una relación con las organizaciones sindicales como las que él ha mantenido en Galicia", instaba Pepe Álvarez el pasado martes a la salida de su encuentro con Feijóo, que abrió las puertas de Génova a UGT, CCOO, CEOE y Cepyme antes de enviar su primer gran documento económico a Sánchez.

La intención del gallego pasa por mantener esa interlocución "constante" con los líderes sindicales y empresariales, con el objetivo de "ensanchar" el partido y abrirlo a distintas sensibilidades ideológicas, tanto en el plano político como económico. "Respeto a los sindicatos, lo saben. Me he entendido con ellos, he discrepado de ellos y, sin embargo, los respeto profundamente", pronunció Feijóo durante el congreso de Sevilla, toda una declaración de intenciones de cara a la nueva etapa. "Vamos a firmar acuerdos y, si no es posible, vamos a pactar los desacuerdos", zanjó.

6.- Resolver la renovación del CGPJ

Feijóo pidió "tiempo" a Sánchez cuando este le instó a renovar de inmediato el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) durante la audiencia que ambos líderes mantuvieron en Moncloa hace unas semanas, pero no bloqueará una negociación enquistada durante los años de mandato de Casado. Feijóo también es partidario de reformar el sistema de elección de los jueces, pero no pondrá líneas rojas encima de la mesa, como sí hizo el anterior presidente nacional. Los populares han deslizado en los últimos días que el asunto del CGPJ no es tan "prioritario" para ellos como la crisis económica pero, una vez enviada la memoria económica a Moncloa, las conversaciones se reanudarán en el corto plazo. Los populares creen que lograrán un acuerdo antes de verano.

Foto: Alberto Núñez Feijóo. (EFE/Lavandeira jr)

7.- Equilibrios con Vox... y con Sánchez

Feijóo ha evitado definir aún cuál es la relación que quiere mantener con Vox, pero el inédito pacto en Castilla y León, que cuenta con el aval de la dirección nacional, es sintomático de que las alianzas con Santiago Abascal pueden no ser una cuestión puntual para el 'nuevo PP'. Casado sí marcó una línea roja: aceptaría acuerdos con Vox, pero no podría entrar en sus gobiernos. En la formación situada a la derecha del PP observan también un cambio respecto al anterior líder, con el que la relación ya estaba "rota". Creen que Feijóo es más "quirúrgico" y menos "ofensivo" que su predecesor, y le ven capaz de llegar a entendimientos. Santiago Abascal ya ha lanzado la primera oferta: extender su acuerdo en Castilla y León como "alternativa" para el resto de España.

En el partido, no son pocas las voces que reconocen que los pactos con Vox se multiplicarán en las municipales y autonómicas del próximo año —a la espera de comprobar cómo queda el tablero en Andalucía—, pero Feijóo tratará de agotar las vías de entendimiento con Moncloa aun a sabiendas de que se encontrará una puerta cerrada. Tal y como explicó el líder del PP en una entrevista para El Confidencial, el gallego mantendrá viva su oferta de que gobierne la lista más votada, para alejar tanto a Podemos como a Vox de los próximos ejecutivos.

Foto: Alberto Núñez Feijóo y Pedro Sánchez, durante su reunión en Moncloa. (EFE/Chema Moya)

8.- Aislar al PP del ruido orgánico

La fama de Feijóo de hermético y procedimental le ha acompañado durante todos los años que ha pasado al frente de la Xunta, y no ha desaparecido tras su salto a Génova. El gallego se ha marcado una máxima: no mostrar las costuras de la vida orgánica para evitar que el PP sea noticia por sus líos internos, y no por sus propuestas. De ahí el secretismo con que se han llevado los últimos nombramientos o el rígido respeto por los tiempos que caracteriza a la nueva etapa.

Fuentes del PP observan también "diferencias importantes" en el discurso de Feijóo, que tratará de "marcar la agenda" a Sánchez, y no al revés, como ocurría con Pablo Casado. Las mismas voces del partido recuerdan cómo el anterior líder hacía "seguidismo" de la actualidad política que marcaba Moncloa, mientras que Feijóo tratará de trazar su propia línea de oposición para que sea el Gobierno el que deba responder. En la actual Génova, censuran otro elemento característico de la anterior dirección y de la que ellos huirán al verlo contraproducente: hacer excesivo "triunfalismo" con las encuestas, tanto en declaraciones públicas como en redes sociales.

9.- No venderá Génova

Fue la gran tarea pendiente que le quedó a Pablo Casado, que dejó iniciados los trámites para vender —o alquilar— el coloso de la calle Génova y buscar un espacio más diáfano para romper definitivamente con las manchas de corrupción del pasado. No es el criterio de Feijóo. Tal y como publicó El Confidencial, el actual presidente del PP no tiene en mente continuar con esa tarea, al entender en su entorno que los muros ni dan ni quitan votos. Este mismo entorno considera que fue una decisión "errónea" de la anterior dirección para tapar, en parte, el último varapalo electoral en Cataluña que, además, no contó con el beneplácito del partido. Casado maduró la decisión con un reducido 'núcleo duro', y la comunicó a los barones cuando ya estaba tomada.

10.- Fin de la opa a Ciudadanos

Nada más llegar a Génova, Feijóo trató de recomponer las relaciones del PP con Arrimadas. Los puentes habían saltado por los aires tras la 'opa hostil' que levantó Casado contra Ciudadanos tras el terremoto de la moción de censura de Murcia, pero el nuevo líder nacional dio orden de frenar el fichaje de cargos de Ciudadanos y, como símbolo de buena fe, entregó la cabeza de Fran Hervías, que hasta ese momento contaba con despacho en Génova y trabajaba a las órdenes de Teodoro García Egea para desguazar el partido naranja. No renunciarán en el PP a ensanchar su base electoral con los votantes que apostaron por los liberales en los últimos comicios, pero destierran el 'juego sucio' con Ciudadanos.

Alberto Núñez Feijóo aterrizó en Génova con un objetivo ambicioso: resucitar el partido después de la peor crisis de su historia. El PP respira aliviado apenas dos meses después del estallido interno, con un nuevo presidente nacional que, en pocas semanas, ha presentado una enmienda a la totalidad a la 'era Casado'. "Va a aplicar las mismas políticas que han guiado su mandato en la Xunta", resume un diputado cercano al gallego. "Hay un gran cambio respecto a Pablo, tanto en las formas como en el fondo", coincide un barón regional, otrora afín al equipo de Pablo Casado. En efecto, una a una, muchas de las recetas del anterior líder nacional en materia económica, política u orgánica han ido cayendo como un castillo de naipes.

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