Ofensiva parlamentaria del PP para ahondar en la brecha Garzón-Planas por la carne
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REPROBACIÓN DEL MINISTRO

Ofensiva parlamentaria del PP para ahondar en la brecha Garzón-Planas por la carne

Los populares entran a la polémica y aprovechando el malestar entre ministros registrarán iniciativas para debatir la reprobación de Garzón por "criminalizar" el sector agro-ganadero

placeholder Foto: Pablo Casado, el año pasado en una explotación láctea en Lugo. (EFE)
Pablo Casado, el año pasado en una explotación láctea en Lugo. (EFE)

El PP ha preparado una batería de medidas en el Congreso de los Diputados contra los ministros de Consumo y Agricultura tras desatarse la polémica sobre la ingesta de carne. El grupo que lidera Cuca Gamarra ha decidido presentar una proposición no de ley para reprobar al ministro Alberto Garzón, después de que abriera el debate sobre la necesidad de rebajar considerablemente la presencia de estos productos en la dieta de los españoles. Los populares exigen también que se retire por completo la campaña por "criminalizar" el sector agro-ganadero.

El PP pretende que Moncloa aclare su posición con la industria cárnica y, de paso, ahondar en la brecha abierta entre los dos socios del Ejecutivo

El grupo popular pretende que el Gobierno explique realmente los objetivos de esta campaña, aclare su posición con la industria cárnica (sector estratégico en España) y, de paso, ahondar en la brecha que evidentemente se ha abierto entre los dos socios del Ejecutivo. Después de las polémicas palabras de Garzón, el titular de Agricultura, Luis Planas, salió a defender a los productores, asegurando que su compañero de gabinete había sido “injusto” y dejando claro que él desconocía la puesta en marcha de la iniciativa. Le acusó de “crear problemas”. Tampoco ayudó a calmar los ánimos la declaración poco después del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al afirmar que “un chuletón en su punto es imbatible”.

El partido de Pablo Casado considera que es una prueba más de la descoordinación que existe dentro del Ejecutivo —“ya ni hablan entre los ministros”, decían ayer fuentes de la cúpula popular—, sin esconder su intención de llevar al debate parlamentario el malestar que existe entre las distintas carteras. Los diputados del PP están concretando las iniciativas que presentarán en sede parlamentaria y que pasarán por distintos debates y la exigencia al Ejecutivo de contestar por escrito. La guinda podría ser el debate sobre la reprobación de Garzón, mientras crecen los rumores de que este podría ser uno de los ministros que salgan del Consejo en la crisis de Gobierno que prepara Sánchez.

Foto: El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su comparecencia ante los medios este jueves desde Lituania tras reunirse junto al primer ministro lituano, Gitanas Nauseda. (EFE)

El PP dará la batalla porque considera además que es una bandera suya. La apuesta por defender la ganadería y a los pequeños empresarios que se dedican a la industria ha sido siempre clave para el partido conservador. La implantación que la formación tiene en las zonas rurales de España, de norte a sur, donde el sector es predominante, tiene mucho que ver. No hay elecciones sin fotografía del líder rodeado de vacas. El propio Casado arrancó la precampaña de las generales de 2019, las primeras a las que se presentaba, en una granja de Ávila. También en los comicios gallegos participó en distintos actos en apoyo a los productores, con visitas a explotaciones ganaderas y lácteas.

La otra pata del discurso contra Garzón es puramente ideológica. En la clausura de las jornadas de verano organizadas por el PP europeo en El Escorial, Casado resumió este jueves el mensaje de su formación: “No nos digan lo que tenemos que hacer en nuestra casa y váyanse a la suya”. Un lema muy similar al que ha defendido Isabel Díaz Ayuso en estos meses, especialmente en la campaña electoral de mayo, criticando las políticas del Gobierno (también en la pandemia), que los populares consideran intervencionistas.

El jefe de la oposición tildó de “polémica estrafalaria” la recomendación de Garzón de no comer carne, y afirmó que se trata de una postura insensible “cuando hay dos millones de españoles en las colas del hambre que no pueden comerla a pesar de que les gustaría”. Y aprovechando la nueva brecha en el Gobierno, Casado insistió en que “si no saben gestionar lo más básico, deberían dejar paso a los que saben”, echando en cara a la coalición de socialistas y morados “no tolerar la libertad de los sectores productivos que no dependen de ellos”.

Foto: La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. (EFE)

No es la primera vez que Garzón se convierte en la diana de las críticas del PP, teniendo en cuenta que hace unos meses se pronunció sobre el sector turístico como “precario y de bajo valor añadido”, desatando otra bronca interna con la ministra del ramo, Reyes Maroto.

Ya en el mes de febrero y después de que el Gobierno sometiera a votación en la reunión de la Comisión Estatal de Patrimonio Natural y Biodiversidad la imposibilidad de seguir con la caza del lobo en España (incluyéndolo en el listado de animales silvestres en régimen de protección especial), el PP lanzó una ofensiva similar.

Foto: Ejemplares de lobo ibérico. (José Luis Gallego)

El primer partido de la oposición denunció que aquella votación no contó con todas las garantías y emitió un comunicado exponiendo su posición habitual: “Apoyo incondicional” a la ganadería extensiva de especial trascendencia para la supervivencia del mundo rural, también para mantener a la población del entorno (especialmente en las zonas de montaña) y denuncia de las decisiones “unilaterales” del Ejecutivo que afectan al sector primario sin escuchar a los afectados y, sobre todo, al campo español.

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