Bousselham subraya su "confianza" en Iglesias y carga contra el juez del caso Dina
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PIDE ANULAR LA NUEVA PERICIAL DE LA TARJETA

Bousselham subraya su "confianza" en Iglesias y carga contra el juez del caso Dina

Acepta el hecho de que el vicepresidente "entrara en conocimiento de los archivos de la tarjeta de su titularidad" sin que ella lo supiera y subraya que no va a proceder contra él

placeholder Foto: Dina Bousselham. (EFE)
Dina Bousselham. (EFE)

Dina Bousselham ha remitido al juez Manuel García-Castellón un escrito en el que le acusa de tener "un interés desmedido y no disimulado de atribuir un delito de daños informáticos" a Pablo Iglesias. El dardo de Bousselham llega después de que el Tribunal Supremo rechazara abrir una causa contra el vicepresidente y devolviera el caso Dina a la Audiencia Nacional, donde García-Castellón ya ha reclamado a la Policía Científica un nuevo informe pericial sobre la tarjeta de la exasesora de Podemos. Lejos de dar por buena esta diligencia, Bousselham pide que se anule la misma y, en su lugar, proceda a citarla de nuevo en sede judicial para declarar que acepta el hecho de que Iglesias "entrara en conocimiento de los archivos de la tarjeta de su titularidad" sin que ella lo supiera.

Tras el archivo del caso en el Supremo, García-Castellón busca concretar los indicios de tres delitos: revelación de secretos, daños informáticos y denuncia falsa. Pero la tarea que encarga el Supremo no tiene mal pronóstico para el vicepresidente, pues, en gran medida, deja su futuro en manos de Bousselham. En el escrito remitido al juez el 15 de febrero, ella subraya ahora su "confianza" en su antiguo jefe y descarta proceder contra él: "La Sra Bousselham no ha interpuesto querella, ni denuncia, ni ha instado acciones contra el Sr Iglesias", avisa en el mismo. "En el terminal móvil disponía de fotografías e información personal e incluso bancaria del propio señor Iglesias". "Gran parte de lo contenido en el teléfono móvil de mi representada procedía de su trabajo en la organización".

Foto: Pablo Iglesias. (EFE)

Para sostener que Iglesias debe ser investigado, García-Castellón se remonta a las ocho de la tarde del 1 de noviembre de 2015, cuando Bousselham y su marido, Ricardo Antonio de Sa Ferreira, denunciaron ante la comisaría de Alcorcón que, estando a punto de salir del Ikea ese mismo día, a él le robaron su abrigo azul. En su interior, según el atestado policial, guardaban las carteras de ambos, sus dos móviles y documentación. La tarjeta micro-SD del móvil de Bousselham supuestamente llegó a 'Interviú' en un sobre anónimo en enero de 2016 y, tras ver su contenido, Antonio Asensio, presidente del Grupo Zeta, editora de la revista, llamó a Iglesias y se la devolvió el día 20 de ese mes. A partir de ahí, el posible uso que el actual presidente dio a la tarjeta lleva a plantear su imputación por revelación de secretos.

La clave para entender que Iglesias puede ser investigado por este delito pasa por que no entregó de forma inmediata la tarjeta a Bousselham, quedándosela así durante meses. Ella, sin embargo, quita peso a este aspecto en el escrito remitido al juez: "Entiende la Sr Bousselham, que la entrega de su tarjeta por el Sr Iglesias no se efectuara de forma inmediata, dada la confidencialidad en la que fue recibida, y habida cuenta de sus obligaciones públicas y electorales en aquellas fechas", asegura. Esta afirmación va más allá de una simple defensa del que fuera su jefe: en el auto con el que devolvió el caso Dina a la Audiencia Nacional, el Supremo ya apuntó que, si Bousselham no quiere denunciar a Iglesias por acceder a datos privados de su tarjeta, este delito cae por su propio peso.

Foto: Pablo Iglesias. (EFE)

En cuanto al segundo delito, el de daños informáticos, el instructor destacaba que, cuando Iglesias finalmente devolvió la tarjeta a Bousselham, la micro-SD ya no funcionaba. Si el vicepresidente tuvo acceso al contenido de la tarjeta y meses después entregó la misma destruida, García-Castellón considera que hay que investigarle por ello, por lo que ha pedido la mencionada pericial. Bousselham se opone ahora a ella por considerarla "inútil" e insiste en que pudo acceder "una primera vez" a la tarjeta cuando se la devolvió Iglesias, contradiciendo así otras versiones que ha dado durante el procedimiento: "La tarjeta fue dañada con un puntero láser, tal y como ha quedado acreditado en las presentes diligencias, por lo que, esta parte no alcanza a comprender, la diligencia de investigación consistente en una nueva pericial", critica.

En relación a los sufridos en la tarjeta, sin entrar a examinar la solidez o consistencia de los indicios planteados por García-Castellón, el Supremo considera necesario que Bousselham sea oída de nuevo para aclarar las distintas versiones que ha dado. En su escrito, la exasesora acusa al magistrado de estar "desoyendo lo que el Tribunal Supremo ha indicado", pero pasa por alto que el Alto Tribunal también defiende que resulta necesaria una ampliación de la pericial informática sobre los daños en la micro-SD para precisar las causas que impiden acceder a la información de la misma, cuál fue el sistema o la técnica empleada para proceder al borrado, eliminación, deterioro, inservibilidad o inaccesibilidad de los archivos que contenía, y si es posible proceder a la recuperación de todos estos datos y fecha del último acceso.

Foto: Ilustración: El Herrero.

"En las presentes diligencias, ya ha quedado acreditado que los daños que presenta la tarjeta se causaron por un exceso de lijado, compatible con la técnica utilizada por los laboratorios especializados en recuperación de información", argumenta. Este razonamiento se apoya en el informe que remitió al juez la empresa de Gales a la que la pareja de Bousselham envió la tarjeta en septiembre de 2017 para intentar recuperar su contenido. Los técnicos fueron incapaces de acceder a la misma y, en un informe de 40 páginas, explican que la tarjeta estaba "físicamente intacta" cuando la recibieron, responsabilizándose así de parte de los daños que presenta ahora: "Esto se hace al quitar el revestimiento de plástico con una pluma de fibra de vidrio o papel de lija hasta que la 'huella' puede ser identificada".

En lo que se refiere al supuesto delito de acusación y denuncia falsa, García-Castellón parte de que Bousselham mintió al ser consciente de que las capturas de pantalla publicadas en prensa que achacaba al robo de la tarjeta eran las que ella misma había enviado a otras personas sin que Iglesias lo supiera. El Supremo, sin embargo, incide en que debe investigarse la posibilidad de que procedieran del entorno de Villarejo: “En la determinación del origen de los archivos procedentes de la referida tarjeta de memoria publicados en diversos medios, sin indicios concluyentes, se abandonan diversas líneas de investigación, para abogar como realidad acaecida una concreta alternativa sin mayor plausibilidad, sin investigación específica de las fechas de los archivos de origen".

Apoyándose en esta afirmación del Alto Tribunal, Bousselham carga contra el juez y sale en defensa del vicepresidente segundo: "La Sra. Bousselham ha puesto de manifiesto la amistad que, más allá de la relación laboral o política, mantiene con el Sr. Iglesias durante estos últimos años y entendió, sin pedir explicación alguna al respecto, que aquel guardase la tarjeta hasta su entrega, como así declaró ya ante Su Señoría en su día dada la forma que se había obtenido, sin ocultación alguna, y que, en torno a la publicación de los datos por OKDiario, se la entregara", asegura en su escrito. "No es que no es que no existan indicios en relación a los delitos que el magistrado instructor pretende atribuir a las víctimas es que, además, no se cumplen los requisitos de procedibilidad, previstos en la ley".

Dina Bousselham Audiencia Nacional
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