"Cuando me la entrega no funciona"

El audio de Dina sobre Iglesias ante el juez: "Había fotos privadas que él ha podido ver"

El magistrado le dijo en su comparecencia de mayo "¿no le parece extraño?" y Bousselham contestó: "Habrá que preguntárselo a él".

Foto: Dina Bousselham acompañada por su abogada Marta Flor. (EFE)
Dina Bousselham acompañada por su abogada Marta Flor. (EFE)

La asesora de Pablo Iglesias Dina Bousselham se mostró en su última declaración ante el juez de la Audiencia Nacional, Manuel García-Castellón, muy precisa sobre la secuencia de hechos sucedidos con la tarjeta de su teléfono, que le fue robada y que posteriormente le entregó al líder de Podemos el presidente del Grupo Zeta, Antonio Asensio. Según el audio de su comparecencia, al que ha tenido acceso El Confidencial, la colaboradora del líder de Podemos indicó en sede judicial que Iglesias tardó varios meses en devolverle la microSD y que cuando lo hizo no consiguió acceder a su contenido. Sus afirmaciones fueron tan rotundas que provocaron solo unos días después la expulsión del procedimiento de Iglesias, que hasta ese momento era considerado víctima.

A preguntas de García-Castellón sobre por qué la tarjeta podía estar dañada cuando la recibió de manos de Iglesias, la asesora indicó que, sabiendo que había fotos privadas suyas y que él había podido verlas, "igual dijo... para que no se sienta mal y sepa que yo las he visto...". El soporte incluía imágenes íntimas y contenido oficial de Podemos. Tras oírla el magistrado repreguntó: "¿no le parece extraño?", y Bousselham contestó: "Habrá que preguntárselo a él".

La declaración se produjo unas semanas antes de que el juez decidiera retirar a Iglesias la condición de víctima de Villarejo y le sacara de la causa. Fueron las palabras de Bousselham las que motivaron en gran parte esta decisión. A lo largo de varios minutos, García-Castellón intenta que Dina le explique la sucesión de hechos. "Es decir, cuando le entregan al señor Iglesias la tarjeta, está bien ¿por qué está bien?", pregunta el juez. "Porque él la puede ver", responde la asesora que va a asintiendo ante la exposición que hace el magistrado.

"Cuando a usted se la entrega, está mal, y va usted a una empresa para que se la recupere, por eso le hacía la pregunta previa sobre el tiempo transcurrido, porque una tarjeta que se le entrega (a él) bien y se la entrega a usted deteriorada...¡habrá pasado algo!", expone el magistrado. Dina continúa asintiendo y Castellón prosigue: "¿En ningún momento nadie le ha explicado que la tarjeta, por ejemplo, se intentó destruir?". La colaboradora de Iglesias responde que no. "¿No preguntó por qué estaba deteriorada?, continúa. Bousselham dice que con Pablo (Iglesias) se lleva "bien" y que se lo dijo: "no me funciona y me tendría que funcionar...". "Por eso acudo a una empresa para intentar recuperar el contenido y no le doy más vueltas, sinceramente", dice.

"Cuando me entregan la tarjeta trato de meterla en el ordenador para ver el contenido y no funciona...", insiste. Castellón le explica que, en función de la respuesta que le dio la empresa especializada a la que la remitió, con sede en Reino Unido, lo que le sucedía a la tarjeta no era un simple deterioro. "Ellos son especialistas y le dicen que no se puede recuperar nada (...) y si no se puede recuperar nada puede significar otra cosa....de enero a julio de 2016 la tarjeta pasa de estar en perfectas condiciones a estar destruida", destaca el juez.

"Cuando la meto en ordenador no funciona, no hay nada más", insiste ella y el magistrado le indica: "¡hombre, claro que hay algo más! y por eso le estoy preguntando, en seis meses la tarjeta está destruida". "Trato de hacer memoria para entender....", responde Bousselham que indica que la tarjeta pudo estropearse de alguna manera. "No se puede recuperar nada, no está estropeada, está destruida, me parece lo suficientemente grave como para que usted, en su momento, se haya dado cuenta", dice el instructor.

La declaración tuvo lugar el día 18 de mayo y solo unos días después, el 25, Bousselham remitió un escrito voluntario en el que cambiaba radicalmente esta versión. Lo envió después de conocer que Iglesias pasaba a ser sospechoso de la comisión de dos delitos —revelación de secretos y daños informáticos— y que el instructor se prepara para remitir el procedimiento al Supremo, dado que no puede investigar al líder de Podemos por ser aforado. La Fiscalía había propuesto sin éxito que se la citara para que aclarase si quería conceder su perdón expreso al que fue su jefe.

"Debo decir que inicialmente cuando se me entregó funcionaba, y comprobé que en su interior estaban contenidos de mi teléfono, y así, yo misma, con el fin de proteger mi intimidad, mi vida familiar y mi relación de pareja, accedí a los elementos de naturaleza más personal e íntimos de esta, y por ello puedo indicar que inicialmente funcionaba si bien no contrasté ni analicé todo", afirmaba ahora. "Tras lo anterior, cuando volví a tratar de acceder a ella, dejó de funcionar, pudiendo haber quedado la misma afectada". Las periciales ordenadas por el Juzgado apuntan a que la tarjeta que entregó en la Audiencia Nacional estaba "parcialmente quemada", pero ella no va más allá en sus explicaciones.

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