La pieza secreta de la Kitchen complica el futuro procesal de Cospedal
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Y el de su marido

La pieza secreta de la Kitchen complica el futuro procesal de Cospedal

Aumentan los indicios de una mayor intervención de la que fuera presidenta de Castilla-La Mancha que apuntan a una posible citación tras la Navidad, dicen fuentes jurídicas

placeholder Foto: María Dolores de Cospedal y su marido, Ignacio López del Hierro. (Getty)
María Dolores de Cospedal y su marido, Ignacio López del Hierro. (Getty)

El futuro procesal de la ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal y de su marido, Ignacio López del Hierro, se ha complicado a consecuencia del avance de las investigaciones en la pieza del caso Villarejo bautizada como Kitchen, en la que se investiga el espionaje irregular en la etapa de gobierno de los populares al extesorero Luis Bárcenas. La parte secreta del procedimiento, en la que el chófer Sergio Ríos constituye el centro, ha arrojado indicios de una mayor intervención de la que fuera presidenta de Castilla-La Mancha que apuntan a una posible citación tras la Navidad, dicen fuentes jurídicas.

En el origen de la pieza, el juez instructor, Manuel García-Castellón, rechazó la petición de la Fiscalía Anticorrupción de imputar a la antigua cargo del PP. Consideró entonces que las pruebas en su contra no eran suficientes. Ríos fue captado para la operación Kitchen a cambio de pagos mensuales de 2.000 euros, todos ellos con cargo a los fondos reservados procedentes de Interior. En esa captación, jugó un papel fundamental el inspector de Policía Andrés Gómez Gordo, que trabajó como jefe de Seguridad de Cospedal.

Foto: Mariano Rajoy. (EFE)

En cuanto al supuesto interés de la ex secretaria general del PP en la operación, Anticorrupción apuntaba dos motivos: "Directa, como afectada por documentación supuestamente comprometedora para ella misma". "Indirecta, como secretaria general del partido, de existir material comprometedor de otros altos dirigentes del mismo". Para reforzar esta idea, incidía en la reunión que mantuvieron ella y su marido con Villarejo en julio de 2009, cita que se celebró en la sede del partido de la calle Génova y que se saldó con que darían "encargos puntuales" al comisario. Ese mismo mes, Bárcenas había presentado su dimisión como tesorero. A la vista de estos indicios, la Fiscalía sostenía que Cospedal tenía "interés personal en que la operación tuviera éxito".

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No obstante, a lo largo de los dos últimos meses se han producido avances significativos. Todo comenzó con un registro en octubre del domicilio de Ríos. La Policía se incautó entonces de los móviles y un 'pendrive' del conductor. Tras analizar los dispositivos, se ha practicado una ronda de declaraciones reservadas sobre su contenido. El antiguo chófer de Luis Bárcenas ya había asegurado con anterioridad que fue Gómez Gordo quien le pidió unirse a Kitchen en 2013. El propio inspector, ya imputado, declaró que intervino y que llegó a efectuar algunos de esos pagos mensuales.

Todo comenzó con un registro en octubre del domicilio de Ríos. La Policía se incautó entonces de los móviles y un 'pendrive' del conductor

La relación entre el inspector jefe Andrés Gómez Gordo y Kitchen no es una novedad para los investigadores. Aunque Gómez Gordo sigue en la actualidad en la Policía Nacional, a lo largo de su carrera ha dejado el cuerpo en dos ocasiones para realizar trabajos cercanos al PP: la primera vez, como vigilante del proyecto de la Ciudad de la Justicia de Esperanza Aguirre, y la segunda, como miembro del equipo de seguridad de María Dolores de Cospedal, entonces presidenta de Castilla-La Mancha.

El policía conoció a Sergio Ríos durante el primero de los puestos, cuando el chófer de Bárcenas todavía conducía para Francisco Granados, entonces consejero de Justicia de la Comunidad de Madrid. Años después, en 2013, con Ríos ya conduciendo para el extesorero, Gómez Gordo le volvió a contactar para que robara una serie de documentos sensibles a Bárcenas.

Foto: El chófer Sergio Javier Ríos Esgueva, el comisario Villarejo y Luis Bárcenas. (EC)

Con la figura de Gómez Gordo cobrando fuerza en la investigación, el nombre de Cospedal vuelve a aparecer en un caso relacionado con Villarejo. La ex secretaria general del PP y expresidenta de Castilla-La Mancha tuvo que poner fin a su carrera política por la crisis abierta con los audios del comisario en noviembre, cuando salieron a la luz los trabajos que encargaba al policía. Aunque las grabaciones en las que se escucha a Cospedal no abordan Kitchen, el propio Luis Bárcenas declaró el pasado diciembre que los documentos que le sustrajeron en dicha operación versaban sobre la financiación de una de sus campañas electorales. Esta hipótesis se ve ahora reforzada con la declaración del propio Ríos, en la que vincula su participación en el operativo con un hombre de confianza de Cospedal.

Además del material incautado, el juez ha ido citando a distintas personas clave en relación con esta parte secreta. Sergio Ríos declaró durante horas y también se ha escuchado al propio Luis Bárcenas y al que fuera director adjunto operativo Eugenio Pino. La citación de Cospedal será necesariamente el siguiente paso y el magistrado tendrá que decidir si la oye como testigo o si el incremento de indicios en su contra conduce a que lo haga como investigada, apuntan las fuentes consultadas.

El futuro procesal de la ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal y de su marido, Ignacio López del Hierro, se ha complicado a consecuencia del avance de las investigaciones en la pieza del caso Villarejo bautizada como Kitchen, en la que se investiga el espionaje irregular en la etapa de gobierno de los populares al extesorero Luis Bárcenas. La parte secreta del procedimiento, en la que el chófer Sergio Ríos constituye el centro, ha arrojado indicios de una mayor intervención de la que fuera presidenta de Castilla-La Mancha que apuntan a una posible citación tras la Navidad, dicen fuentes jurídicas.

Comisario Villarejo Audiencia Nacional Jorge Fernández Díaz
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