ANTE LA INCERTIDUMBRE Y LA MALA GESTIÓN

El caos de la Comunidad lastra la estrategia de PP y Cs y pone en alerta al Ayuntamiento

Dos días de incertidumbre con comparecencias anuladas y retrasadas hacen saltar las alarmas en el consistorio, preocupado por que la Comunidad empañe su gestión y lo arrastre

Foto: El líder del Partido Popular, Pablo Casado (d), conversa con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso (i). (EFE)
El líder del Partido Popular, Pablo Casado (d), conversa con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso (i). (EFE)
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Desde el inesperado anuncio del viceconsejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Antonio Zapatero, de que el miércoles por la mañana se desmarcaba de sus superiores adelantando que la región se planteaba "restricciones y confinamientos selectivos" hasta que la presidenta, Isabel Díaz Ayuso, dio cuenta de las medidas finales este viernes por la tarde (restricciones de movilidad en 37 áreas) pasaron más de 48 horas y tres retrasos en la comparecencia. Al desconcierto generado en el seno del Ejecutivo regional, se sumaron dos días de incertidumbre para la ciudadanía madrileña, especialmente la que habitaba en los distritos del sur de la capital y los municipios más afectados, que asistieron a una suerte de enredos y declaraciones sin ninguna concreción. Tampoco la intervención de ayer fue un mensaje tranquilizador.

Y mientras el caos se acumula en la Puerta del Sol, el PP nacional ve lastrada su estrategia de confrontación con Pedro Sánchez por la gestión de la pandemia y el Ayuntamiento de Madrid, otra administración muy afectada, no esconde ya su preocupación.

El consistorio que lidera José Luis Martínez-Almeida en coalición con el partido de Begoña Villacís se reunió de manera inmediata tras las declaraciones de Ayuso, retrasadas hasta la tarde del viernes por las "complicaciones jurídicas". Ya el jueves habían mantenido su habitual junta de Gobierno con un evidente malestar por la falta de información. El Ayuntamiento madrileño, que se ha convertido en una referencia de gestión a nivel local en toda España, teme que las confusiones y la mala gestión que arrastra la Comunidad gobernada por los mismos partidos acabe empañando la actuación municipal.

Las críticas se sucedieron en esa reunión, a puerta cerrada, tratando de guardar las formas públicamente. Pero miembros del Gobierno local no esconden que si en la Comunidad estuvieran gobernando otros partidos, la incomodidad ya se habría hecho patente hace tiempo. "La imagen de descontrol no puede continuar. Nos estamos planteando algún tipo de cortafuegos hasta que esto pase, porque no podemos asumir esta situación como propia", aseguran fuentes cercanas a Cibeles. Otro de los reproches que hacen algunos dirigentes municipales es el rechazo continuo del Gobierno regional a los recursos municipales ofrecidos, desde centros del consistorio para aislar a infectados hasta rastreadores o cursos de formación de rastreo.

El mismo viernes por la mañana, Ayuso volvió a retrasar su comparecencia hasta la tarde. En el Ayuntamiento, para su sorpresa, no sabían nada de las medidas que confirmaría después. El consistorio ha intentado desmarcarse de esa gestión a pesar de que apenas tiene competencias en estos momentos para controlar la expansión del virus. Eso sí, la junta de Gobierno se reunió de forma extraordinaria el mismo viernes a última hora para adecuar lo anunciado por la Comunidad a la realidad municipal, anunciando refuerzos en la limpieza. Este sábado se reunirán con los 21 presidentes de los distritos para coordinar las medidas, y después harán lo mismo con los servicios de emergencias y policía municipal. El objetivo pasa en todo momento por diferenciarse de la Comunidad y lanzar un mensaje de tranquilidad y certidumbre a los ciudadanos.

En las direcciones nacionales de PP y Ciudadanos la preocupación no es menor. Génova insiste en mantener un perfil bajo poniendo el foco en el Gobierno nacional, "responsable exclusivo en las epidemias y pandemias", tratando de rebajar la presión sobre Madrid, pero sin respaldar abiertamente a la presidenta autonómica. Ocurrió el jueves, cuando el caos había estallado, y el líder del PP viajó a Badalona para defender su ley antiokupas, borrándose de la polémica en la capital. Y volvió a suceder este viernes —cuando ya se había confirmado que Ayuso retrasaba de nuevo su comparecencia— y Casado reprochó al Ejecutivo de Sánchez "pretender derivar su negligencia a las comunidades autónomas".

El presidente de los populares consideró que en la segunda oleada del virus, cuyo inicio se establece en pleno verano aunque se ceba especialmente con Madrid como región más afectada de Europa, "lo que estamos viendo es todo un ejemplo de cobardía, irresponsabilidad y deslealtad que no se ha visto en ningún otro país del mundo". Casado insistió en que "la pandemia se está ensañando con los gobiernos nacionales que peor lo están gestionando, como el de Sánchez, a la cola de todo el mundo".

Fue la manera que encontró el líder de la oposición de pronunciarse sobre la Comunidad de Madrid, que amenaza ya con llevarse por delante toda la estrategia de confrontación que el PP ha desplegado en los últimos meses, comparando dos modelos de gestión: el de Madrid frente al de Sánchez y Podemos. Hasta ahora, en Génova y en los ayuntamientos de la región la máxima era sacar pecho por las decisiones que el Gobierno de Ayuso tomó desde el primer momento, adelantándose incluso a algunas medidas nacionales, en la primera oleada de marzo. El cierre de los colegios, con consecuencias de dudoso éxito en las comunidades vecinas, fue un ejemplo.

Con todo, en el PP también repiten que la "competencia exclusiva" frente a las pandemias declaradas internacionalmente es del Ministerio de Sanidad, según la ley de salud pública que precisamente aprobó Zapatero en 2011. "Sánchez ha tardado seis meses en venir a interesarse por su responsabilidad a pesar de que Ayuso se lo ha pedido en todas las conferencias de presidentes", aseguran en Génova, recalcando que Madrid "no es otra región más" porque la estructura radial del Estado la convierte en el paso de millones de ciudadanos de toda España. También recuerdan que Madrid no tiene cuerpo de policía autonómica y, por tanto, la restricción de aforos o de movilidad depende de la Delegación del Gobierno.

En las últimas semanas los datos de contagio se han disparado en Madrid, y la ausencia absoluta de medidas han terminado por silenciar a esos regidores madrileños que ahora mismo reconocen que la preocupación va en aumento. El PP ve en riesgo su relato contra el Ejecutivo, y a ello suma el goteo incesante de noticias sobre la 'operación Kitchen', el último gran caso de corrupción que estrecha el cerco sobre la cúpula de Mariano Rajoy con la imputación este mismo viernes del que fuera su ministro del Interior y amigo, Jorge Fernández.

También en Ciudadanos crece la presión ante los continuos rifirrafes que mantienen los propios socios de Gobierno en la Comunidad con Ignacio Aguado a la cabeza, con una oposición que no se cansa de decir que la situación es "insostenible".

El próximo lunes tendrá lugar la reunión entre Sánchez y Ayuso en la Puerta del Sol tras la correspondencia intercambiada entre ambos y unas relaciones institucionales rotas (con la excepción del ministro de Sanidad y el consejero del ramo) que la presidenta aseguró que ya han comenzado a restituirse.P

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