COMPARECENCIA TRAS EL CONSEJO DE MINISTROS

Moncloa redobla el aviso a UP: el acuerdo de gobierno deberá ser "adaptado" para los PGE

Montero advierte de que se harán las cuentas públicas "teniendo los pies en el suelo", un mensaje a los morados. Sí añade que el pacto no se modifica, sino que se "priorizarán" políticas por el momento

Foto: Las ministras de Hacienda, Educación e Industria, María Jesús Montero, Isabel Celaá y Reyes Maroto, este 16 de junio en la Moncloa. (EFE)
Las ministras de Hacienda, Educación e Industria, María Jesús Montero, Isabel Celaá y Reyes Maroto, este 16 de junio en la Moncloa. (EFE)

El Gobierno y, en concreto, la Moncloa y el PSOE, mandan dos mensajes claros de cara a la próxima negociación de Presupuestos. Uno, que la hoja de ruta pactada con Unidas Podemos deberá ser "modulada", "adaptada" a la nueva realidad post-covid y flexible para absorber las demandas de los grupos. "Hay que tener los pies en el suelo". Dos, que los socialistas conversarán a izquierda y derecha. Con los socios de investidura, pero también con Ciudadanos, sin cerrar las puertas a ninguno, y sin admitir "vetos cruzados". Se trata de cuadrar el círculo. Una operación dificilísima, pero que Pedro Sánchez va a intentar.

Con la salida de la emergencia sanitaria del coronavirus —este domingo a las 00:00 toda España entrará oficialmente en la nueva normalidad, el estadio que ya estrenó Galicia este lunes—, reflotar algunos de los temas pendientes de legislatura, y los Presupuestos Generales del Estado para 2021 son el salvavidas imprescindible para el bipartito. El pasaporte de la estabilidad. El jefe del Ejecutivo ya fue lanzando los primeros mensajes el pasado domingo en su comparecencia ante los medios, que fueron completados el lunes con la rueda de prensa del coordinador del consejo político federal del PSOE y presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, y remachados este 16 de junio tras el Consejo de Ministros por la portavoz del Gobierno, María Jesús Montero.

Moncloa redobla el aviso a UP: el acuerdo de gobierno deberá ser "adaptado" para los PGE

"Tenemos que tener esa capacidad de dejarnos guiar por nuestro acuerdo programático, pero también tener los pies en el suelo, para escuchar a todos, y para concitar las mayores alianzas posibles. Este Gobierno por sí solo no puede aprobar un Presupuesto. Se ve obligado a dialogar, a escuchar, a recibir y a incorporar. Eso significa modular su propia hoja de ruta que tenía prevista antes de que ocurriera esta pandemia", sentenció con rotundidad la también titular de Hacienda.

El Gobierno, dice Montero, "se ve obligado a dialogar, a escuchar, a recibir y a incorporar. Eso significa modular la hoja de ruta que tenía prevista"


El Gobierno sigue reivindicando la "hoja de ruta" del pacto de coalición que Pedro Sánchez y Pablo Iglesias firmaron en diciembre de 2019. No es que el Ejecutivo "vaya a modificar el acuerdo programático con Unidas Podemos", que de alguna manera, señaló Montero, "impregna la totalidad de las acciones del Gobierno" desde que se constituyó en enero y que está presente "todos los días", pero ahora, con el estallido del covid, hay que "priorizar y adaptar a las exigencias y circunstancias del momento", y habrá que escoger de entre todas las medidas en él contenidas "cuáles son las que más contribuyen a la reconstrucción" del país, cuáles sirven más para fortalecer el tejido productivo y dinamizar el mercado laboral. "Los recursos son limitados y las necesidades, muchas", insistió.

3.000 M € del IMV

España actuará, en consecuencia, como otros países, que han tenido que recalcular su camino con la pandemia. El acuerdo con Unidas Podemos es el "pegamento de cohesión" para los socios, es la hoja de ruta que ha de servir de "guía", pero que ha de "modularse" y "adaptarse al entorno concreto". Significa "volver a priorizar" políticas sobre lo que ya estaba priorizado. "Es obligado hacerlo. No podemos hacer como si la pandemia no hubiera ocurrido de cara a la elaboración de los Presupuestos", insistió.

Desde el Ejecutivo se señala que no se trata de cuestionar el pacto fiscal con UP, sino de contener el gasto, más aún sin saber el margen de Bruselas

Además, el Ejecutivo espera que la Comisión de Reconstrucción abierta en el Congreso le oriente sobre qué materias hay que enfatizar el próximo año. Algunas son perentorias y obvias, como la vuelta al curso escolar y el acento en la digitalización de las aulas —razón por la que Montero estaba acompañada en la sala por la ministra de Educación, Isabel Celaá, además de por la titular de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto—, o el fortalecimiento de la sanidad. Pero en todo momento, remarcó Montero, el Gobierno habrá de tener "los pies en el suelo" y ser capaz de "concitar las mayores alianzas posibles".

Moncloa redobla el aviso a UP: el acuerdo de gobierno deberá ser "adaptado" para los PGE

El mensaje de la portavoz, por tanto, era muy obvio. Fuentes del Ejecutivo señalaron que no se trata tanto de modular el pacto fiscal. O sea, las subidas de impuestos (sociedades, rentas más altas...) comprometidas en el acuerdo con Unidas Podemos, sino tener contención en el gasto. No se puede "pretender" sacar adelante todo el programa de legislatura en un año, indicaron. Máxime cuando ya está en marcha el ingreso mínimo vital (IMV), que supone un desembolso de 3.000 millones al Estado. El mensaje a los morados, y también a los socios, es que las políticas de gasto habrán de ser muy bien medidas, sobre todo porque aún se desconoce qué margen de déficit permitirá Bruselas.

La intención de Hacienda es presentar el Presupuesto en el plazo que marca la Constitución, a finales de septiembre, lo que obligaría a tener aprobada la nueva senda de déficit. El Ejecutivo está a la espera de que la Comisión Europea aclare qué desvío de las cuentas públicas autoriza. También está en el aire el plan de reconstrucción de la UE, que podría alcanzar 750.000 millones de euros, de los cuales 140.000 llegarían a España a través de transferencias y préstamos. De ser así, el Gobierno baraja una colosal inversión de 150.000 millones para hacer frente a la crisis. Una respuesta keynesiana diametralmente opuesta a la que siguió a la hecatombe económica de 2008.

"Aparquemos esas cuestiones"

PSOE y Unidas Podemos suman 155 escaños, a 21 de la mayoría absoluta, recordaba Sánchez el pasado domingo. La realidad aritmética, y la posibilidad de un horizonte electoral en otoño en Cataluña hace que la Moncloa no quiera cerrar ninguna puerta a nadie. El presidente va a jugar la carta de que la destrucción de la pandemia obliga a todas las formaciones a arrimar el hombro. "Es ahora o nunca. No hay ningún elemento que pueda anteponerse al interés general", insistió Montero. "No es momento de matices, pero tampoco de vetos cruzados [...]. Los ciudadanos nos esperan". La portavoz intentaba combatir un escenario que se prevé imposible: sumar a la vez a Cs y a ERC. Los naranjas combaten al independentismo y se dicen incompatibles con las políticas "surrealistas" de Unidas Podemos. ERC, por boca de su portavoz en el Congreso, Gabriel Rufián, conmina a su vez a Sánchez a elegir, y advierte de que Cs es "Vox en fase 1".

El Gobierno no cierra las puertas ni a Cs ni a ERC para los PGE, de ahí que reclame que no haya "vetos cruzados" y se busque "un denominador común"

Montero, por ello, llamó a buscar el acuerdo en medidas que contribuyan a la recuperación, que sean el "común denominador", porque no ha habido un momento "que más lo aconseje" que este. Hay que fortalecer los servicios públicos, reactivar la economía y aprovechar la oportunidad para "acelerar cambios disruptivos y transformadores", apuntó, y la envergadura de ese desafío exige que los partidos no se detengan en "diferencias" ni acentúen sus discrepancias ideológicas. "Aparquemos por una vez esas cuestiones y fijémonos en las propuestas que queremos debatir".

Moncloa redobla el aviso a UP: el acuerdo de gobierno deberá ser "adaptado" para los PGE

Fuentes del Ejecutivo insistieron en que Hacienda jugará a varias barajas en la negociación presupuestaria, aunque que es "difícil" compatibilizar a ERC y Cs. Pero entiende que no puede descartar ningún socio, porque el 'president' de la Generalitat, Quim Torra, será probablemente inhabilitado en septiembre, lo que conduciría a Cataluña a unas elecciones autonómicas anticipadas. Y en ese escenario, el apoyo o abstención de los republicanos no está tan garantizado. Ello exige a Sánchez a tocar otras puertas. La de Cs, formación que no entusiasma a Unidas Podemos, pero con la que la Moncloa ha reforzado lazos en estas semanas de pandemia. Pero, como decía ayer Vara, la prioridad es dar con un Presupuesto "que sume", lo que exigirá cesiones de todos.

Como guiño a ERC, Montero reiteró que el presidente no pone problema a que se retome la mesa de diálogo con Cataluña en julio, y que además será una señal de la vuelta a una cierta normalidad. Pero falta por concretar "fecha, hora y lugar" del próximo encuentro. "Por supuesto seguimos pensando que solo puede haber una solución dialogada en Cataluña", rubricó la portavoz.

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