"Es necesario mantener el esfuerzo colectivo"

Sánchez anuncia "sucesivos estados de alarma" y buscará otros Pactos de la Moncloa

El presidente pedirá al Congreso una primera prórroga hasta el 26 de abril, pero habrá más extensiones porque la vuelta a la normalidad será gradual. Sí se levantará el parón de la economía

Foto: Pedro Sánchez, durante su comparecencia en la Moncloa este 4 de abril. (Borja Puig | Moncloa)
Pedro Sánchez, durante su comparecencia en la Moncloa este 4 de abril. (Borja Puig | Moncloa)

El estado de alarma actual se prorrogará en España otros 15 días más para evitar la propagación del coronavirus. Hasta el 26 de abril (o las 24 horas del 25-A). Pero eso no significa que, tras ese periodo de dos semanas, la vida vuelva a la normalidad. Entonces, si los datos acompañan, habrá una transición, un plan paulatino de desescalada, en el que se irán levantando muy poco a poco medidas para evitar una segunda oleada de contagios que pille al sistema sanitario con las fuerzas muy mermadas. Habrá, pues, "sucesivos estados de alarma", que se irán modulando y que serán necesarios porque no hay aún una vacuna que prevenga la expansión de la enfermedad.

Es la decisión adoptada por Pedro Sánchez este sábado, después de escuchar el criterio del comité científico y del gabinete técnico de gestión de la crisis del coronavirus, que son quienes escrutan las estadísticas y siguen la evolución de la pandemia. El objetivo es reducir el número de contagios —crecen a un ritmo del 6%, según los últimos datos ofrecidos por Sanidad— y evitar el colapso hospitalario. De este modo, se prolongará el confinamiento general de los ciudadanos, por lo pronto, dos semanas más, pero durará más allá de ese plazo. Lo que sí se levantará es el parón de la actividad no esencial. El deshielo de la actividad económica arrancará, por tanto, pasada la Semana Santa, a partir del 12 de abril.

El paso dado este sábado por el presidente del Gobierno —y que enseguida trasladó a los líderes de la oposición—, que confirmaron primero fuentes del Ejecutivo a El Confidencial y que después anunció él mismo durante una larguísima comparecencia en la Moncloa, cumple los pronósticos de los últimos días. Como ya había avanzado este diario, era el criterio más extendido en el puente de mando del Gabinete. Los datos han mejorado en la última semana, ralentizándose el aumento de nuevos positivos (desde el 20% del miércoles 25 de marzo al 5,97% de ayer), pero siguen sin ser suficientes como para levantar las restricciones. "Es necesario mantener el esfuerzo colectivo", alegó, apelando a la "unidad" colectiva y a la tripleta que inserta en sus últimos discursos: "Sacrificio, resistencia y moral de victoria". Lo hizo antes de anunciar que su Ejecutivo "trabajará" para ahormar unos nuevos Pactos de la Moncloa, con la pretensión de reconstruir el tejido social y productivo, tal y como se hizo en 1977.

Sánchez anuncia "sucesivos estados de alarma" y buscará otros Pactos de la Moncloa

La prórroga, que deberá ser acordada por el Consejo de Ministros del martes y autorizada el jueves por el pleno del Congreso, supondrá que los ciudadanos tendrán restringida su circulación por otras dos semanas. Exactamente igual que ahora. A partir de las 00:00 del 26 de abril, continuará la alarma, pero otro tipo de alarma. "Me someto a estos 15 días de nuevo de prórroga, pero ya anuncio que vendrán más días. Pero insisto: no los mismos, serán distintos, empezaremos a recorrer ese pasillo, a hacer esa transición y a recuperar algo de nuestra vida no solamente personal sino también económica y social", anunció el presidente, quien quiso ilustrar su mensaje con una imagen. A partir del 26-A, los españoles no saldrán a la calle como siempre, sino que recorrerán ese "pasillo", que será más largo o más corto en función de los datos de evolución de la pandemia y del grado de cumplimiento de las normas. "Comprendo lo difícil que resulta prolongar aún dos semanas más este esfuerzo y este sacrificio [...]. Para muchos son los días más difíciles de nuestra vida", señaló, intentando mostrar empatía por los enfermos y por aquellos que han perdido a sus seres queridos. Pero, una vez se "doblegue la curva" España estará lista, por tanto, para transitar progesivamente a una cierta "cotidianeidad".

"Me someto a estos 15 días de prórroga, pero ya anuncio que vendrán más días. No los mismos, empezaremos a recorrer ese pasillo", advierte


El Gobierno ya está trabajando en ese plan de desescalada desde hace varios días con un equipo de epidemiólogos y científicos —órgano que preside la vicepresidenta cuarta, Teresa Ribera, como informó este diario—, para cuando baje la curva de contagios. Pero ya avisó de que será muy lento y gradual. "No podemos precipitarnos, relajarnos, desunirnos, porque desencadenaría una segunda ola" de casos cuando ya el sistema sanitario está muy tocado tras el "bestial" impacto del coronavirus en todos los órdenes. Se abrirá paso, afirmó, una "nueva normalidad social", distinta a la actual. Tras el 26-A, en definitiva, "no habrá acabado todo", aunque "no significará" que se mantenga el mismo estado de alarma. "La victoria es posible y está cada día más próxima", animó durante su discurso [aquí en PDF].

"La gran crisis de nuestras vidas"

La "hibernación" de la economía solo se prolongará hasta la fecha prevista, hasta el próximo jueves. Sánchez explicó, en el turno de preguntas durante la rueda de prensa telemática, que la pretensión de su Gobierno con el real decreto ley aprobado el pasado domingo —"criticado por algunos" y fuente de "temor" para otros, admitió— era reducir al máximo la movilidad, asimilarla a la del fin de semana. Un esfuerzo extra para frenar más aún la curva de contagios. Los españoles "han entendido" la decisión, dijo, y los números indican que se está llegando a "cumplir con esos objetivos". Pero "no significa" que se vaya a prorrogar esta medida más allá de la Semana Santa. Esto es, se retornará al estado de alarma que se implantó el 14 de marzo. Aunque no se bajará "la guardia". Ya lo recordaba un ministro de peso a este periódico minutos antes de la comparecencia (de una hora en total) del presidente: "El permiso retribuido recuperable era solo para unos días", desde el 30 de marzo al 9 de abril.

Todos los partidos vamos a trabajar en unos nuevos Pactos de la Moncloa para relanzar y reconstruir la economía y el tejido social

Sánchez, como en otras ocasiones, no ahorró dramatismo para describir la situación, aunque abriera una puerta a la esperanza en paralelo. Esta es "la gran crisis de nuestras vidas", una "encrucijada histórica". Y como tal también requerirá una respuesta posterior armónica. Unitaria. Por eso el Ejecutivo buscará la difícil concertación de todos los partidos y de los agentes sociales, como en la Transición, para reactivar el país una vez superado el primer golpe de la pandemia. "Todos los partidos, con independencia de su ideología, vamos a trabajar en unos nuevos Pactos de la Moncloa para relanzar y reconstruir la economía y el tejido social y para que nuestro país no quede bloqueado", aseguró el líder socialista.

Sánchez anuncia "sucesivos estados de alarma" y buscará otros Pactos de la Moncloa

Será necesario, por tanto, "tomar decisiones trascendentales que condicionarán el futuro de los más jóvenes", de modo que hará falta "una unidad mucho más fuerte y compacta". La unidad habrá de darse "en todos los frentes, en el social, el institucional, de las fuerzas políticas y del ámbito europeo". Igual que los ciudadanos "están remando en la misma dirección" y están comportándose de manera "ejemplar", solidaria, así han de comportarse, a su juicio, todas las fuerzas políticas para abordar la reconstrucción [consulte aquí en PDF el discurso inicial y las preguntas y respuestas].

Europa "no puede fallar"

Aunque Sánchez no dio pistas concretas de cómo se abordará la desescalada, sí señaló que el Gobierno "garantizará la provisión de mascarillas" y de geles hidroalcohólicos para proteger no solo a los sanitarios, sino a los trabajadores y "al conjunto de la población". Además, adelantó que se establecerá un precio, igual que se ha hecho con los servicios funerarios, para asegurar la provisión de este material a las personas con menos recursos. Es una "exigencia" que el Gobierno se impone y un "derecho", dijo, de los ciudadanos.

España "nunca va a renunciar a los eurobonos", insiste Sánchez, volviendo a apelar a la UE a que sea consciente de que ahora se la juega

También, como ha venido haciendo en las últimas semanas, el presidente elevó su voz a la UE. "Europa no puede fallar esta vez, es la hora de que Europa proteja a los europeos frente a esta calamidad y esta desgracia... Se ha resistido durante demasiado tiempo a dar pasos para avanzar", defendió. Insistió en que su Ejecutivo no va a darse por vencido en la reivindicación de mutualizar la deuda. España "nunca va a renunciar a los eurobonos", y tal determinación es "total y absoluta", porque "eso es la solidaridad y eso es Europa" y "si la Unión Europea existe es para hacer frente a este tipo de crisis" que afectan a todos los socios, y no solo a aquellos que no han hecho sus deberes. "Estamos en un punto de inflexión evidente", abundó, y eso es lo que remarcará esta semana, en la próxima reunión del Consejo Europeo.

Sánchez anuncia "sucesivos estados de alarma" y buscará otros Pactos de la Moncloa

En definitiva, el Gobierno cree que Europa debe poner lo mejor de sí misma, porque ya lo hizo "después de la II Guerra Mundial" y ha de hacerlo ahora, porque la dimensión de la crisis es mayúscula y se juega la "fortaleza o el debilitamiento" de la propia Unión. Sánchez se mostró convencido de que incluso los países más reticentes "al final serán conscientes de que para salvaguardar y fortalecer este proyecto común que se llama Europa" tendrán que sacar lecciones de la pandemia y avanzar en el proyecto comunitario. El mensaje se dirigía a los Estados más estrictos, en particular Alemania y Holanda, que se oponen a activar mecanismos como los eurobonos, que servirían de muro de contención frente a un potencial acoso de la deuda soberana de las naciones más afectadas, España e Italia.

Los líderes de la oposición dejaron constancia, a través de Twitter, de su conversación con el presidente, que se produjo después de la reunión semanal con el comité científico y de la cita diaria (y presencial) del gabinete técnico de gestión). Tanto Pablo Casado (PP) como Inés Arrimadas (Ciudadanos) respaldaron públicamente la extensión del periodo de alarma. "Le he vuelto a transmitir el apoyo del Partido Popular para las medidas de contención contra el coronavirus. La lealtad y la unidad exigen eficacia y transparencia", escribió el presidente de los conservadores, bajando el diapasón de la crítica pero con toque de atención incluido. "Desde Ciudadanos apoyamos la prórroga del estado de alarma —señaló la nueva jefa de la formación naranja— y pedimos al Gobierno que impulse además unos nuevos Pactos de la Moncloa. Si consensuamos todas las medidas sanitarias y económicas seremos más eficaces y fuertes frente al Covid-19". El jefe de Vox, Santiago Abascal, declinó conversar con el presidente porque pide su dimisión.

Que no atiendan a los que hagan "reproches"

Sánchez no quiso entrar al trapo de la oposición. Es más, dirigió su mensaje a todos los ciudadanos, especialmente a los jóvenes, para que no escuchen a los que "no aportan soluciones, solo reproches", a los que creen que el "egoísmo" les protegerá. "Podemos tener una actitud completamente distinta, podemos comprender que el mundo que viene, en el que ya estamos, no volverá a ser como el de ayer, pero aún menos como el de antes de ayer, cuando las gentes vivían ignorando a los demás y la sociedad carecía de protección colectiva".

Sánchez se dirige a los jóvenes, para que entiendan que los "esfuerzos" de hoy serán el "beneficio" de mañana y proclama su "orgullo" de la sociedad

La "fuerza" de la sociedad viene "de poder contar los unos con los otros". Por eso son necesarios los jóvenes, porque —dijo citando al poeta persa Saadi— "todos los seres humanos somos parte de un mismo cuerpo". También le interesaba dirigirse a la juventud porque el país tendrá que endeudarse para afrontar la emergencia sanitaria y cubrir los destrozos que provoque, se les detraerán recursos y solo lo entenderán las nuevas generaciones si se fortalece lo público, insistió, si se sigue luchando contra el cambio climático. Han de ver, proclamó, que el "esfuerzo de reconstrucción" de hoy será su "beneficio" de mañana. A los mayores, los más vulnerables, les aseguró que España "no se desentenderá" de ellos, les cuidará como ellos hicieron con los que les siguieron.

Sánchez anuncia "sucesivos estados de alarma" y buscará otros Pactos de la Moncloa

El líder socialista salpimentó su intervención inicial (y también las respuestas, que llevaba muy trabajadas) de un tono patriótico. Llamó a la "resistencia" a no decaer, a no atender a "mentiras y bulos", a no ceder al "miedo" ni tampoco a la "rabia". Y manifestó con rotundidad su "orgullo" por formar parte de la sociedad española y del país, el "honor" de ser presidente del Gobierno. Sánchez es consciente de que la historia le medirá por su respuesta a esta crisis. La mayor hecatombe, como él ha insistido en estas semanas, desde la Guerra Civil, la que reordenará con seguridad el mundo, la que cambiará a la sociedad, y no forzosamente, cree, para mal.

Un giro para implicar a los partidos y también para "retratarlos"

Pedro Sánchez insistió mucho durante su comparecencia en que una vez que concluya la siguiente prórroga, la que se extiende hasta el 26 de abril, podrá comenzar, si todo va bien, la desescalada. Una "segunda etapa" en la que se retornará a una cierta vida a la vez que se despliegan "las medidas necesarias para mantener a raya la epidemia". Será así mientras no se logre una vacuna o un tratamiento "eficaz" contra el Covid-19, dijo. 

Fuentes de la Moncloa señalaron que el discurso del presidente de este sábado era importante, porque era el primero en el que podía afirmar que se "se está comenzando a ganar la batalla contra el virus", porque las medidas de confinamiento se han probado "útiles". Abría tibiamente una puerta al futuro, también con dramatismo, pero algo más esperanzadora. No obstante, sí quiso alertar de que nada será fácil y de que la recuperación de la vida llevará mucho tiempo y supondrá mucho sufrimiento. La alocución funcionaba por tanto de aviso, de constatación "realista" de que el coronavirus ha arrasado mucho más de lo que pueda creerse. 

 

El presidente, además, corrigió su estrategia. De no contar con la oposición a convocarla para esos Pactos de la Moncloa. "La urgencia de estas semanas atrás te exigía tomar medidaas rapidísimas. La segunda fase permite otros tiempos -explicaban en su equipo-. No es que se vea forzado a cambiar el paso, es que el momento será otro. Y vamos a ver cómo se retratan todos los partidos". En el Ejecutivo calculan que Sánchez se "refuerza" ofreciendo esa mano tendida, mientras que el PP es el que tiene el papel más complicado, porque sufre el marcaje de Vox. "Pablo Casado, sentándose, pierde, porque quien lo capitaliza siempre es el presidente".

¿Supondrá esta segunda etapa un cambio de alianzas? Es pronto para saber, señalan en el Ejecutivo. "Eso es política precoronavirus. Estamos todos cambiando la forma de ver las cosas. No se puede ver ya en esos términos la política", indica un alto cargo. Lo que es cierto es que la dinámica de la legislatura ha mutado de manera radical. Para empezar, Cataluña ha pasado a un segundo plano. Y el papel decisivo de fuerzas como ERC retrocede. "Ahora se inaugura una etapa de geometría variable", apunta otro miembro de la Moncloa. El Covid-19 modifica todos los esquemas de trabajo, pero el horizonte más inmediato ya es muy difícil de pronosticar. 

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