CARTA A SUS 22 MINISTROS

Sánchez pide a sus ministros "acción" ya y desplaza el Consejo a los martes

El presidente demanda a su Gabinete que emplee "energía" y sirva a todos los españoles y anuncia que la reunión semanal del Gobierno se traslada a comienzos de semana. Dejará de ser los viernes

Foto: Pedro Sánchez, flanqueado por sus cuatro vicepresidentes, en la primera reunión del Consejo de Ministros, este 14 de enero. (EFE)
Pedro Sánchez, flanqueado por sus cuatro vicepresidentes, en la primera reunión del Consejo de Ministros, este 14 de enero. (EFE)

La comparecencia del portavoz del Gobierno viernes tras viernes no se repetirá más. Al menos, en este mandato. Pedro Sánchez ha decidido desplazar la reunión semanal del Consejo de Ministros al martes. Nuevo Gabinete, nueva pauta de trabajo. Se trata, cree el presidente, de invertir los hábitos para "anticipar y programar". Trasladar con más ahínco la señal de que este es un Ejecutivo "de acción".

El jefe del Gobierno trasladó ese cambio de planes, que acaba con años y años de tradición de Consejo de Ministros los viernes, en una carta [aquí en PDF] que dirigió a los 22 integrantes de su equipo en esta primera reunión del nuevo Gabinete de coalición. Ya escribió una misiva a sus ministros en junio de 2018, cuando llegó a la Moncloa, y ahora repite el procedimiento. Escrito, el de este 14 de enero, en el que demanda a su equipo que sea "resolutivo", que actúe, que emplee "energía" y que sirva a todos los españoles. Y vuelve a avisar a Unidas Podemos: el Ejecutivo será "plural", tendrá distintas "voces", pero una sola dirección.

Sánchez defiende que España "necesita un Gobierno de acción, un Gobierno que actúe, que se ponga manos a la obra sin perder tiempo". "El equipo que formamos debe mostrar cada día, en cada acto, su resolución y su energía. Ha de ser un Gobierno proactivo, resuelto y ejecutivo". Por ello, explica Sánchez, se buscará importar al funcionamiento del Gabinete métodos de organización que permitan "planificar" y anticiparse a los acontecimientos y "responder a los problemas con premura y eficacia". "Precisamente por eso programaremos nuestras reuniones ordinarias de Consejo al comienzo y no al final de la semana, para anticipar y programar", anuncia. La Comisión General de Secretarios de Estado y Subsecretarios, la que prepara y filtra las reuniones del Gabinete, que hasta ahora se citaba los miércoles, pasará a encontrarse los jueves "para preparar las deliberaciones y acuerdos del Consejo siguiente". La Moncloa no aclaró al principio cuándo en concreto habrá reunión del Gobierno, si lunes (que suele coincidir con las ejecutivas de los partidos) o martes (se solaba con las reuniones de la Mesa y la Junta de Portavoces de las Cámaras). Pero Sánchez confirmó en su comparecencia posterior que el Consejo se celebrará los martes de manera ordinaria.

Pero ese "espíritu activo, ejecutivo y resuelto", un mantra que Sánchez lleva repitiendo desde el debate de investidura, "no está ni mucho menos reñido con la actitud dialogante" que considera que ha de desplegar el Gobierno. Porque los españoles, tras un largo periodo de "choques y desencuentros", "avanzar en concordia", "rehuyendo los extremismos".

Distintos perfiles

El presidente insiste una y otra vez en que la coalición ha de ser lo opuesto a lo que entiende que es la oposición. Frente al "griterío y discordia" que proyectan las derechas, dice sin citarlas, hay una "política útil", "provechosa para la sociedad", capaz de "resolver problemas" y no de agravarlos. Una política, prosigue, que no utiliza lenguaje "hermético" —no deja de ser llamativo el uso de ese término tras meses de negociaciones con sus aliados y con ERC cerradas a cal y canto—, sino el de la "calle". Que practique en las instituciones lo que los ciudadanos en su vida normal: "Expresar con libertad y respeto sus preferencias, dialogar sobre las diferencias y acordar".

Sánchez dice a sus ministros que la singularidad y la "novedad" de un Ejecutivo de coalición, el primero en la historia de España desde la II República, debe servir para "fortalecer" las instituciones y "ampliar el espíritu de entendimiento y acuerdo". No solo para limar asperezas entre PSOE y Unidas Podemos, sino también en las relaciones con los demás partidos y con la sociedad. Un propósito que sobre el papel suena bien, pero que será difícil de llevar a la práctica por lo crispado del ambiente y los ataques durísimos de la oposición.

"Componemos un Gobierno plural, pero nacido con un propósito firme de unidad. Un Gobierno con procedencias diversas, pero con una sola meta"

De nuevo, el presidente recuerda que los perfiles que integran ahora el Consejo de Ministros son muy distintos: independientes y afiliados, mayores y más jóvenes, miembros con trayectorias profesionales muy distintas, activistas, académicos, personas que han desarrollado sus carreras en la universidad, en la empresa o en organismos internacionales. "Integramos por tanto algo más que un Gobierno de coalición, componemos un Gobierno plural, pero nacido con un propósito firme de unidad. Un Gobierno que se enriquece con procedencias diversas, pero que tendrá una sola meta. Que hablará con varias voces, pero para emitir el mismo mensaje", subraya, en la misma línea que hiciera el domingo, cuando presentó a los medios su nuevo Gabinete. Es la obsesión de los dos socios: que la alianza dure y no haya disfunciones ni ruidos. Pluralidad, sí, y unidad, también.

Sánchez pide a sus ministros "acción" ya y desplaza el Consejo a los martes

Y aunque las dos formaciones ya se han impuesto reglas de funcionamiento a través de un protocolo de coordinación, Sánchez cree que por encima de ellas hay dos "garantías de entendimiento y lealtad". "Una voluntad común de servir a España y a los españoles y una visión progresista de la sociedad. Es decir, la creencia de que nuestra sociedad puede alcanzar mayores cuotas de bienestar, de justicia y de libertad merced a la acción humana organizada". Y también como hiciera el domingo, el presidente reitera que el Gabinete busca una coalición "con la amplísima mayoría progresista de la sociedad española que quiere sacudirse el pesimismo y desea ver al país avanzar".

Observancia de los objetivos presupuestarios

En esta legislatura "apasionante", España debe encarar las cinco "grandes transformaciones" que vienen representadas por la composición del Consejo: robustecimiento de la economía y creación de empleo de calidad, cohesión territorial, justicia social, lucha contra la emergencia climática y la despoblación y consecución de la igualdad real de la mujer y combate a todo tipo de discriminaciones. También como sucediera en 2018, Sánchez reclama a su Gobierno que no pierda de vista la UE, puesto que España debe estar a la vanguardia del europeísmo, del "ideal europeo", porque es "sinónimo de progreso". "España tendrá un Gobierno resueltamente europeísta. Y también por eso, nos sentimos plenamente vinculados a los objetivos europeos de equilibrio presupuestario y control del déficit que derivan de nuestra pertenencia a la Unión Europea". Otro aviso clarísimo que ha quedado muy reflejado en el acuerdo con Unidas Podemos: todo el gasto respetará el rigor fiscal.

Sánchez recuerda el "europeísmo" que impregna a todo el Gabinete y la necesidad de controlar el déficit y lograr el equilibrio en las cuentas

Por último, el presidente recuerda a sus ministros que este Gobierno de coalición nace con la vocación de "servir a todos los españoles, porque no hay nada más progresista que unir al país", y arranca con el objetivo de "dialogar para resolver las diferencias". "Y actuará con un espíritu activo y resolutivo porque no hay nada más progresista que avanzar y poner a España en marcha, tras una década perdida". Sánchez se despide expresando "toda" su confianza y apoyo a sus ministros y les reclama también su "dedicación" y "lealtad".

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