Sánchez e Iglesias pactan hasta los desacuerdos en un protocolo de coordinación
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UNA ESTRATEGIA DE COMUNICACIÓN CONJUNTA

Sánchez e Iglesias pactan hasta los desacuerdos en un protocolo de coordinación

PSOE y Unidas Podemos firman un texto que les garantiza un funcionamiento conjunto sin ruidos durante la legislatura. En la mesa permanente tendrán mayoría los socialistas y estará el Gobierno

Foto: Sánchez e Iglesias pactan hasta los desacuerdos en un protocolo de coordinación
Sánchez e Iglesias pactan hasta los desacuerdos en un protocolo de coordinación

PSOE y Unidas Podemos intentarán actuar como un bloque de 155 escaños, no como dos partidos con almas diferentes. Quieren que todo esté atado y bien atado, sin espacio para la improvisación y sin dejar flancos débiles fáciles para la oposición. Ambas formaciones no solo compartirán el Gobierno a partir de la semana que viene, sino que se comprometen a trabajar conjuntamente sin ruidos, pactando las discrepancias y conduciendo una misma estrategia de comunicación. Es lo que queda blanco sobre negro en el protocolo de coordinación y funcionamiento que firmaron este miércoles los dos grupos parlamentarios, momento del que no se informó previamente a los medios, solo una vez la rúbrica ya estaba hecha.

[Consulte aquí en PDF el protocolo de coordinación PSOE-UP]

Los dos partidos, mediante este instrumento, "coordinarán su trabajo parlamentario y aseguran las dinámicas de trabajo que garanticen la estabilidad del Gobierno de coalición progresista" que presidirá ya Pedro Sánchez, quien hasta la próxima semana no dará a conocer la composición de su Gabinete al completo. Eso afirmaban fuentes del PSOE al lanzar a los medios el contenido de este documento.

El texto, de cinco páginas, se divide en cinco apartados y prevé que la maquinaria funcione de manera muy engrasada. Como "un solo Gobierno", según se afanaba en repetir este miércoles la vicepresidenta en funciones, Carmen Calvo, en una entrevista en TVE. De entrada, las dos partes se compromenten a que el nuevo Ejecutivo de coalición, el primero que nacerá en España desde la II República, se rija por los principios de "lealtad, cooperación, corresponsabilidad y estabilidad", actuando en todo momento con "diálogo, consenso, negociación y buena fe" para implementar eficazmente el programa conjunto de gobierno [aquí en PDF].

Consulte aquí en PDF el protocolo de coordinación y funcionamiento del acuerdo de Gobierno de coalición de PSOE y Unidas Podemos.
Consulte aquí en PDF el protocolo de coordinación y funcionamiento del acuerdo de Gobierno de coalición de PSOE y Unidas Podemos.

Además, la acción del Ejecutivo se desarrollará, "en todo momento", "con pleno respeto a la Constitución española y al resto del ordenamiento jurídico". En especial, cumplirán con lo previsto en el artículo 98 de la Carta Magna (que impone a los miembros del Gobierno dejar actividades profesionales por incompatibilidad, lo que obligará a Iglesias a dejar sus programas de televisión). Los integrantes del Gabinete "se comprometerán a la máxima discreción en relación con las negociaciones y acuerdos que se produzcan en el seno del Gobierno" y, de manera singular, en los dos órganos que se crearán para coordinar la acción entre los dos grupos. Esto quiere decir que acuerdan no airear sus diferencias. Evitar ruidos.

"Dinámico, ágil, operativo"

Por medio de este documento que firmaron este miércoles los representantes del PSOE —Adriana Lastra y Rafael Simancas— y de Unidas Podemos —Irene Montero, Ione Belarra y Jaume Asens—, se creará, en los 30 primeros días desde la conformación del nuevo Ejecutivo, una comisión permanente de seguimiento del acuerdo (o mesa permanente), con el objetivo de revisar el funcionamiento de la coalición y el cumplimiento de los objetivos propuestos, coordinar la acción entre los socios, unificar criterios y "consensuar posiciones políticas" para el desarrollo del programa de gobierno.

Esa mesa permanente se compone de dos representantes de la Presidencia del Gobierno, dos de la Vicepresidencia Primera (la que estará en manos de Carmen Calvo), dos de la Vicepresidencia Segunda (que dirigirá Pablo Iglesias), un miembro de la Secretaría de Estado de Comunicación (que liderará el PSOE), un representante del área de Comunicación de la Vicepresidencia Segunda, un integrante del Grupo Socialista y otro más del grupo confederal de Unidas Podemos-En Comú Podem-Galicia en Común.

Los socios actuarán con "corresponsabilidad y lealtad" y con "pleno respeto a la Constitución". Guardarán la "máxima discreción" cuando negocien

Es decir, en este órgano habrá una mayoría del PSOE: seis serán suyos y cuatro de UP. La mesa permanente se reunirá de manera periódica, a fin de que pueda funcionar de manera "dinámica, ágil y operativa" y se encargará de coordinar toda la acción de gobierno, de programar "las acciones de comunicación de las iniciativas de desarrollo del programa común de gobierno" y de "solventar las discrepancias que puedan surgir" en el ámbito del Ejecutivo bipartito respecto a la ejecución de los compromisos del acuerdo.

PSOE y Podemos se coordinarán en el Congreso para dar estabilidad al Gobierno

El segundo órgano es la comisión de seguimiento parlamentario, que también se constituirá en el plazo de 30 días. Esta sí será paritaria: cinco miembros del grupo socialista y otros cinco del grupo confederal. La comisión se encargará de analizar el nivel de progreso en las Cámara de los objetivos contenidos en el pacto, el impulso parlamentario de la aplicación de los acuerdos, la fijación de posición respecto a las iniciativas de otros partidos, resolver las diferencias y "coordinar" los grupos de PSOE y UP a efectos de comunicación y relación con los medios.

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Libertad cuando no peligre el Ejecutivo

El blindaje es prácticamente total. Socialistas y morados no solo se comprometen a dar apoyo en el Congreso, en el Senado y en el Parlamento Europeo a la acción del Gobierno y a actuar con unidad de criterio y de sentido de voto en lo que afecte a los acuerdos alcanzados en el programa compartido. También se recoge que si uno u otro grupo quiere presentar proposiciones de ley o no de ley, mociones o enmiendas a cualquiera de estas tres iniciativas que alcancen a los pactos de Gobierno, deberá comunicarlo a su socio con antelación suficiente para que acuerden los dos su presentación y la posición conjunta de voto. Además, si otro grupo presenta iniciativas que tengan que ver con la acción del Gabinete, tendrá que haber consenso entre PSOE y UP.

Los ministros "respetarán su ámbito competencial y evitarán opinar o dar publicidad a proyectos de otros ministerios" antes de ser aprobados

Más aún: cuando se trate de iniciativas que sean ajenas a la labor del Ejecutivo pero tengan "alta repercusión" mediática, los dos aliados deberán consultar su posición respectiva y buscar que las mismas no sean "contradictorias" entre sí, y en todo caso se comprometen a coordinar la comunicación de las mismas. Las medidas de control parlamentario deberán tener el conocimiento previo del Gobierno a través de la mesa permanente de coordinación. PSOE y UP también se conjuran para intentar concitar el "mayor respaldo parlamentario posible" a las iniciativas del Gabinete.

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El punto 12 del texto es el que permite una mayor libertad de actuación para cada parte. Socialistas y morados podrán mantener la libertad de voto siempre que se trate de "iniciativas que no afecten a los acuerdos explícitos alcanzados en el programa de gobierno progresista, a la acción unitaria del Gobierno o a los Presupuestos". En todo caso, los socios "se comprometen a coordinar la comunicación de todas estas iniciativas".

El líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, felicita a Pedro Sánchez tras lograr este ser investido este 7 de enero en el Congreso. (EFE)
El líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, felicita a Pedro Sánchez tras lograr este ser investido este 7 de enero en el Congreso. (EFE)

El cuarto capítulo del documento se consagra a la estrategia de comunicación conjunta, un punto no menor dada la trascendencia que tiene la acción del Ejecutivo, y más en un contexto de máxima fragilidad parlamentaria y con una oposición hostil. Las dos formaciones se comprometen a mantener una estrategia de comunicación "coordinada y compartida" respecto a las iniciativas y acciones que desarrollen en los ámbitos de gestión que cada parte asuma en el nuevo Gabinete. La mesa permanente se encargará de consensuar y concertar las líneas generales de la agenda de comunicación de las acciones que se vayan a poner en marcha.

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Coordinación con la SEC y los dos partidos

Los ministerios deberán comunicar con antelación a la Secretaría de Estado de Comunicación (SEC) —su titular es, desde junio de 2018, el periodista Miguel Ángel Oliver, aunque no se sabe aún si será confirmado o relevado en el cargo— los anuncios y compromisos que se vayan a realizar, igual que se adelantarán a los departamentos de prensa de PSOE y UP. Aquí hay otro punto clave, que se resume en que buscarán no pisarse: los ministros "respetarán su ámbito competencial propio y evitarán opinar o dar publicidad a proyectos de otros ministerios antes de ser refrendados por el Consejo de Ministros".

Si se remodela el Ejecutivo, "se mantendrá el número de áreas gestionadas por el PSOE y UP y su peso relativo en el conjunto del Gobierno"

¿Y qué pasa cuando surjan los problemas de convivencia, cuando haya desacuerdos? Eso también está previsto en el documento firmado este miércoles. Las discrepancias entre PSOE y UP serán "objeto de debate" para la búsqueda de posibles soluciones en la mesa permanente. Las divergencias menores, que no afecten al programa conjunto, podrán ventilarse en la comisión de seguimiento parlamentario.

De izqda. a dcha., Pablo Iglesias, Irene Montero, Alberto Garzón, Yolanda Díaz y Manuel Castells, los miembros de Unidas Podemos que integrarán el Consejo de Ministros. (EFE)
De izqda. a dcha., Pablo Iglesias, Irene Montero, Alberto Garzón, Yolanda Díaz y Manuel Castells, los miembros de Unidas Podemos que integrarán el Consejo de Ministros. (EFE)

Si hubiera una reestructuración del Ejecutivo durante la legislatura, "se mantendrá el número de áreas gestionadas por el PSOE y UP y su peso relativo en el conjunto del Gobierno en los términos acordados al inicio de la coalición". Aún no se conoce cuántas carteras tendrá el Gabinete, sí que habrá cinco integrantes morados: un vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, y cuatro ministros (Yolanda Díaz, Alberto Garzón, Irene Montero y Manuel Castells). Si la remodelación del Gobierno implica una "alteración sustancial" de lo pactado, las partes "volverán a abordar las cuestiones esenciales que se planteen" respecto a la nueva alineación de Sánchez.

Socialistas y morados señalan que la búsqueda del consenso y del diálogo serán la receta básica sobre todo cuando haya discrepancias. No obstante, si las diferencias fueran insalvables, al menos se acordará en la mesa permanente "su alcance y la publicidad que los socios darán" a las mismas, tanto en sede parlamentaria como ante los medios. Todo con el fin de "mantener la estabilidad del Gobierno y no erosionar la confianza de la coalición".

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