PRIMER ENCUENTRO DE LA EJECUTIVA PERMANENTE

Rivera reúne a su núcleo duro para afrontar otra ola de presión para investir a Sánchez

Cs arranca el curso convocando al nuevo comité ejecutivo permanente por primera vez. Encima de la mesa: analizar la situación política y los escenarios que se abren

Foto: Albert Rivera, durante su intervención en la reunión extraordinaria del consejo general de Cs el pasado julio. (EFE)
Albert Rivera, durante su intervención en la reunión extraordinaria del consejo general de Cs el pasado julio. (EFE)

El nuevo comité ejecutivo permanente de Ciudadanos se estrenará en los próximos días en su primera reunión tras las modificaciones aprobadas por el consejo general naranja el pasado 29 de julio. El órgano encargado de la gestión diaria del partido, que constituye en la práctica el verdadero núcleo duro de Albert Rivera, cuenta ahora con 16 integrantes (cuatro más) tras incorporar a Lorena Roldán (designada portavoz de la ejecutiva nacional en sustitución de Inés Arrimadas, que ocupa esa misma tarea en el Congreso), Marcos de Quinto, Ignacio Aguado —ya vicepresidente de la Comunidad de Madrid— y Marina Bravo, diputada autonómica catalana que tendrá un papel clave al asumir el área de Programas.

El encuentro estaba programado para el jueves por la mañana, aunque finalmente se aplazará después de que la diputación permanente del Congreso aprobara la comparecencia de Carmen Calvo el mismo día en un pleno extraordinario. Casi con toda seguridad la ejecutiva se reunirá el lunes.

El primer cónclave del curso político estará presidido por Rivera en la que será probablemente su primera aparición pública después de un mes en el que no ha comparecido ni una sola vez. El líder de Ciudadanos ha optado por un perfil completamente bajo en el mes de agosto, después de anunciar a finales de julio cambios de calado en las estructuras de la formación con el objetivo de dar carpetazo a la crisis interna que desencadenó la dimisión de Toni Roldán y, al mismo tiempo, ajustar la composición de los órganos internos a la realidad institucional del partido tras distintas citas electorales.

Según ha podido saber este diario, la ejecutiva permanente abordará en primer lugar un análisis general de la situación política a nivel nacional, para contemplar los distintos escenarios que puedan presentarse en las próximas semanas, y, después, hará un repaso pormenorizado de los distintos territorios, con especial énfasis en aquellos en los que Ciudadanos forma parte de un Gobierno de coalición, como es el caso de la región madrileña, que hace dos semanas cristalizó su acuerdo con la popular Isabel Díaz Ayuso alcanzando la vicepresidencia y cinco consejerías.

Lo previsible, explican dirigentes de la cúpula, es que se fijen las líneas de actuación en distintos ámbitos y se inaugure la estrategia del nuevo curso político. El partido naranja cuenta con que en los próximos días sufrirá una segunda ola de presión para que se abstenga en una hipotética sesión de investidura de Pedro Sánchez a lo largo de septiembre. Sobre todo, si las conversaciones entre el PSOE y Unidas Podemos continúan igual de estancadas.

El Consejo de Coordinación del partido morado aseguró este mismo lunes que no barajan en ningún caso dar apoyo a Sánchez si no forman parte del Gobierno central, mientras que los socialistas tienen claro que esa oportunidad es agua pasada y pretenden el apoyo parlamentario de los diputados de Iglesias sin que Podemos ocupe un solo sillón en el Consejo de Ministros.

Albert Rivera, en el consejo general del pasado 29 de julio. (EFE)
Albert Rivera, en el consejo general del pasado 29 de julio. (EFE)

Ciudadanos continuará de puertas para afuera con la misma estrategia, dando por hecho que las conversaciones entre los socios preferentes son "puro teatro" y contando con que finalmente habrá acuerdo. Sin embargo, dirigentes de peso reconocen en privado que lo previsible es que las presiones económicas y mediáticas vuelvan, como ya sucedió en el mes de julio, en busca de una abstención que permita poner en marcha un Gobierno monocolor socialista.

La postura de los naranjas a este respecto no cambiará un ápice si el Rey vuelve a proponer a Sánchez para presentarse a una investidura. El argumentario de los liberales se mantendrá intacto: insistirán en que el líder de los socialistas eligió "desde el primer día" a Podemos como su socio prioritario de la mano de la mayoría que le llevó a ganar la moción de censura. Ciudadanos entiende que los acuerdos autonómicos —véanse el caso navarro y otros tantos municipios de la comunidad foral y del País Vasco— echan por tierra los reproches del PSOE y apuntalan su versión de que Sánchez siempre pensó en ser presidente con Iglesias, el apoyo de los partidos independentistas y el beneplácito incluso de EH Bildu.

Además, la formación naranja considera inexistente cualquier tipo de confianza en la figura de Sánchez, el "elemento principal" para que un acuerdo sea posible más allá del socio que elijas al firmarlo. "El acuerdo es importante, pero no existen herramientas reales que obliguen a que ese acuerdo se cumpla. Por eso, lo fundamental es confiar en las personas con las que pactas", explicó la vicealcaldesa de Madrid, Begoña Villacís, este lunes en una entrevista radiofónica al ser preguntada sobre si era posible un giro en el guion de su partido. "No es posible en ningún supuesto", zanjan distintos dirigentes en la misma línea, aunque son conscientes de que existe una posibilidad que sí les pondría en un verdadero brete: si Sánchez les hiciera una oferta formal.

Como ya defendieron a principios del verano en la formación ante las reiteradas peticiones para una abstención (desde la patronal hasta distintos dirigentes políticos o el mismo expresidente Rajoy), Rivera tiene claro que su grupo parlamentario no sucumbirá a las presiones que se puedan producir. El inicio del curso político naranja estará marcado por su ya célebre no es no a Sánchez (un veto anunciado en el mes de febrero) y por continuar el camino emprendido en la campaña electoral del 28 de abril (ser la alternativa al PP en el espectro del centro derecha, rechazando las posiciones conservadores y defendiendo el proyecto liberal) que lo llevó a los mejores resultados de su historia por el momento: 57 diputados, nueve menos que el PP.

Tal y como publicó este diario, desde el 28-A, Ciudadanos tiene como objetivo prioritario dar el sorpaso al PP. Una meta que no consiguió en las urnas, aunque logró quedarse a poca distancia, y que quiere suplir con una 'hiperactividad' parlamentaria que los asocie directamente con el líderazgo de la oposición. Dar continuidad a esa apuesta será la otra pata de la estrategia naranja este curso o, al menos, todo lo que dure. Si en las próximas semanas no se confirma un acuerdo para que Sánchez resulte investido —como todo apunta en este momento—, la sombra de una repetición electoral será un hecho. La fecha está puesta en el calendario: 10 de noviembre.

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