INTERVENCIÓN EN EL CONSEJO DE EUROPA

Sánchez defiende el respeto a los derechos frente a los "relatos falsos" del separatismo

"Cuando se prima la crispación" y la "ruptura unilateral", la democracia "se debilita", advierte. Reivindica la España de las autonomías, pero subraya que "unidad" no es "homogeneidad"

Foto: Pedro Sánchez junto al secretario general del Consejo de Europa, Thorbjorn Jagland, este 7 de febrero en Estrasburgo. (EFE)
Pedro Sánchez junto al secretario general del Consejo de Europa, Thorbjorn Jagland, este 7 de febrero en Estrasburgo. (EFE)

Cataluña vuelve a penetrar en el corazón de Europa de la mano de Pedro Sánchez. Ya lo hizo cuando acudió al pleno de la Eurocámara, a mediados de enero, y se repitió este jueves, en este caso en su intervención ante el Comité de Ministros del Consejo de Europa, órgano que representa a los 47 países que lo conforman. El presidente del Gobierno no aludió a la tormenta política que sigue en España a cuenta de la figura del relator que su Ejecutivo ha aceptado, pero sí que defendió la fortaleza de la democracia española, el respeto a los derechos, la separación de poderes y la independencia de la Justicia apenas a unos días del arranque del histórico juicio a los líderes separatistas. Sánchez enarbolaba esa bandera tanto frente a la derecha como frente a los soberanistas, que propalan "relatos falsos" sobre la arquitectura institucional española que no se sostienen.

"Cuando se prima la crispación sobre el acuerdo, cuando se prima la ruptura unilateral sobre la búsqueda de consensos, o cuando se defienden fórmulas simplistas, anacrónicas y ya fracasadas para resolver problemas complejos, la democracia se debilita y se resiente", aseguró en uno de los pasajes claves de su discurso ante el Consejo de Europa, una de las dos instituciones que tenía fijado visitar este jueves en Estrasburgo. La otra es el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH). Ambas entidades son emblemáticas para el Ejecutivo socialista, las que velan por el respeto a los derechos humanos y la democracia en Europa.

[Consulte aquí en PDF el discurso de Pedro Sánchez ante el Comité de Ministros del Consejo de Europa]

Eso es lo que precisamente el presidente quería subrayar en Estrasburgo, que frente a la propaganda independentista en el exterior que trata de denigrar la arquitectura jurídica del Estado, España es una "democracia plena", parangonable a cualquiera otra de las más avanzadas. Fue la "inspiración de Europa" la que llevó a España a reconocer desde la Transición esa "diversidad, territorial, cultural y lingüística como una riqueza frente a la uniformidad de antaño". Y si España es "uno de los Estados más descentralizados del mundo", si las comunidades autónomas gozan de amplias potestades, si las lenguas oficiales y las diversas culturas disfrutan del "mayor nivel de protección" de toda la historia del país es justo, siguió Sánchez, por el "poder inspirador de Europa" y de instituciones como el Consejo de Europa, que nació hace 70 años.

Sánchez subraya que España respeta la separación de poderes, "que defiende la independencia judicial y tiene uno de los sistemas más garantistas"


El jefe del Ejecutivo insistió —y no era baladí, porque el próximo martes arranca en el Supremo el juicio del 'procés', que ha levantado una expectación internacional y que marcará a fuego la agenda política de los próximos meses— en que España es una "democracia plena", "moderna y avanzada", que "asume como propios los principios de separación de poderes propios de un Estado de derecho, "que defiende la independencia judicial y tiene uno de los sistemas más garantistas del mundo".

Los datos dicen lo que dicen

Sánchez remarcó que "en tiempos de 'fake news', de construcción de realidades aumentadas y hechos alternativos", es preciso acudir a los datos "reales, objetivos y constatables". Datos para combatir el relato independentista y que demostrarían que España no viola los derechos humanos. Así, recordó que en el periodo 2013-2017, el número de reclamaciones ante el TEDH con origen en España "estuvo muy por debajo de la media del conjunto de los Estados miembros". Apenas ha habido seis sentencias condenatorias al año contra España procedentes de este tribunal, y son pocas si se tiene en cuenta un criterio como el de la ratio por población.

"A pesar del poder de los datos", incide, "siempre habrá quien sostenga sus proyectos en relatos falsos para movilizar hacia el odio y la división"

Estos números no es "autocomplacencia", indicó el presidente, es un "estímulo para no dar un paso atrás", porque aún queda trabajo por hacer tanto en el ámbito de la protección de las libertades como en la extensión de los derechos sociales. Pero, "a pesar del poder de los datos", "siempre habrá quien sostenga sus proyectos políticos en relatos falsos para movilizar hacia el odio y la división". Sánchez llamó entonces a "combatirlos" con "la fuerza de la razón y los hechos", porque si se imponen esos "relatos divisivos y sesgados" es la propia democracia "la que está en juego".

Pedro Sánchez, a la salida de la sede del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, en el marco de su visita oficial a Estrasburgo, este 7 de febrero. A su derecha, su 'sherpa', José Manuel Albares. (EFE)
Pedro Sánchez, a la salida de la sede del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, en el marco de su visita oficial a Estrasburgo, este 7 de febrero. A su derecha, su 'sherpa', José Manuel Albares. (EFE)

Sánchez sostuvo que si hay alguna lección que España tuvo que aprender "dolorosamente" en el pasado es que no se puede "gobernar ignorando a las minorías, excluyendo voces o limitando derechos". Por esa razón la Constitución contiene un amplio título en el que se consagran libertades y derechos, "inspirado" en la obra del Consejo de Europa, y por eso también consagró una estructura territorial descentralizada en otro título, en el VIII, "para garantizar que la especificidad, las diferencias y las particularidades de cada territorio estén protegidas y garantizadas por igual en todos ellos, a la vez que queda garantizada la unidad de España". Ahora bien, precisó, "unidad no significa homogeneidad".

Sánchez defiende el respeto a los derechos frente a los "relatos falsos" del separatismo

Pero la condición de "democracia plena" no se adquiere solo por la aritmética del voto. Se requieren otros ingredientes, avisó, como son el imperio de la ley, el respeto a las instituciones y la protección de los derechos humanos. Tales fundamentos no pueden estar en cuestión. Fue entonces cuando cargó tanto contra la derecha como contra los separatistas. Si se prima "la crispación sobre el acuerdo" o bien la "ruptura unilateral" sobre los consensos, o cuando se defienden fórmulas "simplistas", "anacrónicas" y "ya fracasadas" —se refería a la recentralización—, entonces la democracia se resquebraja, "se resiente". Y "cuando se recurre a la mentira o a la manipulación, cuando se promueven agravios o nostalgias inventadas, la democracia se debilita y se resiente. Y son los ciudadanos quienes sufren injustamente por ello", señaló. El presidente añadió que "si la democracia quiere prevalecer, tiene que enfrentar estos desafíos", y hacerlo invocando "un relato alternativo", de "esperanza frente al miedo al futuro", y para ello ha de implicar a los jóvenes, los más castigados por la desigualdad.

No hay "cesión de soberanía"

Sánchez estaba dirigiéndose, por tanto, tanto a los independentistas, combatiendo su "relato falso", pero también a PP y Cs, que han convocado para este domingo una manifestación en Madrid para protestar por lo que entienden como una cesión intolerable al separatismo: la figura del relator en las negociaciones con Cataluña. El presidente se ve obligado a guardar complicados equilibrios: su Ejecutivo depende del apoyo del soberanismo —la semana próxima el Congreso vota las enmiendas de totalidad a los Presupuestos de 2019, que podrían ser tumbados en el acto—, pero al tiempo se ve obligado a explicar fuera de España que la propaganda independentista es falsa. Ya le ocurrió en el Parlamento Europeo el mes pasado, cuando tuvo que hacer frente a las críticas por tener a "presos políticos". Entonces ya tuvo que resaltar que España es una 'full democracy', como aparece en distintos rankings internacionales, entre ellos el del prestigioso semanario británico 'The Economist', y tuvo que explicar que los líderes separatistas no están en la cárcel por sus ideas, sino por haber cometido delitos.

El presidente se reúne con el máximo responsable del TEDH, el tribunal que muy probablemente tendrá que revisar la sentencia del juicio del 'procés'

La visita a Estrasburgo de este jueves estaba organizada desde mucho antes de que se supiera la fecha de arranque del juicio del 'procés', porque le servía a Sánchez para reforzar su compromiso europeísta y con los cimientos de la democracia. Pero inevitablemente Cataluña siempre está como telón de fondo. De hecho, el jefe del Ejecutivo también se acercó hasta la sede del TEDH y se entrevistó con su presidente, Guido Raimondi.

Ese será el tribunal que muy probablemente tendrá que revisar en el futuro si en España se cumplieron todas las garantías procesales contra los cabecillas independentistas. España está bajo su jurisdicción y acepta sus resoluciones, pero lo concibe como la culminación de un sistema de suyo muy seguro y solvente. Así lo dijo Sánchez el TEDH es una "garantía adicional al derecho de amparo ante el Tribunal Constitucional". "No se trata de una cesión de soberanía a foros que nos son ajenos. Se trata de compartir soberanía para ser mejores en algo que nosotros consideramos que es preexistente al propio Estado, su salvaguarda. No hay sometimiento a un sistema multilateral cuando se actúa por convicción moral [...], cuando se comparte la idea de universalidad de los derechos a proteger".

Sánchez defiende el respeto a los derechos frente a los "relatos falsos" del separatismo

Fuentes del Ejecutivo señalaron que las instituciones europeas sí comparten la convicción de que el sistema judicial español es garantista, y así lo puso en valor también Raimondi, informa EFE. Y aunque ambos no hablaron específicamente del juicio del 'procés', sí departieron sobre la situación general de España, los derechos individuales o la defensa de las minorías. El presidente del TEDH agradeció la buena colaboración de los tribunales españoles y constató que España es objeto de menos reclamaciones porque cuenta con un Constitucional que permite el recurso de amparo.

El presidente, una vez más, no respondió preguntas de los periodistas. Intervino ante el Comité de Ministros en abierto pero no hubo rueda de prensa. La última vez que contestó a los informadores fue en México, hace una semana. Antes y después de ese viaje hizo dos declaraciones solemnes sobre Venezuela sin preguntas. No ha podido fijar posición respecto a la última tormenta y la incomodidad que en su propio partido genera la figura del relator.

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