SIN ELECCIONES A LA VISTA

Sánchez transmite al PSOE que confía en llegar hasta marzo con los Presupuestos

El presidente traslada a su ejecutiva que espera superar el debate de totalidad de los PGE, lo que alargaría la tramitación como poco hasta primeros de marzo. Ambas partes lograrían ganar tiempo

Foto: Pedro Sánchez charla con José Luis Ábalos y Santos Cerdán, este 8 de enero de 2019 durante la reunión de la ejecutiva federal del PSOE. (Inma Mesa | PSOE)
Pedro Sánchez charla con José Luis Ábalos y Santos Cerdán, este 8 de enero de 2019 durante la reunión de la ejecutiva federal del PSOE. (Inma Mesa | PSOE)

Es solo la primera estación, pero es una parada clave. El debate de las enmiendas de totalidad en el Congreso. El primer filtro que tendrán que superar los Presupuestos Generales del Estado para 2019, el primer examen que espera aprobar Pedro Sánchez, confiado en que entre los partidos independentistas se imponga el "pragmatismo" y la convicción de que prefieran ganar algo más de tiempo hasta que decidan si deciden respaldarlos o no. Ese gesto de los soberanistas también permite al presidente y a su Gobierno un oxígeno de mínimo un mes. Llegar hasta marzo con la incertidumbre de si habrá o no cuentas para este año. No es mucho aire, cierto. Pero en La Moncloa siempre defienden que cada día ganado es un día ganado a la oposición.

Es la impresión que tiene Sánchez y la que trasladó este martes a los miembros de la ejecutiva federal del PSOE en la primera reunión del órgano de este arranque de año. Que los PGE pasarán la prueba de fuego en el Congreso antes de que se decida su suerte final. Saltar esa barrera, sortear el bloqueo, es la siguiente meta volante del Ejecutivo, y el presidente ya defendió hace un mes, en la copa que ofreció a los periodistas en La Moncloa por Navidad, que si ese objetivo se cumplía, sería muy complicado que las cuentas fuesen rechazadas. Pero con la situación tan cambiante en Cataluña y con unos partidos independentistas muy condicionados a su vez por la evolución del juicio del 'procés', que comenzará en apenas unas semanas, es muy difícil prever qué sucederá con los PGE. Incluso en el Ejecutivo se reconocen despistados e inseguros. Nadie sabe a ciencia cierta si saldrán adelante o no, aunque por ahora los indicios no son positivos.

Según indicaron varios miembros de la dirección a este periódico, Sánchez, que en todo momento se mostró con sus compañeros "fuerte" y "optimista", estuvo confiado en que los Presupuestos superarán el debate de totalidad, porque ERC y PDeCAT están internamente "muy divididos" y porque cree que al final prevalecerá el "pragmatismo".

Esa es la baza que juega el Gobierno desde hace meses: estima que los independentistas no quieren elecciones y son conscientes de que si los PGE naufragan el adelanto de las generales puede estar más cerca y, con él, la posibilidad de que el PP regrese a La Moncloa, aupado por Ciudadanos y Vox. Las derechas, ya lo han dicho, promoverían la aplicación inmediata, larga y dura, del artículo 155 de la Constitución en Cataluña. Además, dicen en la cúpula socialista, los secesionistas "tendrán que justificar por qué no quieren inversiones importantes para la comunidad", que Hacienda siempre ha cifrado por encima de los 2.000 millones de euros.

El presidente cree que al final los separatistas pueden dejarse llevar por el "pragmatismo", y no bloquear las cuentas para no dejarle caer


Pero se trata de una mera impresión del líder socialista, "sin ninguna certeza", relataban varios de los dirigentes contactados por este diario. Lo que sí es cierto es que en caso de que se confirmara esa convicción, "los independentistas tendrían más difícil cargarse" las cuentas de este año, porque siempre que han pasado la primera criba la tramitación ha llegado a buen puerto. "Esa estrategia de alargar la incertidumbre sobre la tramitación permitiría a las dos partes ganar tiempo", añaden desde Ferraz.

Visto bueno el 11 del Consejo de Ministros

El presidente adelantó en una entrevista con la Agencia EFE, publicada este martes, que el Consejo de Ministros aprobará el proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado (PGE) el próximo viernes, 11 de enero. El texto, por tanto, llegará al Congreso la semana que viene, el lunes 14, tal y como se confirmó este miércoles. Una vez que se registre la iniciativa, la Mesa de la Cámara Baja, que preside la popular Ana Pastor —y en la que PP y Ciudadanos tienen mayoría—, propondrá el calendario de tramitación de las cuentas de 2019 a la Junta de Portavoces. El debate de las enmiendas de totalidad se celebraría tres semanas después, el 12 y 13 de febrero, tal y como orientativamente acordó la Mesa este miércoles.

La tramitación completa tarda en el Congreso unas siete semanas, y el texto se registrará, si se cumple la liturgia habitual, el próximo martes

Esa es la primera prueba del Ejecutivo. Es seguro que PP y Ciudadanos, que suman 169 escaños, presentarán su respectiva enmienda de devolución. Para que los PGE descarrilaran, los independentistas tendrían que presentar su propio texto o apoyar los de populares y naranjas. Y esto es así porque las enmiendas se votan en bloque, en conjunto, y no una por una.

Sánchez transmite al PSOE que confía en llegar hasta marzo con los Presupuestos

Pasar ese primer examen concede al Ejecutivo un mes más de margen, que es el tiempo que se tarda en que todas las enmiendas al articulado pasen por ponencia y comisión. Al cabo de esas cuatro semanas, el proyecto regresa al pleno del Congreso. El hemiciclo vota entonces las aportaciones de los grupos. Y vota también cada una de las secciones de las que se compone el Presupuesto, de forma que si el Gobierno pierde una sola votación de las secciones, el proyecto entero decae y es devuelto por la Cámara al Ejecutivo. Este momento clave es el que llegaría a mediados de marzo, aproximadamente (quizá, del 11 al 13). En definitiva, la tramitación completa en el Congreso tarda en torno a siete u ocho semanas. Después, el texto, si pasa todos los filtros, saltaría al Senado, que discute el texto en otras tres semanas, en comisión y pleno. Si la Cámara Alta introduce enmiendas, el proyecto vuelve al Congreso. Sus señorías deciden entonces si respaldar o rechazar esos cambios validados por el Senado.

En 2018, los últimos PGE de Mariano Rajoy entraron en la carrera de San Jerónimo el 3 de abril. El debate de totalidad tuvo lugar el 25 y 26 del mismo mes, y la discusión de las enmiendas al articulado en pleno llegó el 21, 22 y 23 de mayo. El 18 de junio, el Senado visó el texto y, finalmente, el 28 de junio la Cámara Baja aprobó el texto.

También para "marcar agenda"

Si el proyecto de Presupuestos de Sánchez supera el debate de totalidad pero fracasa un mes más tarde, a primeros de marzo, en la aprobación de las secciones, el presidente tendría margen para disolver las Cámaras y convocar las generales para el 26 de mayo, haciéndolas coincidir con las autonómicas, municipales y europeas. Los comicios se convocan siempre con 54 días de antelación, por lo que el decreto de convocatoria, para ir a ese superdomingo electoral, tiene que estar publicado en el BOE el martes 2 de abril de 2019.

Si las cuentas naufragan en marzo, Sánchez aún tendría margen para ir a un superdomingo el 26-M, aunque él sigue mirando más a otoño

Si los PGE culminan su tramitación y salen aprobados, el jefe del Ejecutivo podría completar su aspiración de agotar la legislatura y llegar hasta 2020. Pero si las cuentas de 2019 se estrellan, tendría mucho más complicado mantenerse en La Moncloa. Él mismo lo reconocía en declaraciones públicas e informales hasta hace muy poco. Sin embargo, desde su comparecencia de fin de año, el pasado 28 de diciembre, Sánchez evita ligar la vida de su mandato al destino de las cuentas. Todo apunta a que el Ejecutivo mira más bien a otoño. El presidente es consciente, además, de que la idea del superdomingo es aborrecida por parte de sus barones y candidatos. Con unas cuentas devueltas por el Parlamento, el PSOE podría ir a la campaña de mayo, eso sí, recalcando que no tiene ningún pacto con los soberanistas.

Sánchez transmite al PSOE que confía en llegar hasta marzo con los Presupuestos

En la entrevista con EFE, insistía en su propósito de agotar la legislatura, punto, y remachaba que el Consejo de Ministros aprobará este viernes unos Presupuestos "para que España avance, continúe avanzando en política social, en crecimiento económico y en la creación de empleo y en la dignidad laboral". "Por lo tanto, van a ser unos Presupuestos cargados de sentido común y también de valores sociales que hacen falta en nuestro país", abundaba.

Vista panorámica de la ejecutiva federal del PSOE, presidida por Pedro Sánchez y reunida este 8 de enero en Ferraz en su primera cita de este año. (Inma Mesa | PSOE)
Vista panorámica de la ejecutiva federal del PSOE, presidida por Pedro Sánchez y reunida este 8 de enero en Ferraz en su primera cita de este año. (Inma Mesa | PSOE)

Durante la reunión de la ejecutiva federal, Sánchez alegó ante los suyos que había decidido presentar los PGE para que cada fuerza se retrate. Era una "obligación" del Gobierno que servía también, les dijo, para "marcar agenda" y recuperar impulso político después de semanas en que el debate se ha centrado más en la configuración del nuevo Ejecutivo en Andalucía, aún en el aire por las exigencias de Vox, "inaceptables" para el PP.

Indecisión del Govern

ERC y PDeCAT, mientras, no han adelantado si presentarán o no enmiendas a la totalidad. Es una decisión que tomarán algo más adelante —en definitiva, supone bloquear o no la tramitación de las cuentas—, sin que ello afecte a su prometido no en la votación final. Este martes, la 'consellera' de Presidencia y portavoz del Govern de Quim Torra, Elsa Artadi, insistía a Sánchez en que sigue esperando una "solución política" para Cataluña para negociar los PGE, aunque ahora mismo los dos ejecutivos están "muy lejos". "Entrar en la negociación" de los Presupuestos, de hecho, depende de que el presidente "ponga una solución política, que no la ha puesto", sobre la mesa, denunció. La propuesta de los independentistas es conocida: ejercer la autodeterminación, posición que han defendido "más de 20 veces en formatos muy diferentes", por lo que "es esta" y es ya "muy clara".

Sánchez arranca la precampaña electoral este mismo sábado en un acto en Barcelona, y al día siguiente se desplazará a Burgos

Es evidente que en el universo separatista el debate de qué hacer con los PGE existe. Antes de fin de año, el secretario de Organización del PDeCAT, el diputado Ferran Bel, se inclinó por no presentar enmienda a la totalidad para ganar tiempo en la negociación con el Gobierno, opción que descartó unas horas después la vicepresidenta del partido y mano derecha del 'expresident' Carles Puigdemont, la también parlamentaria en Madrid Míriam Nogueras. Las diferencias son "matices", dijo este lunes el presidente de la formación, David Bonvehí, quien pospuso la decisión sobre la enmienda de totalidad al momento en que se registren las cuentas. Pues ese momento llegará en apenas unos días.

Sánchez transmite al PSOE que confía en llegar hasta marzo con los Presupuestos

Por lo pronto, Sánchez se lanza a la precampaña y a la carretera. Este sábado protagoniza su primer acto de partido del año. Y será en Barcelona, junto a su fiel Miquel Iceta, líder del PSC. El lugar elegido no es casualidad, dado el apoyo necesario de los independentistas que busca y el discurso que su Ejecutivo y él mismo repiten de que las cuentas serán buenas para Cataluña. Al día siguiente se desplazará a Burgos. El PSOE quiere unir la campaña de explicación de los PGE a la de los "logros" de estos siete meses de mandato socialista.

Sánchez transmite al PSOE que confía en llegar hasta marzo con los Presupuestos

De puertas para fuera, públicamente, el Ejecutivo no se sitúa en el escenario de que las cuentas fracasen. Va con la idea de que triunfarán. "Con esa idea los presentamos a los grupos parlamentarios. No contemplamos otra posibilidad. Si lo hiciéramos, estaríamos desistiendo y no podemos caer en ningún tipo de debilidad, porque limitaría nuestro esfuerzo", arguyó el secretario de Organización y titular de Fomento, José Luis Ábalos. "Quien diga que no los quiere desde su comunidad —añadió, dirigiéndose implícitamente al Govern—, renunciará al mejor Presupuesto que le pueden ofrecer".

Sánchez transmite al PSOE que confía en llegar hasta marzo con los Presupuestos

El PSOE andaluz carga contra la "irresponsabilidad" de Ferraz al querer desplazar a Díaz

Mientras, las espadas dentro del PSOE siguen muy en alto. El mandato de Susana Díaz como presidenta de la Junta parece tocar a su fin (si es que se logra cerrar un acuerdo entre PP y Ciudadanos con la ultraderecha de Vox, que ayer martes subió la apuesta), y las tensiones internas crecen. 

Pedro Sánchez, en la entrevista con EFE, ya daba por amortizada a la baronesa regional: "En Andalucía se estaba cerrando un ciclo político y en España se está abriendo un ciclo político y ese ciclo político quien lo está abriendo es el PSOE a nivel estatal". Después, el secretario de Organización, José Luis Ábalos, insistía en que la dirección federal "no renuncia" a ejercer su "función" y su "responsabilidad" en Andalucía, y eso se traduce en no volver a ser "espectadores". El aviso al PSOE-A se repetía. Ábalos, no obstante, reconocía que Ferraz no podía actuar contra la cúpula autonómica porque no hay ningún "problema orgánico" que obligue a actuar contra ella. 

Fuentes del PSOE-A subrayaban que las palabras de Sánchez, especialmente, y el deseo de Ferraz de removerla, constituyen una "irresponsabilidad", porque en lugar de arrimar el hombro para que el partido no pierda la Junta y alertar de los riesgos de la llegada de la extrema derecha, la dirección prefiere "meter el dedo en el ojo a Susana". 

La federación rebate la aseveración del presidente de que en Andalucía se puso fin a un ciclo político, cuando a su juicio el ciclo político "empieza" en la comunidad, como ocurrió en 2015, cuando Podemos y Ciudadanos entraron con fuerza en las instituciones y luego llegaron a Congreso y Senado. "Que se vaya atando los machos", advierten. En el PSOE-A vaticinan que el 26 de mayo se verá que el partido ha aguantado más y mejor en Andalucía que en el resto de España. Y es que en la nomenclatura regional dan por hecho que el debate catalán va a percutir con similar fuerza en cinco meses en otras comunidades. 

Además, las mismas fuentes insisten en que Díaz no se va a ir, ni antes ni después del 26-M, por mucho que Ferraz intente moverle la silla. La baronesa no cederá las riendas del PSOE-A porque tiene el apoyo de su federación en la ejecutiva, en el comité director (el órgano autonómico de mayor rango) y en las provincias, y porque "moralmente le llena" la batalla contra la ultraderecha, que emprenderá "con o sin la ayuda de Sánchez".

En el entorno de Díaz se recuerda que no tiene por qué marcharse porque, pese al descalabro sufrido el 2 de diciembre, el PSOE-A sigue siendo la primera fuerza en la comunidad. Ganó las elecciones, subrayan, y no las perdió, como sí hizo Sánchez en 2015 y 2016. En este punto inciden en que el líder del partido no venció en las generales en Andalucía y en que el PSOE-A aporta la mayor parte de los votos de toda la formación y el mayor grupo de parlamentarios en el Congreso. 

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