CRISIS DE LOS SOCIALISTAS

Sánchez empieza a montar un nuevo aparato para preparar la batalla de las primarias

Es casi seguro que el exlíder compita en el congreso. Está manteniendo "múltiples contactos" para levantar una mínima estructura que reemplace la de los barones que le han abandonado

Foto: Pedro Sánchez y la diputada por Asturias Adriana Lastra, en junio de 2015, en Alcalá de Henares. (EFE)
Pedro Sánchez y la diputada por Asturias Adriana Lastra, en junio de 2015, en Alcalá de Henares. (EFE)

La decisión está "tomada". Pedro Sánchez concurrirá a las primarias del PSOE para reconquistar el poder, pero no tiene previsto anunciar que da el paso de enfrentarse a Patxi López y Susana Díaz de forma inminente. Ni siquiera puede llegar esa postulación oficial cuando reaparezca, este sábado, en Sevilla. Quiere reservarse, administrar sus tiempos, consciente de que cualquier fallo puede costarle caro. Pero entretanto ya ha comenzado a movilizarse. Él mismo, después de semanas de inactividad, baqueteado por un cúmulo de fugas y "traiciones" de los que eran sus apoyos y sus colaboradores, y su equipo de confianza. El objetivo es ir componiendo, poco a poco, un nuevo aparato, una infraestructura mínima que dé soporte a su candidatura a las primarias de mayo hasta el final, una malla lo más amplia posible y en la práctica totalidad del territorio.

El ex secretario general está desnudo de los grandes sostenes orgánicos. La desafección de los barones que le acompañaron sin desmayo hasta su caída, el pasado 1 de octubre, se fue haciendo palpable a últimos de 2016, a medida que calaba en ellos la sensación de que podía no ser el candidato idóneo para rivalizar contra la presidenta andaluza, y el propio Sánchez permanecía refugiado, en segundo plano, sin anticipar sus planes. Al menos dos de las baronesas más respetadas del flanco crítico con la gestora, la líder vasca, Idoia Mendia, y la presidenta balear, Francina Armengol, le trasladaron en sendas conversaciones telefónicas que creían que su tiempo había pasado. Ambas, junto con otros secretarios regionales —César Luena en La Rioja, Sara Hernández en Madrid, Rafa González Tovar en Murcia o Luis Tudanca en Castilla y León—, impulsaron la opción de Patxi López. El exlendakari, pensaron, representaba el espacio de Sánchez (había estado de hecho en su ejecutiva) y un modelo de partido distinto al de Díaz, pero sin embargo hacía más sencillo reconstruir la unidad interna, dado su perfil más dialogante y respetado por todos los sectores del PSOE.

El mayor referente orgánico del que dispone Sánchez es el secretario provincial de Valencia. Los líderes autonómicos están con López o Díaz

El resultado de la maniobra fue que Sánchez se quedó sin la ayuda de sus propios barones. No solo eso. Sus hombres de confianza en Ferraz acabaron emigrando. El primero, su portavoz parlamentario, Antonio Hernando, que mantuvo su puesto tras el aterrizaje de la gestora de Javier Fernández. Pero luego vino la deserción del que fuera su secretario de Organización y número dos, Luena, o del castellanoleonés Óscar López, que era el homólogo de Hernando en el Senado, o de la diputada murciana María González Veracruz. Además del propio Patxi López, a quien él mismo eligió para presidir el Congreso en la corta XI Legislatura. Golpes, uno detrás de otro, que Sánchez y su entorno más cercano encajaron como una "traición", como una operación urdida "desde hace meses" culminada con la postulación del exlendakari y cuyo objetivo último era cortarle el paso, neutralizarle como candidato.

"Igual que Susana"

Pero el ex secretario general, como en tantas otras ocasiones, se rehízo. La sorpresiva presentación de López le "espoleó", admiten en su círculo. Enseguida se animó y se encargó de trasladar a los suyos y a los periodistas (sin intermediarios) que tenía "fuerzas y ganas" y que su calendario no estaría condicionado por lo que hicieran los demás aspirantes. El miércoles por la noche, adelantó vía Twitter que reemprendía sus encuentros con los militantes —solo había hecho dos salidas desde que dejó su escaño, a Xirivella y Sueca (Valencia), el 26 de noviembre, y a San Martín del Rey Aurelio (Asturias), el 10 de diciembre—, porque merecían ser "escuchados", y al día siguiente anunció que se desplazaría a Sevilla el 28 de enero. Un clarísimo gesto de desafío a la baronesa andaluza, que ese mismo día cerrará en Alcalá de los Gazules (Cádiz) las jornadas por el 130º aniversario de la agrupación. El lugar elegido es Dos Hermanas, el principal feudo a la contra de Díaz, en el Parque Tecnológico de la ciudad sevillana, a las 12.30 horas, informa Isabel Morillo.

Sánchez empieza a montar un nuevo aparato para preparar la batalla de las primarias

Sánchez había confesado —con antelación a su 'comunicado' por redes sociales— a sus más estrechos colaboradores que ya había "tomado una decisión", según confirmaron dos de ellos a este periódico. Pero para su núcleo de confianza, más relevante aún es que se haya "puesto en marcha" y les haya dado la orden de comenzar a "trabajar" de forma inmediata. "Es bastante evidente que va a presentarse, aparte de que está muy animado. Pero antes de anunciar su decisión, quiere hacer esa ronda con las bases. Vamos, es lo mismo que está haciendo Susana [que este fin de semana arrancó su gira en Palencia, León y Salamanca]. No es nada marciano", defiende una diputada fiel.

El primer paso que debe dar Sánchez es, en consecuencia, reconstruir un mínimo aparato, y para ello está manteniendo "múltiples contactos", como subrayan diversas fuentes cercanas. "Él habla con mucha gente. Está recogiendo opiniones y está comenzando a recomponer una estructura, para saber con quién cuenta en cada territorio. Se trata de ordenar esa red de apoyos que ya tiene, poner en marcha un aparato nuevo", ratifica un parlamentario próximo. El movimiento paralelo será dar vida a la oficina del candidato, su equipo central de campaña, el que diseñará la estrategia hasta las primarias de mayo.

El exlíder ya ha confesado a algunos de sus colaboradores que la decisión la tiene tomada, aunque antes quiere testar el apoyo de las bases

Hasta ahora, Sánchez mantenía un pequeño grupo de confianza con el que conversaba cotidianamente, nucleado en torno a los que eran su jefe de Gabinete y la directora de Comunicación del partido en Ferraz, Juanma Serrano y Maritcha Ruiz, y los diputados nacionales José Luis Ábalos —también secretario provincial en Valencia, y como tal jefe de unos 9.000 militantes, su principal apoyo orgánico—, Adriana Lastra o Sofía Hernanz, más el dirigente leonés y exmiembro de su dirección Ibán García del Blanco; el alcalde de Dos Hermanas, Quico Toscano, o la exmagistrada Margarita Robles, su fichaje estrella en las generales del 26-J y sin carné del PSOE. El siguiente anillo se encuentra entre los 68 firmantes del manifiesto lanzado a finales de diciembre por quienes le empujaban a lanzar su candidatura.

Susana Díaz, acompañada por el líder provincial del PSOE en León, Tino Rodríguez (izqda.), y el alcalde de Camponaraya, Eduardo Morán (centro), a su llegada a la localidad de la comarca del Bierzo, este 22 de enero. (EFE)
Susana Díaz, acompañada por el líder provincial del PSOE en León, Tino Rodríguez (izqda.), y el alcalde de Camponaraya, Eduardo Morán (centro), a su llegada a la localidad de la comarca del Bierzo, este 22 de enero. (EFE)


"Mejor" suelo que en 2014

Los sanchistas insisten en que su jefe tiene "muchos apoyos" en los territorios, así que no costará levantar un nuevo aparato. Se resisten a adelantar nombres porque se irán madurando estos días, aunque avanzan que "es muy posible" que se cuente con dirigentes como el granadino José Antonio Pérez Tapias —exportavoz de Izquierda Socialista y rival de Sánchez en las primarias de 2014— o el diputado guipuzcoano Odón Elorza, muy activo en los últimos meses en la constitución de las plataformas críticas con la gestora. Estas, además, son de entrada un importante punto de apoyo para el ex secretario general, pues han emergido más de 50 en toda España. También dispone del respaldo del colectivo RecuperaSocialismo, el que abrió la sede 'paralela' en el número 10 de Ferraz, considerada "ilegal" por la cúpula interina. "Los generales, tanto los de Patxi como los de Susana, no tienen soldados, y nosotros tenemos soldados, pero no generales", resume gráficamente uno de los colaboradores de Sánchez.

Sánchez empieza a montar un nuevo aparato para preparar la batalla de las primarias

Por ese "importante apoyo de las bases", que consideran "intacto" porque no ha emigrado hacia López, los fieles al exlíder consideran que el punto de partida es "mejor" hoy que el que tenía en 2014. "Arrancó de la nada, siendo un diputado totalmente desconocido, y ahí está dónde llegó. Ahora emprende el viaje con el mismo espíritu, solo que desde un suelo más bueno", insiste una parlamentaria. Claro que hace dos años fue decisivo en su triunfo el apoyo de Díaz y de los grandes aparatos regionales, que se volcaron para frenar a Eduardo Madina y facilitaron incluso que Pérez Tapias lograra los avales necesarios. En 2017, Sánchez tiene a prácticamente todas las direcciones autonómicas en contra. Así que su postulación pone a prueba la fuerza y la influencia de los barones sobre las bases. Los responsables cercanos al exsecretario defienden con vehemencia que los militantes ya no obedecen tanto a sus cuadros, más después de que haya prendido en ellos la llama del "no es no", y advierten que hay antecedentes de sorpresa: las victorias de Josep Borrell en las primarias de 1998 y de José Luis Rodríguez Zapatero en el 35º Congreso, de 2000. Pero los oficialistas dicen que esa pulsión es "muy minoritaria" en el PSOE a estas alturas y responden que tanto Borrell como Zapatero "tenían aparato", aunque no fueran los aspirantes oficialistas.

Los sanchistas presumen de apoyos en los territorios, que serán la punta de lanza para la red que necesitan. A la vez se prepara el programa

Más allá de rodearse de "referentes" del partido, Sánchez tiene que componer un relato y un programa con el que comparecer ante los afiliados. Los suyos proclaman que ya se está trabajando en el proyecto, pero subrayan que, en línea con lo que defendió en los últimos tiempos, el exjefe de Ferraz apostará por un nuevo modelo de partido, en el que las bases tengan "más poder" en la toma de decisiones; por la alianza de toda la izquierda frente a la derecha —ya prescribió trabajar "codo con codo" con Podemos—, y por una oposición sin tregua al Gobierno de Mariano Rajoy. Aspectos en los que le pintan como "más creíble" que López. "Patxi y Susana representan el 'establishment' del PSOE. Los barones que están con Patxi están mejor intencionados, pero participan de la misma dinámica que la que defienden los presidentes autonómicos. Nosotros creemos que esa vertebración del partido debe ser arrasada por el tiempo, porque queremos un partido que no funcione con ese modelo", sino que camine hacia un perfil más "asambleario", en palabras de un exmiembro de la dirección.

Espacio "distinto" al de López

Aunque disponga del "mejor guion", los pretorianos de Sánchez le aconsejan "prudencia", que no se sobreexponga y que maneje bien sus tiempos, conscientes de que "no puede cometer errores" y quejosos de la "falta de apoyo mediático". Advierten asimismo de la escasez casi total de recursos: los actos que vaya protagonizando en toda España, "aproximadamente uno por semana", son "organizados por el territorio", y no requieren "más infraestructura que el coste del desplazamiento y el hotel", pero el candidato, si da el paso finalmente, sí necesitará dinero más adelante, y para eso se sigue pensando en desplegar una campaña de 'crowdfunding' (micromecenazgo). Los cargos públicos prevén también aportar ingresos de su bolsillo.

Su equipo no trabaja con otro escenario que no sea el que concurra. Dice que si da el salto articulará un proyecto "ganador" y que no divide el espacio crítico

A la vista de patxistas y susanistas, la irrupción (casi segura) de Sánchez en la carrera dividiría el voto de los críticos y beneficiaría potencialmente a la presidenta andaluza. Pero los sanchistas reiteran que el exsecretario representa "algo distinto a Patxi". Lo dice así una de sus máximas colaboradoras: "Pedro es un corredor de fondo, es tenaz, es osado, y puso al PSOE en el siglo XXI en dos años. Si se lanza a la carrera, él va a articular un proyecto ganador. No de bicefalias [que no teme López], ni de pactos. Sale a ganar". Pero Sánchez, en las verdaderas urnas, las de las generales, condujo a su formación a los peores resultados de su historia.

Sánchez empieza a montar un nuevo aparato para preparar la batalla de las primarias

¿Y si no se lanza? "No trabajamos con otro escenario que no sea que él vaya", avisan los suyos. Llegados a este punto, parece difícil suponer que si el exlíder pega la espantada cederá sus apoyos a López. Pero la batalla de las primarias es demasiado larga.

Examen a los actos del fin de semana: ¿"pinchazo" o afluencia satisfactoria?

Los equipos de los tres candidatos (el ya oficial, Patxi López, y los de los otros dos presumibles aspirantes, Pedro Sánchez y Susana Díaz) escrutaron al milímetro los actos de sus contrincantes de este primer fin de semana de campaña oficiosa de primarias. El exlendakari debutó en su pueblo, Portugalete (Vizcaya), ante medio millar de militantes, mientras que la presidenta de la Junta recorrió Palencia y Salamanca (el sábado) y León (el domingo), en varios pequeños actos, en cada uno de los cuales reunió a 300-400 afiliados. 

López y su equipo salieron satisfechos y "animados" del acto en Portugalete, que sirvió para evidenciar el apoyo masivo del PSE al candidato, como se esperaba. Igual que en el núcleo de la baronesa andaluza recalcaban que había salido muy airosa de su primer contacto con las bases y en tierra hostil. La presidenta, incidían, había desbordado las previsiones de asistencia, porque se habían programado actos pequeños y con aforos limitados. 

Los sanchistas, sin embargo, señalaban que las cifras de militantes que se desplazaron a Xirivella (Valencia) y San Martín del Rey Aurelio (Asturias) para aclamar a Pedro Sánchez eran muy superiores, en torno a un millar. Así que celebraban el "pinchazo" de Díaz en su gira por Castilla y León y el formato "tradicional", acompañada de los tres secretarios provinciales (Miriam Andrés en Palencia, Fernando Pablos en Salamanca y Tino Rodríguez en León), los líderes locales y el exsecretario regional y exdiputado nacional Julio Villarrubia. También recordaban que este domingo, a su llegada al municipio de Camponaraya, en la comarca del Bierzo, cerca del límite entre Castilla y León y Galicia, Díaz fue recibida entre abucheos y gritos de "¡No es no!" por algunos manifestantes. La baronesa respondió pidiendo diálogo para establecer las relaciones, informa Efe. Antes de su acto en la localidad de la cuenca minera, la dirigente se había reunido con el líder socialista en León capital, José Antonio Díez, y el presidente de la agrupación local y exsenador, José Giménez Martín.

Los dirigentes próximos a Díaz indicaban que la protesta había sido muy limitada y en modo alguno había empañado el acto. Y, replicando a los sanchistas, subrayaban que no se habían planificado actos regionales, sino provinciales, y que no se fletaron autobuses de otros lugares, como sí hizo el equipo de Sánchez en sus dos actos a finales de 2016 y como de hecho hará de cara a su vuelta a los escenarios el próximo sábado en Sevilla. Las tres provincias tienen un bajo número de militantes: según la última consulta a las bases, de febrero de 2016, Palencia contaba con 708 afiliados; Salamanca, 868 en Salamanca, y León, 2.877. Valencia, el primer destino que visitó Sánchez, tenía entonces 9.013 militantes, por los 7.776 de Asturias (segunda plaza del exlíder) y los 9.713 de Sevilla (su siguiente parada y la provincia más grande del PSOE). 

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
10 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios