los audios del caso cuéntame

Imanol Arias asegura ante el juez que tenía dinero en Suiza para huir del chantaje de ETA

"La amenaza no era solo contra mí, sino contra mi patrimonio", declaró el actor para justificar que tuviera dinero en ese país durante 14 años. Nummaria le ayudó a traerlo para comprar un piso

Foto: Imanol Arias, en la Audiencia Nacional para declarar por fraude fiscal. (EFE)
Imanol Arias, en la Audiencia Nacional para declarar por fraude fiscal. (EFE)

Imanol Arias, el Antonio Alcántara de la serie 'Cuéntame cómo pasó', reconoció el pasado 29 de junio ante el instructor del caso Nummaria que tuvo una cuenta en Suiza entre 1998 y 2012. Y lo justificó por la amenaza de ETA. En su declaración ante el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno, el actor cifró esa cantidad en 290.000 euros que, 12 años después, en 2012, Nummaria le ayudó a traer de vuelta para comprar una vivienda en Madrid. El intérprete confesó que esas cantidades se depositaron en la Banque Franck SA, con sede en Ginebra, y que después sirvieron para realizar una ampliación de capital de su sociedad patrimonial, con la que compró su actual residencia de Madrid. "Había tributado durante un tiempo en el País Vasco, pero la amenaza de la banda terrorista no era solo contra mí, sino contra mi patrimonio", dijo Arias ante el magistrado. "Entonces dije: 'Voy a resguardar dinero", añadió.

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El informe denuncia presentado contra él por la Oficina Nacional de Investigación del Fraude (ONIF), dependiente de Hacienda, hacía referencia solo tangencialmente a ese dinero para centrarse en los cinco delitos fiscales que supuestamente cometió gracias al entramado societario con ramificaciones en Reino Unido y Costa Rica creado para él por el despacho Nummaria, dirigido por el inspector de Hacienda en excedencia y exsecretario de la Academia de Televisión Fernando Peña. Ese documento hacía referencia a una ampliación de capital de la sociedad patrimonial del actor, denominada 11 T'Ai Producciones, realizada el 15 de noviembre de 2012. Esa ampliación, de 790.000 euros, se sufragó con 500.000 euros aportados en efectivo por el propio Arias y otros 290.000 abonados por una sociedad británica denominada Winfield ltd. "De acuerdo con la base de datos de la Agencia Tributaria, 11 T'Ai Creaciones tuvo entradas de divisas procedentes de Suiza por un importe total de 290.000 euros que parecen tener relación con esa ampliación de capital", decía el informe denuncia de la ONIF.

Pese a que esos fondos procedentes de Suiza ocupan apenas 10 líneas en ese documento, tuvieron un gran peso en el interrogatorio del fiscal anticorrupción Tomás Herranz. Arias se defendió asegurando que parte de ese dinero se debe a una inversión realizada en 1998 -durante una etapa en que el actor se encontraba en paro- para la compra de acciones de la multinacional Johnson & Johnson. Según el intérprete, ese montante inicial fue transferido a Ginebra desde una cuenta suya en el banco Santander. Después, Arias hizo referencia a su experiencia como amenazado que, según su versión, coincidió con el nacimiento de su segundo hijo, lo que hizo que se obsesionara con el ahorro. Otra de las razones que expuso para justificar la existencia de esas cantidades fuera de España fue el cierre de una empresa que tenía dedicada al aire acondicionado. "Se me vaciaron las cuentas y dije: 'El ahorro tengo que salvarlo". Al término de su respuesta, el fiscal le replicó: "No, si llevarse el dinero donde uno quiera es perfectamente legal. Lo que no es legal es no declararlo".

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La declaración de Arias confirmó en parte las informaciones de este diario sobre el periplo del dinero del actor gracias a las revelaciones de los papeles del despacho panameño Mossack Fonseca. Esos documentos reflejaban que el actor constaba como apoderado de la sociedad Trekel Trading Limited, radicada en Niue, una isla del Pacífico Sur, entre 1998 y 2000, cuando quedó inactiva. El Confidencial también publicó que Arias figuraba al mismo tiempo como autorizado para operar con la cuenta abierta a nombre de esa sociedad en la Banque Franck de Ginebra. Según esa documentación, Arias disfrutó de la capacidad para "administrar la sociedad sin limitación alguna", lo que incluía "llevar a cabo contratos o actos de toda clase, recibir o dar dinero en préstamo, comprar productos, mercancías, valores, acciones" y "abrir cuentas bancarias en nombre de la sociedad en cualquier banco".

En su declaración del pasado 29 de junio, Arias confirmó que ese dinero fue a la Banque Franck SA, pero negó que conociera lo revelado por los papeles de Panamá. "A mí entonces nunca se me explicó que ese dinero se transfería a Panamá ni todas esas cosas que han salido", aseguró, echando de nuevo las culpas a Fernando Peña, el principal responsable de su asesoría fiscal, Nummaria. También negó que conociera la empresa británica Winfield Limited, que puso esos 290.000 euros que llegaron de Suiza para la ampliación de capital de 11 T'Ai Producciones, su sociedad patrimonial. Cuando le preguntaron por ella, respondió: "No tengo ni idea, yo lo único que supe es que mi dinero ya estaba aquí y que estaba en mi cuenta. Yo era lo que preguntaba. No estaba al tanto". Después, el fiscal se interesó por la supuesta participación que Winfield tendría en la sociedad patrimonial del actor gracias a ese aumento de capital. "No lo sé. No soy consciente", dijo. Cuando el Ministerio Público insistió, Arias volvió a responsabilizar a Peña. "Mi error es la confianza [en Nummaria]. Y por eso soy una persona que en este momento me siento avergonzada, presionada y con un único objetivo, que es pagar hasta el último céntimo y lo antes posible", aseguró. 

Según la denuncia de la ONIF y la querella del fiscal, el entramado societario de Arias estaba formado básicamente por una Asociación Europea de Interés Económico (AEIE, una suerte de unión de sociedades de distintos países de la UE) denominada Leitmotif. El 20% de esa entidad pertenecía a su sociedad patrimonial, 11 T'Ai Producciones, mientras que el 80% restante era de una sociedad británica denominada Rosedale Limited. Las propietarias de esta última eran otras dos sociedades radicadas en Costa Rica, un territorio de muy baja tributación. Los investigadores creen que mediante la imputación de gran parte de sus ingresos a Rosedale, que tampoco pagaría impuestos en Reino Unido al estar participada íntegramente por las firmas costarricenses, el actor habría defraudado 2,1 millones de euros en su IRPF correspondiente a los ejercicios de 2010, 2011, 2012, 2013 y 2014. En todos esos años, la cantidad evadida habría superado los 120.000 euros, por lo que se le imputan cinco delitos fiscales.   

Sin embargo, durante su interrogatorio, Arias, como declaró semanas antes su compañera de reparto Ana Duato, aseguró que Nummaria le engañó, y que él desconocía que la AEIE tuviera como único fin el fraude fiscal. "Se me dijo que en España existe un limbo legal con las sociedades, pero que existe una directiva europea que ampara la creación de sociedades europeas legales para poder aportar toda la propiedad intelectual", dijo. Sobre Rosedale, la otra firma que formaba el entramado, negó que la conociera y aseguró que nunca se le comunicó que tendría el 80% de Leitmotif, pero el juez le puso en evidencia al recordarle que fue su hermana, Ana Isabel Arias, quien actuó en representación de la firma británica al crear la AEIE. "Se nos recomienda que sea ella como persona de confianza", respondió el protagonista de 'Cuéntame'. "Yo no me ocupo de eso. Intenté encontrar un despacho bueno que me llevara la legalidad y una persona de confianza para que estableciera las cuentas, recogiera los papeles, los llevara al despacho Nummaria... Que fuera todo legal, que ha sido siempre la impresión y la intención que he tenido toda mi vida", añadió.

El actor llegó a afirmar que cuando se constituyó Leitmotif AEIE, las gestiones para fundar esa entidad no se hicieron con su notario de confianza. "Fuimos a otro notario. Y además se me sacó del rodaje vestido de Antonio Alcántara con todo lo que eso supone de extrañeza. No me explicaba bien las cosas y siempre surgía la misma pregunta: 'Vienes con bigote, este año en qué estás, ¿estás con lo de Suárez?'. Esas anécdotas de Alcántara de alguna manera diluían toda la información y yo salía rápidamente otra vez para el rodaje vestido de Alcántara y pensando que había hecho lo que había que hacer", declaró Arias. 

El sistema defraudatorio diseñado por Nummaria para el intérprete suponía que la AEIE Leitmotif, mediante un contrato con el actor, se convertía en la propietaria de todos los rendimientos procedentes de su trabajo, es decir, de todos sus ingresos por actividades artísticas o publicitarias. A cambio, esa suerte de unión de empresas europea se comprometía a abonarle una renta vitalicia de 30.000 euros al año. Sin embargo, según el fiscal Herranz, esas cuentas no cuadran con el nivel de vida de Arias, que cobra casi 60.000 euros por cada capítulo de 'Cuéntame' y gana alrededor de 1,2 millones de euros al año.

Cuando el representante de Anticorrupción le preguntó si con 30.000 euros anuales de renta vitalicia tenía suficiente para vivir, el actor respondió que la totalidad de lo que cobraba estaba en sus cuentas. "El dinero estaba en España y estaba a mi disposición", dijo. Después, el fiscal le explicó que, según la contabilidad de Leitmotif, la cantidad satisfecha por esa AEIE en concepto de renta vitalicia no era de 30.000, sino de 800.000 euros al año. "¿Cómo es posible que se compute esa cantidad pero en el contrato entre usted y Leitmotif solo figure que tiene que recibir 30.000 euros?", le lanzó Herranz. Arias volvió a su mantra: "No lo sé. De eso se ocupaba el despacho. Nosotros solo recibíamos los recibos y los mandábamos a través de mi hermana a Nummaria".

A preguntas de la abogada del Estado, Arias confesó que la creación de 11 T'Ai Producciones -a nombre de la cual están puestos su casa y tres coches, entre otros bienes del actor- tenía como única finalidad lograr el beneficio de tributar por Impuesto sobre Sociedades en lugar de por IRPF. "¿Le explicó alguien que en el Impuesto sobre Sociedades se pagaba menos que en el IRPF?", le preguntó la letrada. "Eso es algo que se sabe totalmente. En uno el límite es el 50% y en el otro el 35%, pero yo creía que era legal", contestó. Después, la abogada del Estado volvió a la carga. "¿Pero era usted consciente del ahorro fiscal que suponía el actuar a través de una sociedad?", le inquirió. A lo que Imanol Arias respondió afirmativamente.

Los cinco delitos fiscales que el juez Ismael Moreno imputa a Imanol Arias son solo el final de un largo periplo de investigaciones fiscales contra el actor. La Agencia Tributaria persigue impuestos presuntamente impagados por el protagonista de 'Cuéntame' desde hace 11 años. El intérprete arrastra dos inspecciones ya concluidas por presuntas infracciones tributarias cometidas respecto a lo que recogió en sus declaraciones del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) en los ejercicios de 2005, 2006 y 2007, y también en los de 2009 y 2010. La cantidad que el artista debe a Hacienda en virtud de esos expedientes se eleva a 2.721.237,03 euros, aunque el pago se encuentra suspendido a la espera de que los tribunales contencioso-administrativos resuelvan los recursos que ha presentado contra ellos. Si a esa cifra se suman los 2.188.712,18 euros de los cinco delitos contra la Hacienda Pública que ahora se le achacan en la Audiencia Nacional, la cantidad total adeudada al fisco alcanza los 4.909.949,21 euros. 

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