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DIA intenta desmarcarse de Fridman, en la lista negra de la UE por sus lazos con Putin
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DICE QUE NO CONTROLA LA COMPAÑÍA

DIA intenta desmarcarse de Fridman, en la lista negra de la UE por sus lazos con Putin

LIHS posee un participación del 77,704% de su capital social y "ningún accionista persona física de LIHS ostenta, ni individualmente ni mediante acuerdo con otros accionistas" el control

Foto: Vista de un supermercado de la cadena DIA. (EFE/Jiménez)
Vista de un supermercado de la cadena DIA. (EFE/Jiménez)

La Distribuidora Internacional de Alimentación SA (DIA) quiere marcar distancias con Mijail Fridman y Petr Aven, dos de los oligarcas rusos a los que la Unión Europea ha incluido en la noche del lunes en la lista negra de sanciones como respuesta a la invasión de Ucrania por parte de Rusia y que son dos puntales críticos de la sociedad que en 2019 compró la cadena de supermercados española. Entre las medidas punitivas se incluye la congelación de activos y fondos en propiedad o controlados por los sancionados.

DIA, que cae más de un 4% en bolsa este martes, remitió un comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en el que subraya que la sociedad está controlada por Letterone Investment Holdings SA (LIHS) y no por Fridman y Aven. No obstante, tal y como consta en la información oficial de la compañía, los oligarcas son dos de los cinco socios fundadores de LIHS y, además, Fridman ejerce el rol de presidente.

"Ni el señor D. Mikhail Fridman ni el señor D. Petr Aven ostentan el control de LIHS", asegura la comunicación al supervisor español y añade que LIHS posee un participación del 77,704% de su capital social y que "ningún accionista persona física de LIHS ostenta, ni individualmente ni mediante acuerdo con otros accionistas", el control de LIHS.

Foto: Un submarino ruso pasa frente a Santa Sofía (d) y la Mezquita Azul mientras atraviesa el Bósforo con dirección al Mar Negro, en Estambul, Turquía. (EFE/ Erdem Sahin)

En consecuencia, la cadena de supermercados considera que "no se ve afectada en modo alguno, ni directa ni indirectamente (por las personas físicas anteriormente mencionadas que no ostentan el control de LIHS ni, por tanto, de DIA), por el nuevo paquete de sanciones" adoptado por la UE en respuesta a la guerra emprendida por Rusia en Ucrania.

DIA dispone de más de 6.000 tiendas propias y por medio de licencias ubicadas en España, Portugal, Argentina y Brasil. LetterOne fue fundada en 2013 por Fridman, Aven y otros tres socios rusos con un capital inicial de 14.000 millones de dólares, procedentes sobre todo de la venta de una participación de la petrolera TNK-BP a Rosneft.

De hecho, LetterOne ha sido la encargada de responder oficialmente a las sanciones en nombre de Fridman y Aven. La firma de capital riesgo ha afirmado que ambos directivos están "profundamente en shock por las demostrablemente falsas acusaciones". "Lucharán contra esta injusticia en cada resquicio, por ellos mismos y por las decenas de miles de empleados en Reino Unido y Europa que confían en ellos", continúa, para terminar diciendo que tanto Fridman como Aven "han sido siempre totalmente transparentes sobre sus negocios y el origen de su riqueza" y que "sancionarles sobre la base de rumores maliciosos e infundados no va a tener ningún impacto en las acciones de Rusia en Ucrania".

Stephan DuCharme, consejero delegado de la compañía, ha transmitido en la presentación de resultados anuales de la mañana del martes que "un mensaje de estabilidad", referido al propio comunicado de la CNMV. "Ningún accionista de LetterOne, incluido Fridman, ni de forma individual ni mediante acuerdo tiene el control de LetterOne", ha zanjado, añadiendo que "Letterone no está sujeta a ninguna sanción ni tampoco nosotros". Ante la pregunta de si la empresa tiene algún plan de contingencia ante el caso de que la Unión Europea considere que LetterOne a las medidas de la Unión Europea (UE), DuCharme se ha limitado a repetir que ningún accionista tiene el control de LetterOne y que, por lo tanto, no está sujeto a sanciones ni tampoco DIA.

El propio Mikhail Fridman, este mismo martes, aseguró que la cadena de supermercados Dia está "fuera de riesgo", pese al paquete de sanciones que la Unión Europea (UE) ha aprobado en contra de una serie de empresarios de origen ruso. "Los activos en España están fuera de riesgo, en mi opinión", ha subrayado en una rueda de prensa. No obstante, el empresario ha evitado pronunciarse en contra del presidente ruso, Vladimir Putin, y de sus políticas debido al riesgo que ello entrañaría para sus empresas y empleados en Rusia. "Pero en España es un asunto completamente diferente. En España no tenemos ningún tipo de problema político, solo hacemos negocios con normalidad", ha apostillado.

Durante la rueda de prensa, Fridman ha recordado que vive en Reino Unido y que tiene su residencia fiscal en el país. Asimismo, ha recordado que a través de sus holdings tiene "cientos de miles de empleados" en Rusia y otros miles en otros países y ha criticado que "solo por ser ruso" no pueda hacer negocios en Occidente.

Sanciones de la UE

Las sanciones, que han sido publicadas en el Diario Oficial de la Unión Europea este lunes por la noche, son la tercera ronda que los Veintisiete aprueban con el objetivo de dañar la economía rusa y al círculo de oligarcas y aliados cercanos al presidente ruso y que se consideran clave para el actual comportamiento de Moscú. “Las dirigimos [las sanciones] a todos los que tienen un papel económico significativo en el apoyo al régimen de Putin y se benefician financieramente del sistema. Estas sanciones expondrán la riqueza de la élite de Putin. Quienes permitan la invasión de Ucrania pagarán un precio por su acción”, ha explicado Josep Borrell, alto representante de la Unión para Política Exterior y de Seguridad.

El Diario Oficial señala que Fridman, uno de los principales accionistas de Alfa Group, “ha cultivado lazos estrechos con la Administración de Vladímir Putin, y es conocido como uno de los principales financieros de Rusia y facilitador del círculo más próximo a Putin. Ha adquirido bienes estatales por medio de contactos en el Gobierno”. Los lazos con el inquilino del Kremlin llegan al círculo familiar del presidente ruso: “La hija mayor de Putin, Maria, dirigió un proyecto benéfico llamado Alfa-Endo, financiado por Alfa Bank. Vladímir Putin recompensó la lealtad de Alfa Group a las autoridades rusas ofreciendo ayuda política a los planes de inversión en el extranjero de Alfa Group”, señala el diario.

Las sanciones también se dirigen contra Aven, ya que ambos habrían “contribuido a los intentos del Kremlin por que se levantaran las sanciones impuestas por Occidente para frenar la política agresiva de Rusia con respecto a Ucrania. En 2018, Aven, junto con Fridman, visitó Washington DC, con la misión extraoficial de trasladar un mensaje del Gobierno ruso en relación con las sanciones de los Estados Unidos”, señala el Diario Oficial de la Unión Europea.

Foto: Una mujer pasa ante la puerta de un supermercado del Grupo DIA. (EFE)

El documento señala que Fridman “prestó activamente apoyo material o financiero a los políticos rusos responsables de la anexión de Crimea y de la desestabilización del este de Ucrania, y se benefició de ello. También apoyó acciones o políticas que menoscaban o amenazan la integridad territorial, la soberanía y la independencia de Ucrania”. Sin embargo, es su socio Aven al que se señala como uno de los 50 oligarcas que mantienen contacto continuo con Putin. “No opera con independencia de las exigencias del presidente. Su amistad con Vladímir Putin se remonta a principios de la década de 1990”, asegura el texto.

El objetivo de las sanciones, según explicaba ya en diciembre Borrell, es “cortocircuitar” la economía rusa, con medidas como la paralización de los activos del banco central ruso, pero también sacudir a los más cercanos a Putin, que tienen una vida muy conectada a Occidente que ahora se ve afectada por la congelación de activos y la prohibición de viajar a la Unión Europea.

"Derramamiento de sangre"

Desde que las sanciones de los aliados occidentales han puesto el foco en los oligarcas rusos, Fridman ha tratado de desmarcarse de las acciones de Putin. El viernes pasado dirigió una carta a los empleados de LetterOne en Londres, en la que solicitaba el fin del "derramamiento de sangre" en Ucrania.

Foto: Mikhail Fridman. (Reuters)

"Nací en el oeste de Ucrania y viví allí hasta los 17 años. Mis padres son ciudadanos ucranianos y viven en Lviv, mi ciudad favorita, pero también he pasado gran parte de mi vida como ciudadano de Rusia, construyendo y haciendo crecer empresas. Estoy profundamente unido a los pueblos ucraniano y ruso y veo el actual conflicto como una tragedia para ambos", escribió Fridman en un correo electrónico divulgado inicialmente por el diario 'Financial Times'.

"No hago declaraciones políticas, soy un hombre de negocios con responsabilidades ante mis muchos miles de empleados en Rusia y Ucrania. Sin embargo, estoy convencido de que la guerra nunca puede ser la respuesta. Esta crisis costará vidas y perjudicará a dos naciones que han sido hermanas durante cientos de años", continuó el magnate.

"Aunque una solución parece aterradoramente lejana, no puedo sino unirme a aquellos cuyo ferviente deseo es que el derramamiento de sangre termine. Estoy seguro de que mis socios comparten mi opinión", concluyó.

La Distribuidora Internacional de Alimentación SA (DIA) quiere marcar distancias con Mijail Fridman y Petr Aven, dos de los oligarcas rusos a los que la Unión Europea ha incluido en la noche del lunes en la lista negra de sanciones como respuesta a la invasión de Ucrania por parte de Rusia y que son dos puntales críticos de la sociedad que en 2019 compró la cadena de supermercados española. Entre las medidas punitivas se incluye la congelación de activos y fondos en propiedad o controlados por los sancionados.

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