les cobra un 30% de sus ingresos

El truco legal de Netflix, Spotify o Tinder para no pagar a Apple

Gigantes de internet tratan de sortear las restricciones y normas que Apple establece para formar parte del ecosistema iOS y entrar en su contenedor de aplicaciones

Foto: El CEO de Apple, Tim Cook, en un acto de la compañía. (Reuters)
El CEO de Apple, Tim Cook, en un acto de la compañía. (Reuters)
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Si un usuario de iOS coge su iPhone, abre la aplicación de Netflix o Spotify y trata de suscribirse para ver series o escuchar música, se va a encontrar con que es imposible. "¿Quieres suscribirte a Netflix? No puedes suscribirte a Netflix en la 'app'. Sabemos que no es ideal. Una vez que seas miembro, puedes comenzar a ver Netflix en la 'app", reza el mensaje de la plataforma a los usuarios de iOS.

Va contra toda lógica: ¿por qué Netflix o Spotify van a complicarle la vida a aquellos que quieren suscribirse? La respuesta a esa pregunta es sencilla: quieren evitar pagar a Apple.

Mensaje al tratar de hacer una suscripción en la aplicación de Netflix.
Mensaje al tratar de hacer una suscripción en la aplicación de Netflix.

El gigante de Cupertino se lleva un 30% (un 15% tras el primer año) de todas las ventas que hacen las empresas que tienen una aplicación disponible en su App Store. Es decir, que cuando nos suscribimos a Netflix y pagamos la cuota mensual, un tercio se lo queda Apple y no la plataforma de contenidos en 'streaming'. Eso, claro, es un mal negocio lo mires por donde lo mires. Vender 'apps' o servicios en la App Store no es gratis.

Por eso, compañías como Netflix o Spotify mandan a sus usuarios a sus propias plataformas de pago, regateando el férreo control que ejerce Apple. Bastará con ir al navegador y visitar la web de Netflix y realizar la suscripción para poder utilizar la 'app' en iOS.

No es el único truco que utilizan las aplicaciones para evitar el hachazo de Apple. Otras como Tidal o Tinder asumen que van a tener que pagar y directamente lo repercuten en sus usuarios: las suscripciones a estas dos aplicaciones son un 30% más caras si haces el pago a través de la aplicación y no desde sus respectivas páginas web.

Es muy cierto que Apple ofrece a las aplicaciones una ventana a un inmenso mercado, pues hay 1.400 millones de dispositivos activos en todo el mundo con la manzana en el reverso. Y eso son 1.400 millones de potenciales clientes. Además, facilita mucho las cosas con un ecosistema de pagos seguro y en el que confían los usuarios.

Una práctica ya en los tribunales

A principios del año pasado, Spotify decidió que ya se había cansado de poner un tercio de su facturación a nombre de Apple. Daniel Ek, fundador y CEO del unicornio sueco, decidió presentarse en la ventanilla de Competencia de la Comisión Europea con una reclamación alegando que la compañía comandada por Tim Cook "perjudica deliberadamente a otros desarrolladores de aplicaciones".

Para Spotify, el problema era doble. No solo Apple se quedaba con parte de sus ingresos, sino que además tenían que competir contra ellos con servicios similares. Apple Music llegó al mercado con funcionalidades casi idénticas y con el mismo precio. Si el balance de poder en el sector de la música en 'streaming' seguía igual, Apple se llevaba una buena tajada, y si Spotify decidía subir precios para compensar el hachazo, le daba una ventaja competitiva de primera magnitud.

"Si pagáramos la tasa que impone Apple, estaríamos obligados a subir nuestras tarifas de suscripción muy por encima de los precios de Apple Music. Si queremos ser competitivos, no podemos hacer eso", decía Ek, que acusaba a Apple de "ser un proveedor de una plataforma, pero también un competidor directo. Eso hace que tenga interés en poner en desventaja a sus rivales".

Apple tardó muy poco en responder y lo hizo con dureza. "Le damos a Spotify una plataforma para que sus usuarios se bajen la aplicación y además un ecosistema de pagos seguros en el que confían. No serían lo que son sin ese ecosistema", rezaba la nota.

El CEO y fundador de Spotify, Daniel Ek. (Reuters)
El CEO y fundador de Spotify, Daniel Ek. (Reuters)

Sea como fuere, le toca a Competencia decidir si Apple está incurriendo en alguna ilegalidad al cobrar ese 30%. El departamento liderado por Margrethe Vestager ya tiene en marcha una investigación, una más a los gigantes tecnológicos estadounidenses, si bien el caso tardará en resolverse.

La App Store, un filón

Si la Comisión Europea determina que cobrar ese 30% va contra las leyes de Competencia y obliga a Apple a acabar con esa práctica, las cuentas de la compañía van a recibir un buen golpe.

Solo en el año 2019, la App Store facturó 54.000 millones de dólares, un buen pedazo de los poco más de 260.000 millones que ingresó la compañía en todo su ejercicio fiscal de dicho año. Según un estudio encargado por Apple y publicado el pasado 15 de junio, el contenedor de aplicaciones de iOS ha generado un volumen de negocio de más de 500.000 millones solo en el año 2019.

Esta división es clave para Apple, que ha pasado de poner el foco en la venta de dispositivos a tratar de explotar al máximo a los usuarios que ya los tienen a base de ofrecerles nuevos servicios. No está yendo mal, pues las acciones de la compañía tocaban este martes sus máximos históricos.

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