Los inversores en Google, Apple y Amazon deberían tener más miedo a Bruselas
  1. Mercados
  2. The Wall Street Journal
investigaciones de la UE

Los inversores en Google, Apple y Amazon deberían tener más miedo a Bruselas

Propuestas de nuevos poderes podrían armar a los reguladores para imponer más cambios fundamentales en la forma en que las grandes tecnológicas de EEUU operan en Europa

Foto: EC.
EC.

Para todo el ruido que han hecho, digamos que los esfuerzos de la Unión Europea por regular a los gigantes tecnológicos estadounidenses no han quitado el sueño a los inversores. Pero puede que eso esté empezando a cambiar.

A principios de este mes, la comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, anunció investigaciones oficiales sobre la App Store de Apple y su servicio de pago, dos de las áreas de crecimiento de la empresa. Por otra parte, Amazon espera sus cargos y los reguladores siguen de cerca a Facebook y Google —de nuevo—.

Los accionistas hicieron caso omiso de la investigación de Apple, al igual que hicieron con otras anteriores en contra de Google y otros. Estas son batallas que durarán años y pueden resultar en multas de miles de millones de dólares, pero que no han conseguido alterar de forma significativa el modelo de negocio de una empresa o su posición competitiva.

Suscripción completa a 'The Wall Street Journal' en ECPrevium

Lo mejor del diario económico estadounidense está en El Confidencial. Durante la crisis provocada por el coronavirus, los contenidos seleccionados por nuestra redacción se publican en abierto en El Confidencial.

Prueba ECPrevium gratis durante 30 días y accede a todo 'The Wall Street Journal' sin coste adicional.

Solicita aquí tu prueba gratuita.

Sin embargo, el futuro podría ser diferente. Cansada de la paralización actual, la UE está intentando aumentar sus posibilidades de éxito a través de armas más potentes y de un uso más visible de la política industrial.

En concreto, dos cambios sometidos a debate cuentan con el potencial para cambiar drásticamente las operaciones europeas y la rentabilidad de las tecnológicas estadounidenses, incluidas Google, Apple y Amazon, que controlan las denominadas plataformas 'gatekeeper'.

El primero es una herramienta nueva para los reguladores antimonopolio diseñada para "lidiar con ciertos problemas de competencia estructurales que el marco de competencia existente no puede abordar". Con ella, la UE tendrá capacidad para investigar cualquier mercado en el que sospeche que se está favoreciendo a una empresa e imponer cambios sin tener que demostrar ningún comportamiento ilegal. Reino Unido dispone de una herramienta similar que utiliza para analizar tanto las plataformas como la publicidad digitales.

Foto: Un paquete de Amazon. (Reuters)

Las normas de investigación de mercado europeas se desarrollaron para los mercados digitales pero se pueden utilizar en cualquier sector. Los abogados especializados en competencia temen que los nuevos poderes sean demasiado amplios y dejen a las empresas con pocas opciones para defenderse.

El segundo cambio es una nueva normativa llamada Ley de Servicios Digitales, que es independiente de la Dirección General de Competencia. Esta crearía un regulador a nivel europeo para vigilar a los 'gatekeepers' y prohibir completamente ciertos comportamientos comunes, como el trato preferencial que las empresas otorgan a sus propios servicios.

Los servicios digitales son una de las dos grandes prioridades que la UE se ha fijado en el plan de recuperación de dos billones de euros del mes pasadosiendo la otra la energía verde—. Parece que la Unión Europea está dispuesta a utilizar una política industrial más activa que hasta ahora, y pretende crear abiertamente un espacio para algunas de las 10.000 plataformas pequeñas y medianas de la región para desafiar a los gigantes tecnológicos estadounidenses.

La comisario de Competencia, Margrethe Vestager, en Bruselas. (Reuters)
La comisario de Competencia, Margrethe Vestager, en Bruselas. (Reuters)

Europa es una región importante para Silicon Valley, que, por ejemplo, representó cerca del 23% de los beneficios de Apple el año pasado y el 31% de los de Alphabet, matriz de Google. Además, desde que las autoridades de defensa de la competencia europeas son ejemplo para muchos otros reguladores nacionales, su nuevo enfoque podría tener un impacto a nivel global.

Es verdad que los cambios continúan en fase de negociación. Los responsables pretenden tener una propuesta final lista a últimos de año, pero pasará más tiempo hasta que cualquiera de los nuevos poderes entre en vigor. Eso significa que las autoridades europeas tendrán que apañárselas con lo que tienen ahora: una legislación de defensa de la competencia más débil para enfrentarse al nuevo caso Apple y al próximo de Amazon.

Aun así, Bruselas no da marcha atrás en sus esfuerzos por reducir el poder de los gigantes tecnológicos estadounidenses. Dado que crea sus propias leyes, puede que los inversores no deban seguir ignorando la defensa de la competencia por más tiempo.

Inversores Amazon Google Apple Unión Europea Competencias