Tuvo que parar su actividad tras caer Mubarak

Naturgy cierra su Primavera Árabe egipcia con una rebaja patrimonial de 700 millones

La compañía logrará elevar su balance alrededor de 400 millones tras vender su planta de gas de Egipto a Eni, pero en los últimos años ha tenido que deteriorar el valor en 1.166 millones

Foto: Foto de archivo de manifestantes egipcios a favor del líder de los Hermanos Musulmanes, Mohamed Morsi. (EFE)
Foto de archivo de manifestantes egipcios a favor del líder de los Hermanos Musulmanes, Mohamed Morsi. (EFE)
Adelantado en

La Primavera Árabe egipcia ha terminado para Naturgy con una rebaja de su patrimonio de alrededor de 700 millones de euros respecto de su situación antes del estallido del movimiento en el país de los faraones en 2012.

La firma ha logrado finalmente un acuerdo con su socio italiano Eni para venderle el 50% que tenía en la planta de licuefacción de Damietta por 547 millones de euros, y se queda con la mayoría de activos de la 'joint venture' situados fuera del país, valorados en algo más de 200 millones de euros. Esto generará que se apunte al alza en su balance de 2020 alrededor de 400 millones de euros.

Pero hay que tener en cuenta que antes de la caída de Hosni Mubarak y la llegada de los Hermanos Musulmanes y su líder, Mohamed Morsi, Naturgy tenía valorada su participación en Unión Fenosa Gas en alrededor de 1.500 millones de euros. Durante estos años, su auditor (PwC y luego EY) ha ido deteriorando a base de provisiones que ha tenido que digerir en las cuentas de estos años por valor de 1.166 millones de euros, lo que provocó que el valor de sus activos en Egipto se redujera hasta los 344 millones de euros, tal y como consta en la valoración en libros de la compañía.

Esto significa que la inestabilidad política que se instaló en el país con capital El Cairo ha supuesto finalmente una rebaja del valor del patrimonio de Naturgy de 700 millones de euros respecto de hace ocho años. La elevada contabilización que tenía apuntada antes de las revueltas responde a la rentabilidad que había logrado. Según los datos de la empresa, hasta entonces y desde el año 2000, en que entró Unión Fenosa en Egipto, la firma invirtió unos 600 millones y extrajo unos dividendos de cerca de 1.000 millones.

Todo se torció en 2012. La Primavera Árabe nacida en Túnez se extendió a otros países de la cuenca mediterránea y llegó a Egipto. El hasta entonces mandatario Hosni Mubarak cayó frente al empuje de los Hermanos Musulmanes, partido de corte islamista moderado, que se impusieron en las urnas. Lo que había sido una historia de éxito para Naturgy, entonces Gas Natural Fenosa, se truncó, ya que los mandatarios árabes decidieron dejar de suministrar gas a su planta de licuefacción.

Ello paralizó la actividad industrial y comercial de Unión Fenosa Gas y todo acabó en los tribunales, con varios arbitrajes abiertos contra Egipto y la estatal Egas. El actual Gobierno de Abdel Fattah al Sisi, que tomó el control del país tras dar un golpe de Estado auspiciado por el FMI, trató de alegar la revuelta sobrevenida de la Primavera Árabe en las diversas cortes arbitrales. Pero, finalmente, el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversores (Ciadi) acabó reconociendo una indemnización de casi 900 millones de euros para Naturgy.

Francisco Reynés, presidente de Naturgy. (EFE)
Francisco Reynés, presidente de Naturgy. (EFE)

La corte arbitral del Banco Mundial entendió que la Primavera Árabe no era justificación para Egipto, que en este periodo decidió discrecionalmente dejar de dar gas a Naturgy y Eni mientras siguió ofreciendo suministro a otros operadores.

Tras más de un año de negociaciones, las empresas energéticas y Egipto han llegado a un pacto amistoso, según detallaba la firma del Ibex 35 a la CNMV. Bien es cierto que este amigable acuerdo llega después de que el país de los faraones se expusiera al embargo de bienes reconocido a la firma presidida por Francisco Reynés en Reino Unido y Estados Unidos.

Con la venta de activos a Eni, Naturgy cierra su aventura egipcia y logra, además, una entrada de ingresos en caja en lugar de suministro de gas, en un momento en que la materia prima está cada vez a un precio más bajo. Pero la alegría final es solo la reparación de la pérdida de un rentable negocio hasta poco después de que Mohamed Bouazizi, un joven vendedor ambulante, se inmolara en Túnez en 2010 y prendiera la mecha de una revuelta popular masiva cuyas heridas aún hoy siguen sin cerrar. Naturgy, con la operación de venta, se va definitivamente de Egipto.

Empresas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios