PARA REDUCIR COSTES Y MEJORAR SUS CUENTAS

Vodafone pone en alquiler una parte de su sede central tras los despidos del último ERE

La operadora de telecomunicaciones puso un anuncio en una plataforma inmobiliaria para arrendar más de 5.000 metros cuadrados de sus oficinas centrales

Foto: Fachada de la sede de Vodafone en Madrid. (Reuters)
Fachada de la sede de Vodafone en Madrid. (Reuters)
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Vodafone España quiere ahorrar costes para darle la vuelta a su cuenta de resultados después de varios años de fuertes pérdidas. Según han confirmado fuentes oficiales, la compañía de telecomunicaciones ha decidido poner en alquiler parte de las oficinas de su sede central de Madrid, que han quedado vacías tras la aplicación el ejercicio pasado del expediente de regulación de empleo (ERE) que afectó a 916 personas.

El grupo británico, que presentará sus resultados en la primera semana de febrero, puso un anuncio en una conocida plataforma inmobiliaria, el pasado lunes, poniendo en el mercado 5.244 metros cuadrados de su complejo de oficinas situado en el número 115 de la avenida de América de la capital madrileña, entre la carretera de Barcelona y la vía de circunvalación M-40. El precio de este espacio ascendía a 68.172 euros al mes, a razón de 13 euros por metro cuadrado, por lo que la sociedad podría ingresar unos 818.000 euros al año al arrendar esta superficie.

Anuncio publicado en Idealista de la sede central de Vodafone.
Anuncio publicado en Idealista de la sede central de Vodafone.

Anuncio retirado de Idealista.
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Fuentes oficiales de Vodafone explicaron que se trataba de unas plantas del conocido como Edificio Valencia, uno de los cinco que componen el cuartel general de Vodafone España, que en 2013 decidió concentrar ahí a toda la plantilla, que tenía distribuida en varias oficinas, como la que tenía junto a Telecinco y la que usaba en La Moraleja, uno de los centros empresariales prémium de Madrid.

Pero, según otras fuentes, el anuncio público ha provocado tanta inquietud entre los empleados de la operadora de telecomunicaciones que Vodafone España decidió retirarlo de la plataforma. Un nerviosismo generado porque, aunque la compañía había quitado la cartelería que la identificaba de las paredes de las oficinas, algunos miembros del comité de empresa fueron informados de que parte de su espacio laboral estaba en alquiler para un tercero. Desde Vodafone, admitieron que el anuncio podía inducir a confusiones.

Vodafone ha tranquilizado a la plantilla, al asegurarle que el grupo inglés sigue comprometido con su filial española y que no tiene pensado abandonar el país, pese al continuo ruido sobre la más que posible concentración mediante fusiones o absorciones del sector en la península Ibérica. De hecho, el presidente de MásMóvil, Meinrad Spenger, ha vuelto a decir esta semana que su grupo está abierto a participar en este proceso. Su compañía, con el apoyo financiero de Goldman Sachs, ya se interesó el pasado año por Vodafone España, aunque ambas sociedades negaron que tuvieran ningún acuerdo.

El conocido como Vodafone Plaza cuenta con una superficie total de 50.682 metros cuadrados, distribuidos entre cinco edificios de siete plantas. En el centro del complejo, entre los edificios, hay una plaza central, adaptable para diferentes usos. Además, la sede de Vodafone dispone en sus instalaciones de cerca de 1.500 plazas de aparcamiento para los empleados. Cuando Vodafone se trasladó a esta zona de Madrid, el complejo era propiedad de Solvia, la inmobiliaria de Banco Sabadell. Pero en 2015 fue adquirido por IBA Capital Partners por cuenta de Zambal Socimi SA, vehículo de inversión Core+.

El grupo inglés aplicó en su ejercicio 2018/2019 un deterioro de 2.900 millones sobre su división española al reducir de forma sensible los flujos de caja esperados. Vodafone España perdió 601,3 millones de euros, lo que supuso triplicar los números rojos sufridos en el ejercicio precedente, cuando se apuntó unas minusvalías de 180,2 millones de euros. Estos malos resultados se debieron a la caída de los ingresos del 9%, hasta los 3.635 millones de euros.

Fachada de Vodafone Plaza, en Madrid. (Reuters)
Fachada de Vodafone Plaza, en Madrid. (Reuters)

Tras estos números, Vodafone anunció un expediente de regulación de empleo (ERE) que afectó a 920 empleados, el 18% de la plantilla. Un ajuste para reducir costes y enderezar las cuentas, que no mejoraron en el primer trimestre del actual ejercicio fiscal. Entre abril y junio de 2019, la empresa británica registró un descenso del 10,3% de los ingresos, hasta los 1.082 millones. La filial española cerró con 11,3 millones de líneas móviles, y 158.000 clientes menos, "en un periodo marcado por una alta agresividad comercial, el proceso de saneamiento y desconexión de líneas de bajo valor en la cartera y el impacto de grandes operaciones corporativas".

Telefónica también hizo un movimiento similar en 2017, cuando encargó buscar un inquilino para uno de sus edificios de su sede central en Distrito C. Pero el año pasado renunció a seguir con esta operación inmobiliaria y optó por dedicar este espacio libre a formación.

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