EN SU PLAN ESTRATÉGICO

Santander asume una caída de ingresos en Europa que compensará con recortes

El escenario de tipos bajos pesará en el banco cántabro, que planea una reducción de la base de costes progresiva, hasta alcanzar un descenso de 1.000 millones anuales

Foto: Ana Botín, en el 'Investor Day'. (EFE)
Ana Botín, en el 'Investor Day'. (EFE)

Banco Santander ha presentado una lista de objetivos al mercado sin concretar fechas en su 'Investor Day'. La entidad cántabra aspira a mejorar sus niveles de rentabilidad y eficiencia en el medio plazo, así como reducir su base de ingresos. Pero sin especificar a qué se refiere con medio plazo. La combinación de estas variables esconde una asunción de que en el contexto actual de tipos bajos caerán los ingresos en Europa.

La entidad ha reestructurado su dirección por áreas geográficas, separando Europa, Latinoamérica y Norteamérica. Los jefes de cada país reportarán a los directores regionales (Gerry Byrne en Europa y Sergio Rial en Latinoamérica), y estos al consejero delegado, José Antonio Álvarez. En el caso de Europa, el Santander contabiliza a España, Santander Consumer Finance, Reino Unido, Polonia y Portugal.

Este negocio está lastrado por las políticas monetarias de tipos bajos, mientras que la división de financiación al consumo es el único mercado en el que se prevé un descenso de la rentabilidad (retorno sobre el patrimonio tangible, ROTE), desde el 16% actual hasta niveles del 14-15%.

Santander se ha comprometido a una inversión de 20.000 millones de euros en tecnología, así como otras medidas para mejorar la eficiencia, como aprovechar las sinergias derivadas de la integración del Popular, por la que el mercado espera un recorte de 3.000 empleos adicional al de 1.100 puestos de trabajo del año pasado. La reducción de costes por esta vía ascenderá desde los 500 millones previstos en julio de 2017, cuando se quedó con el banco, hasta los 750 millones, el 50% de la base de costes de Banco Popular.

Así, la entidad presidida por Ana Botín prevé “un ahorro de costes anual progresivo de 1.200 millones de euros”. Esto quiere decir que se compromete a alcanzar un descenso equivalente a esta cifra en tres o cuatro años —el banco siempre habla de medio plazo—, aunque podría ser menor en los primeros ejercicios. Para Europa, contempla un ajuste en la base de costes de 1.000 millones.

La suma de costes de explotación de España, Santander Consumer Finance, Reino Unido, Polonia y Portugal alcanzó en 2018 los 10.738 millones. Para esta área, que cuenta con una ratio de eficiencia (costes sobre ingresos, cuanto más baja mejor) del 52%, planea alcanzar una horquilla de entre el 47% y el 49%. Suponiendo una reducción de costes de solo 1.000 millones, el margen bruto (ingresos) pasaría desde los 20.756 millones hasta un rango de entre 19.873 millones y 20.719 millones, según cálculos propios que pueden desviarse por negocios interrelacionados con estos mercados que se contabilicen por otras vías, aunque sirven de aproximación.

En ambos casos, Santander asume un descenso de los ingresos que cubrirá con menos costes. De hecho, la disminución previsiblemente será mayor, ya que el grupo aspira a un recorte más fuerte en los gastos. Suponiendo que cae en 3.000 millones la base de costes, la ratio de eficiencia prevista implica un descenso de los ingresos de entre el 21% y el 24%.

Brasil tirará del grupo

Para el conjunto del grupo, la idea del plan estratégico presentado en Londres por Ana Botín y José Antonio Álvarez, que sigue siendo consejero delegado tras el fichaje fallido de Andrea Orcel, es que la ratio de eficiencia mejore desde el 47% de 2018 hasta un rango entre el 42% y el 45%. En este caso, Banco Santander parte de costes extraordinarios por 22.779 millones y un margen bruto de 48.424 millones.

También en este caso puede haber una reducción de ingresos, que se compensaría con menores gastos. Porque si solo caen los ingresos en 1.200 millones para alcanzar una ratio de eficiencia del 42%, los ingresos suben hasta los 51.379 millones, mientras que con un 45%, hay un descenso del margen bruto hasta los 47.953 millones. Sin embargo, lo previsible es que el ajuste de gastos sea mayor, y si supera los 2.500 millones (11% de la base de costes de 2018), habrá descenso de ingresos en la horquilla considerada.

En la batería de promesas, donde no hay cifras de ingresos o beneficios, Santander mantiene la puerta abierta al 'scrip dividend', aunque confirma el incremento del 'pay out' desde el 30-40% hasta el 40-50%. Asimismo, como adelantó Botín en la presentación de resultados de 2018, se impone objetivos de capital de máxima calidad (CET1 'fully loaded') de entre el 11% y el 12%, y un ROTE del 13-15%, con más del 20% en Brasil, que tirará del grupo.

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