tras la oferta no solicitada de fridman

El consejo de DIA busca un caballero blanco para forzar una opa a un precio mayor

El anuncio este martes por parte de LetterOne de lanzar una opa por la totalidad del capital ha puesto sobre la mesa una batalla que hasta el momento era táctica y que ahora será fratricida

Foto: Supermercado DIA en Madrid. (Reuters)
Supermercado DIA en Madrid. (Reuters)

La guerra por el control de Distribuidora Internacional de Alimentación (DIA) se ha desatado. El anuncio este martes por parte de LetterOne de que lanza una oferta pública de adquisición (opa) por la totalidad del capital ha puesto sobre la mesa una batalla que hasta el momento era táctica y que ahora será fratricida. Según fuentes próximas a la operación, el consejo de administración ha dado orden a sus bancos asesores para que busquen un caballero blanco que presente una mejor alternativa para los accionistas minoritarios, el equipo gestor actual y los acreedores.

La orden fue dada en la misma mañana de ayer tras conocer la propuesta oficial de LetterOne para sacar a la compañía de su actual situación de insolvencia, al cerrar 2018 con fondos propios negativos. Borja de la Cierva, consejero delegado de DIA, mantuvo una reunión telefónica con Rothschild, Houlihan Lokey, PWC y Linklaters —sus cuatro asesores de confianza— para analizar las características de la opa del fondo dirigido por Mikhail Fridman y estudiar todas las posibles alternativas para conseguir un precio mayor para los accionistas o un proyecto más visible para los gestores.

De esta manera y a falta del dictamen oficial, el consejo de administración se ha puesto en contra de la oferta de LetterOne. El órgano de gobierno, que ahora ya no puede llevar a cabo su plan de recapitalización —ampliación de capital de 500 millones, más refinanciación de la deuda—, que iba a ser aprobado la próxima semana, tiene la obligación legal de pasividad. Es decir, de no promover ninguna emisión de acciones mientras esté vigente la actual. Pero, a su vez, tiene la responsabilidad de buscar cualquier opción que considere que es la más adecuada para todas las partes.

En este sentido, varios fondos de inversión ya se dirigieron al consejo de administración entre noviembre y diciembre del pasado año, antes incluso de que LetterOne mostrase su total desacuerdo con el equipo gestor respecto a su proyecto para sacar al grupo de un preconcurso de acreedores técnico. Una postura que se tradujo en el portazo que Stephan DuCharme, Karl-Heinz Holland y Sergio Dias dieron cuando anunciaron que dejaban sus asientos por sorpresa, con una petición por carta de dimisión contra varios de los consejeros más veteranos de DIA.

No obstante, fuentes financieras admiten la posición de debilidad del consejo, que será destituido por parte de LetterOne si la opa lanzada a 0,67 euros por acción triunfa. “Conseguir un inversor que tome una mayoría teniendo dentro ya un accionista con el 29% del capital no es nada fácil”, reconocen desde uno de los principales bancos acreedores. Pero, al mismo tiempo, matizan que “esto no ha hecho más que empezar y lo lógico es que ese precio no sea el último”.

Una valoración que coincide con la posición de otra de las entidades que más exposición tienen al préstamo de 900 millones a que DIA no puede hacer frente. El grupo tiene también que repagar otros 900 millones de tres emisiones de bonos, una de las cuales expira este mismo verano. Según fuentes financieras, el problema es que, en el caso de un cambio de control, es decir, de que la opa de Fridman salga adelante, los bancos y los bonistas tienen el derecho de exigir el repago de la deuda y el comprador, de abonarla.

Destitución del equipo gestor

Por ello, el fondo con sede en Luxemburgo ha condicionado la operación a alcanzar “un acuerdo con los bancos acreedores de la compañía en lo referente a una estructura de capital viable a largo plazo que sea satisfactorio para LetterOne”. Los acreedores no están dispuestos a aceptar una quita formal o sobrevenida sobre los 900 millones, que es el principal escollo para llegar a cualquier punto de encuentro. El inversor de origen ruso añade que “L1 Retail [el vehículo desde donde se lanza la opa] está dispuesto a trabajar con el consejo de administración de DIA, sus bancos acreedores y demás grupos de interés en la implementación de este Plan de Rescate Integral”. El principal prestamista es el Santander, que tiene 400 de los 900 millones del crédito y que meses atrás, a través de su presidenta, Ana Botín, ya rechazó la primera propuesta de Fridman.

El magnate ruso Mikhail Fridman. (Reuters)
El magnate ruso Mikhail Fridman. (Reuters)

Sin embargo, la relación entre LetterOne y el consejo ha sido inexistente desde el pasado 18 de diciembre. Según confirmaron fuentes próximas al grupo de supermercados, hasta la fecha no había habido ninguna comunicación entre las partes, por lo que el paso dado por Fridman se entiende con un golpe en el mentón al que ahora tendrán que reaccionar. De hecho, De la Cierva esperaba convencer al principal accionista de la compañía para que apoyase la ampliación de capital de 600 millones, propuesta que ahora quiere replicar Fridman, pero sin la presencia del actual consejo y el consejero delegado.

LetterOne considera que DIA "necesita, urgentemente, un plan de transformación llevado a cabo por un equipo directivo de reconocida experiencia a nivel mundial en el sector de la distribución". La compañía necesita una nueva visión, una nueva estrategia y una solución financiera que "resuelva los requerimientos de liquidez a corto plazo y garantice el futuro a largo plazo".

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