El Grupo atland se queda Financière Rive gauche

Los acreedores de Martinsa hacen caja en Francia: venden la filial gala por 25 millones

El grupo inmobiliario Atland se queda la participada Financière Rive Gauche e integra a su presidente, el español José María Carpio, como nuevo responsable de su división de vivienda

Foto: Fernando Martín, en el centro, antes de la caída de Martinsa-Fadesa. (EFE)
Fernando Martín, en el centro, antes de la caída de Martinsa-Fadesa. (EFE)

Los acreedores de Martinsa-Fadesa han hecho algo de caja con la filial que el malogrado grupo inmobiliario español tenía en Francia. La sociedad que protagonizó una de las mayores quiebras de la historia de España, con un pasivo de más de 7.000 millones de euros y los principales bancos del país afectados, incluidos el nacionalizado Bankia y la sociedad de gestión de activos Sareb, con más de 1.000 millones perdidos, está en pleno proceso de liquidación ante su incapacidad para refinanciar la deuda.

El pasado otoño, los liquidadores pusieron en el mercado su participada gala Financière Rive Gauche (FRG), mercantil de la que Martinsa tenía el control desde 2005, cuando el expropietario de Fadesa, Manuel Jove, se propuso internacionalizar la compañía que después vendió a Fernando Martín a precio de oro, justo antes de estallar la burbuja inmobiliaria. La filial ha sido adquirida recientemente por el Grupo Atland, un consorcio francés especializado en gestión y desarrollos inmobiliarios con especial penetración en la región de L’Ille de France y en París. Esta compañía, fundada y presidida por Georges Rocchietta, ha desembolsado por FRG 25 millones de euros y ha optado por mantener tanto su marca como a su CEO y presidente, el español José María Carpio.

Manuel Jove compró la filial gala de Fadesa, Financière Rive Gauche (FRG), en 2005. (EFE)
Manuel Jove compró la filial gala de Fadesa, Financière Rive Gauche (FRG), en 2005. (EFE)

Licenciado en derecho por la Universidad de Navarra, Carpio no solamente ha sobrevivido hasta el momento en Atland tras la integración, sino que ha sido nombrado responsable de la división de vivienda del grupo francés, según las comunicaciones que ha hecho la inmobiliaria con sede en París y oficinas también en Bélgica.

La venta de la filial francesa forma parte del proceso de colocación ordenada que han puesto en marcha los liquidadores con la intención de desplegar en el mercado activos superiores a los 225 millones de euros. Aunque los bienes en cartera se han devaluado mucho (hay muchos solares rústicos), el activo global es muy superior, por encima de 1.200 millones de euros. Sin embargo, la opción barajada es entregar mucho de este inmovilizado en dación en pago a los bancos para que pueda recuperar la inversión a más largo plazo. Los activos que están saliendo a subasta se corresponden con bienes con privilegio especial dentro del concurso y sociedades filiales.

José María Carpio, jefe de Vivienda de Grupo Atland.
José María Carpio, jefe de Vivienda de Grupo Atland.

Los grandes fondos se retiran

Además de cerrar la venta de la filial francesa Financière Rive Gauche, en otoño del año pasado salieron al mercado activos por valor de 67 millones de euros, como la participación en el Club Náutico de Sanxenxo, en una sociedad de Valladolid con suelos rústicos y urbanizables o en un campo de golf en Guadalmina. Los grandes fondos parecen haberse retirado de momento de estas enajenaciones. Son patrimoniales e inversores particulares los que más están pujando, aunque algunos procedimientos del año pasado han quedado desiertos, al habilitarse mediante venta directa. La demanda es mayor en los procesos de subasta abierta, cuando es posible tirar a la baja los precios.

El próximo día 13 de febrero está previsto que salga al mercado un nuevo lote dentro del ciclo sucesivo de subastas.

Manuel Jove sigue al acecho

El proceso de liquidación está registrando situaciones curiosas, como el hecho de que haya realizado compras Manuel Jove. El empresario se hizo de oro al vender Fadesa a Fernando Martín poco antes del pinchazo de la burbuja y del hundimiento del mercado que llevó a la gran inmobiliaria a la quiebra. Jove, que conoce perfectamente la cartera de la que fue su antigua compañía, ya aprovechó el concurso de acreedores para recuperar, a finales de 2015, por apenas cuatro millones, suelos en A Coruña que había vendido por 80 millones. Ahora sigue al acecho y ha vuelto al mercado del ladrillo con fuerza, tras firmar un acuerdo con Anida, la inmobiliaria del BBVA, para desarrollar proyectos de viviendas por toda España.

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