El Banco Santander vende a Credit Suisse su deuda de Martinsa con una quita del 95%
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La Inmobiliaria proponía un descuento del 66%

El Banco Santander vende a Credit Suisse su deuda de Martinsa con una quita del 95%

El Banco Santander huyó de la quema en noviembre, antes incluso de que la empresa ofreciera a los bancos un convenio claramente ventajoso respecto a las actuales condiciones del mercado

Foto: La presidenta del Banco Santander, Ana Botín. (EFE)
La presidenta del Banco Santander, Ana Botín. (EFE)

El Banco Santander ha traspasado a Credit Suisse la cartera de deuda ordinaria que tenía acumulada en Martinsa con un descuento del 95,5%. El alcance de esta quita pone de manifiesto el raquítico valor que los fondos y entidades financieras conceden actualmente a la liquidación de las grandes compañías que han quebrado como consecuencia de la crisis. La entidad que preside Ana Patricia Botín ha sido una de las primeras en huir de la quema gracias también a que la inversión comprometida en la promotora inmobiliaria era tan sólo de 19 millones de euros.

Los llamados fondos oportunistas han empezado a merodear en el entorno de las entidades de crédito que rechazaron a finales de febrero la propuesta de convenio formulada por la compañía fundada porFernando Martín. La referencia del acuerdo entre el Banco Santander y Credit Suisse marca claramente el territorio de lo que pueden llegar a ofrecer estos rutilantes compradores de deuda, en claro contraste con el planteamiento que había hechoMartinsa a los grandes bancos que están pillados desde hace siete años en la más importante suspensión de pagos empresarial en España.

Cabe señalar que la transmisión de la deuda por parte de la entidad cántabra tuvo lugar en noviembre, según se ha sabido ahora que la compañía inmobiliaria ha entrado en fase de liquidación. Un mes después, Martinsa propuso a sus acreedores una refinanciación que incluía una quita del 66% sobre el total de la deuda ordinaria de 3.550 millones de euros. La compañía cedía también a los bancos el 70% del capital a cambio de mantener el control de la gestión en un proyecto mucho más dimensionado, con activos de 900 millones y un pasivo no superior a los 680 millones de euros.

Tras dos meses de tira y afloja,los bancos dieron su negativa al nuevo convenioasegurando que el planteamiento de la empresa carecía de viabilidad. En la decisión primó especialmente la reticencia de La Caixa, que suma casi una quinta parte del endeudamiento financiero de Martinsa. También la Sareb, el banco malo creado a instancias del Gobierno, se opuso a la propuesta haciendo valer la posición de primer acreedorcomo heredero de los créditos multimillonarios aportados en su día por Bankia a la inmobiliaria. De las cuatro entidades que formaban el ‘núcleo duro’ de las negociaciones, sólo Abanca respaldó a Martinsa, mientras que el Banco Popular votó igualmente en contra del acuerdo.

La senda trazada por Ana Patricia Botín al vender la deuda por sólo un 4,5% de su valor nominal induce a pensar que los principales bancos acreedores tienen provisionado en su inmensa mayoría el ‘agujero’ de Martinsa. De otra forma no se entiende que prefirieran decantarse por la liquidación de la empresa antes de aceptar un convenio claramente ventajoso en relación con las condiciones del mercado. Todo ello sin considerar los perniciosos efectos colaterales que supone la desaparición de una compañíade la que dependían cerca de 3.500 puestos de trabajo indirectos.

Quitas de hasta el 98%

Entre las víctimas propiciatorias de la caída definitiva de la inmobiliaria figuran también los pequeños acreedores comerciales, antiguos proveedores de la empresa a los que el acuerdo de refinanciación garantizaba el reembolso íntegro de la deuda. El compromiso de la empresa aseguraba el pago total en un plazo de dos años de aquellas deudas inferiores a los 10.000 euros. A los poseedores de deudas entre 10.000 euros y cinco millones se les planteaba una quita del 65%, en tanto que por encima de los cinco millones la quita era del 70%. Unas condiciones que, en cualquier caso, no fueron suficientes para generar un nuevo margen de confianza entre Martinsa y los bancos que años atrásfinanciaron la compra multimillonaria de Fadesa.

Los precios de las carteras morosas han experimentado bajadas constantes desde que empezó la crisis, generando una tendencia que se ha visto acentuada de forma irreversible a lo largo de los tres últimos años. Desde abril de 2012 se han efectuado operaciones por más de 5.000 millones de euros con descuentos que llegaron a alcanzar el 98% de su valor nominal. Por término medio, los precios pagados por los ‘fondos buitre’ se sitúan en el 4%, una barrera que sólo se ha conseguido superar en los supuestos de créditos garantizados con un colateral inmobiliario. En la actualidad, la banca española suma cerca de 200.000 millones en créditos morosos.

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