CaixaBank vende dos carteras de fallidos por 700 millones a Lindorff y D. E. Shaw
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traspasa 2.600 millones en lo que va de año

CaixaBank vende dos carteras de fallidos por 700 millones a Lindorff y D. E. Shaw

La entidad catalana ultima un acuerdo con estos dos fondos oportunistas para continuar con la limpieza de su balance, que en dos años ha sido adelgazado en 6.000 millones

Foto: Foto: Reuters.
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CaixaBank sigue limpiando su balance de préstamos que sus clientes no pudieron devolverle. Según indican fuentes financieras, la entidad presidida por Jordi Gual está en conversaciones muy avanzadas con dos fondos oportunistas para venderle una cartera de créditos fallidos por cerca de 700 millones de euros. Una operación que supone culminar una estrategia de desapalancamiento de préstamos problemáticos por cerca de 2.600 millones en lo que va de año.

Fuentes del sector financiero han indicado que el fondo escandinavo Lindorff se ha quedado con dos tercios de los 700 millones de créditos no garantizados, mientras que el estadounidense D. E. Shaw ha comprado los restantes 200 millones por un precio que no ha sido desvelado. Si no hay contratiempo de última hora, la firma de la transacción de lo que se denominó proyecto Far se llevará a cabo en las próximas 48 horas.

No es la primera vez que el fondo dirigido por David E. Shaw, asesor de Bill Clinton y Barack Obama, ayuda a CaixaBank a abrillantar su balance. El pasado mes de julio, D. E. Shaw compró, junto con Goldman Sachs, una cartera bautizada como Carlit por 900 millones. En 2014, adquirió otros 700 millones procedentes de créditos impagados por compañías inmobiliarias (proyecto Valonia).

Por su parte, Lindorff es de los fondos que más pronto vieron la oportunidad de comprar a precio de saldo préstamos fallidos de la banca española. En 2012, comenzó con carteras y empresas de recobro a Banco Santander, y este mismo año se hizo con Aktua, la antigua inmobiliaria de Banesto, por la que pagó 300 millones al fondo estadounidense Centerbridge. Por el camino también compró un portfolio de créditos improductivos a Sabadell por 1.000 millones (proyecto Corus) en colaboración con el asimismo fondo oportunista Grove.

Con esta última transacción, CaixaBank ha conseguido quitarse de encima 2.600 millones de préstamos de dudosa recuperación en 2016. Junto a las carteras Far y Carit, el banco dirigido por Gonzalo Gortázar como consejero delegado también traspasó el pasado mes de septiembre cerca de 1.000 millones vinculados a activos hoteleros.

La venta de este portfolio a Lindorff y D. E. Shaw es la décima operación de estas características que hace CaixaBank desde que comenzó a tratar de sacar de su balance todo el crédito tóxico. A finales del pasado año, también Goldman Sachs, en esa ocasión aliado con el fondo estadounidense Texas Pacific Group (TPG), se impuso en la subasta del proyecto Atalaya, una cartera de 900 millones en créditos impagados por promotores de Andalucía y Castilla-La Mancha, por la que el banco ingresó cerca de 240 millones.

Asimismo, hace justo un año, CaixaBank se quitó de encima otros 800 millones de euros vinculados a 271 promociones de obra terminada, 160 suelos y otras construcciones en desarrollo, situadas entre Madrid, Cataluña y Andalucía. Un bloque bautizado como Tourmalet, que acabó en manos de Blackstone, la filial 'distress' —fondo buitre— del fondo estadounidense que venció en la puja al propio Goldman Sachs y a Sankaty. Casi al mismo tiempo, el banco con sede en Barcelona vendió a Cerberus una cartera de 700 millones (More) entre créditos al consumo y créditos a pymes.

En total, en los dos últimos años, ha logrado desprenderse de créditos fallidos por casi 6.000 millones, una estrategia que le ha permitido rebajar la ratio de morosidad desde casi el 12% en el peor momento de la crisis financiera a apenas el 8,7%.

Créditos Gonzalo Gortázar
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